Los más violentos sicarios mexicanos
Hace dos años, la opinión pública se estremeció tras la detención de Santiago Meza López, “El Pozolero”. Su alias no se lo debía a sus dotes culinarias, sino a la despiadada forma de deshacerse de las víctimas del crimen organizado.
“El Pozolero” se volvió un villano de la vida real al trascender que deshizo alrededor de 300 cuerpos en tambos de ácido, de deudores o simplemente enemigos de Teodoro García Semental, alias “El Teo” o “El tres letras”, capo del grupo criminal de los Arellano Félix.
Meza, de 45 años, dejó su trabajo como albañil para dedicarse a deshacer cuerpos en Tijuana, al norte de México, por una paga de $600 a la semana.
Pero otro de los casos que podría parecer ficción, pero es la dura realidad del narco mexicano, es el de Edgar “El Ponchis”, un cruel sicario de 14 años.
“El Ponchis” fue buscado durante varios meses por las autoridades mexicanas, que sabían que su zona de operación era el centro del país, específicamente el estado de Morelos. Colaboraba para el Cártel del Pacífico Sur (CPS).
Pero Edgar estremeció con sus violentas acciones hasta la red. De los asesinatos y decapitaciones que perpetró, hay imágenes que fueron captadas en video, donde el menor luce orgulloso de sus hazañas y posa incluso junto a los cadáveres de sus víctimas.
Sin embargo, en sus declaraciones “El Ponchis” afirmó que fue “levantado” (secuestrado) cuando tenía apenas 11 años y que era obligado a cometer sus ilícitos. Sostenía que miembros del CPS lo drogaban antes de delinquir.
Por su parte, Teodoro García Simental, “El Teo”, fue jefe de sicarios del cártel de Tijuana. A García Simental se le atribuye la ola de violencia y asesinatos en la urbe fronteriza.
Los 300 cuerpos que disolvió “El Pozolero” fueron ultimados por este hombre y los matones a su cargo, quizá por eso muchos lo conocen como el hombre más violento de Baja California.
Edgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie” es considerado como un despiadado sicario nacido en Texas, pero de origen mexicano. Su primer crimen fue tan solo a los 19 años, cuando presuntamente atropelló a un consejero escolar con su automóvil.
Era aliado del cártel de Joaquín “El Chapo” Guzmán. “La Barbie” tenía a su cargo a “Los Negros”, un violento grupo criminal de paramilitares encargados de matar, entre otras actividades ilícitas.
Pero dentro de los más peligrosos sicarios de México, no todos han sido detenidos o abatidos en enfrentamientos. Heriberto Lazcano Lazcano, alias “El Lazca”, “El Verdugo” o “Z-2” fue identificado por las autoridades como el líder de “Los Zetas”, el que en principio fuera el brazo armado del Cártel del Golfo y luego cobrara vida propia como cártel de drogas.
En sus orígenes, “Los Zetas” se encargaban de eliminar a los enemigos del cártel del Golfo, por lo que buena parte de las numerosas ejecuciones que corrieron por su cuenta fueron presumiblemente por orden de “El Lazca”.
Otro de los fundadores del otrora brazo armado, ahora grupo narcotraficante, fue Flavio Méndez Santiago, “El Amarillo”, recientemente detenido por las autoridades mexicanas. A este hombre de 37 años se le considera como uno de los 37 criminales más peligrosos de México.
Por su parte, Eduardo Costilla Costilla alias “El Coss”, es reconocido en el blog del narco como “El Señor de la Guerra” en Tamaulipas, entidad azotada por una creciente ola de violencia producto de las disputas de bandas de criminales.
Uno de los hechos más violentos que se le adjudican a este hombre es el control del tráfico de sin papeles centro y sudamericanos, con los que el cártel enriquecía sus finanzas a través de extorsiones, o bien integraba a sus filas como sicarios.
En este sentido, una matanza que llamó la atención incluso de organismos internacionales fue la perpetrada el año pasado en Tamaulipas, cuando 72 inmigrantes fueron brutalmente asesinados por presuntamente oponerse a formar parte de esta banda delictiva.
De los violentos sicarios, los cuerpos sin vida de tres presuntos responsables fueron hallados, además de al menos siete mexicanos detenidos, a los que se les vincula en esta masacre.
Pero si una organización se ha caracterizado por la violencia y frialdad en sus ejecuciones ha sido La Familia Michoacana. De acuerdo a la PGR, La Familia es “la más cruel y peligrosa de las bandas. El cártel, que argumenta que mata “a quien merece morir” y que lo hace justificado por “la justicia divina”.
Su sangrienta irrupción sucedió el 7 de septiembre de 2006, al arrojar las cabezas de cinco personas a plena pista de baile del bar “Sol y Sombra” en Uruapan, Michoacán.
Aunque muchos de sus crímenes aun no tienen nombre, pues no se le han logrado atribuir a una o unas personas en particular, destacan las decapitaciones en contra de sus enemigos, emboscadas a elementos de la Policía Federal y el violento atentado con granadas la noche del 15 de septiembre en contra de la población civil en Morelia, la capital de la entidad.
Una banda más de sicarios se hace llamar “Artistas Asesinos” o “AA”. A estos criminales se les imputan varios homicidios en la urbe más violenta del país: Ciudad Juárez.
Las autoridades los señalan como probables responsables de las irrupciones en centros de rehabilitación para adictos, principalmente en los centros llamados “El Aliviane” y “Anexo de Vida”. A esta banda de jóvenes criminales se le liga al cártel de Sinaloa.
“La Línea” es un grupo criminal del Cártel de Juárez, formado por sicarios autodenominados “Los Linces”. Se presume que estos hombres son soldados desertores, por lo que tienen tácticas y personalidades agresivas.
Por ejemplo, en 2009 fueron detenidos en Chihuahua tres hombres de entre 22 y 30 años a quienes se les atribuyen unas 211 ejecuciones. Se trata de Cristian Enrique Franco, de 22 años; Edgar Flores Martínez “El Pumba”, de 30 años y Omar Castro Rivera “El Colas”.