El Gran Colisionador de Hadrones busca la 'partícula de Dios'
El Gran Colisionador de Hadrones es la máquina más potente jamás construida por los físicos, con la que se espera desentrañar los misterios del Universo.
Se necesitaron cerca de 20 años para concluir su construcción, en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) .
El artefacto fue inugurado el 21 de octubre del 2008, con la sistencia de varios jefes de estado.
El acelerador de partículas fue construido en un gigantesco túnel circular de 27 kilómetros de largo, situado bajo la frontera suizo-francesa a una profundidad de entre 50 y 120 metros.
El ingeniero español Antonio Vergara Fernández, experto del CERN, afirmó que tras haber construido la enorme máquina, fue necsario aprender a enfriarla.
"Son casi 28 kilómetros de acelerador que ha habido que enfriar a 271 grados bajo cero", afirmó.
Vergara destacó que tardaron dos años en verificar que el Gran Colisionador de Hadrones estaba listo para recibir los protones.
El dispositivo produce colisiones entre protones a gran velocidad, al hacerlos circular en sentido contrario sobre el túnel.
Para lograrlo, el colisionador cuenta con una cadena de inyectores, aceleradores más pequeños por los que, uno tras otro, van pasando estos protones hasta incrementar su velocidad máxima.
Durante su primera etapa, el objetivo fue lograr que los protones dieran la vuelta a todo el anillo gigante.
En las semanas y meses siguientes se acelararon los protones hasta conseguir los 5 taraelectrovoltios, energía necesaria para producir las colisiones de partículas.
Para observar las colisiones en el circuito que constituye el gran colisionador, los científicos han instalado seis detectores.
Durante 2011, el colisionador reunió datos equivalentes a 6 femto-barn inversos, pero desde que volvió a ser encendido en el 2012 ha funcionado de manera óptima.
Esto ha permitido que en solo tres meses los científicos logren reunir casi la misma cantidad de información que durante todo el año pasado.
Uno de los grandes objetivos del LHC es descubrir el hipotético bosón de Higgs, llamado por algunos "la partícula de Dios".
La existencia de esa nueva partícula permitiría explicar por qué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre ellas. (Con información de EFE).