Para algunos, matar es un arte

  • Las fantasías de un artista brasileño sobre la posibilidad de asesinar a su presidente, Luiz Inácio Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    Las fantasías de un artista brasileño sobre la posibilidad de asesinar a su presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, al ex mandatario estadounidense George W. Bush o al papa Benedicto XVI, desataron una enorme controversia antes de la apertura de la famosa Bienal de Sao Paulo.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    Nueve autorretratos al carbón del artista Gil Vicente, con escenas imaginarias en que asesina a líderes mundiales, se convirtieron en el centro de un feroz debate, en el que la Orden de los Abogados pide la retirada de las obras de la Bienal, que comienza el sábado.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    "Alegan que es una apología de un crimen, una apología del crimen. ¿El robo de dinero público no es un crimen? ¿Entonces los reportajes en televisión son una apología del crimen? ¿Sólo mis trabajos son una apología?", dijo Vicente, visiblemente indignado, en entrevista con la agencia AFP.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    El artista y los organizadores de la Bienal insisten en que las obras deben ser exhibidas en una de las muestras principales, como estaba planificado, a pesar de la polémica.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    "Enemigos", es una serie de nueve dibujos de tipo autorretrato y en gran formato (2 metros por 1.5 metros de ancho), realizados entre 2005 y 2006 con carbón sobre papel. El trabajo llamó la atención porque muestran a Vicente en actitudes violentas atentando contra reconocidas personalidades

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    De acuerdo con Vicente, la serie arrancó en 2005 con el retrato de Bush, que aparece arrodillado y con las manos atadas a la espalda, mientras el artista le apunta una pistola a la cabeza.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    Entre los líderes y personalidades 'ejecutados' por el pintor aparecen también el ex primer ministro israelí Ariel Sharon, el ex secretario general de la ONU Kofi Annan y el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    La imagen más fuerte es en la que aparece degollando con un cuchillo a un Lula amarrado a una silla.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    En otro lienzo, Vicente aparece apuntando por detrás a la cabeza del ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso (1995-2003), también sentado y amarrado.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    De acuerdo con el artista, el grotesco método de asesinato de Lula no refleja un problema personal. Originalmente, dijo, la idea era usar armas diferentes en cada asesinato, pero después de Bush y Lula decidió utilizar una pistola en el resto de la serie.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    Vicente contó que la idea surgió ante su "decepción" con los líderes mundiales, a quienes ve como los responsables por tantos males que afectan a mucha gente en todo el mundo.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    Para la Orden de los Abogados de Brasil, sin embargo, la exhibición pública de las obras ha cruzado los límites.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    "Aunque una obra de arte expresa libremente la creatividad de su creador, sin límites, deben existir límites para la exhibición pública", sostuvo la entidad en una nota en que pidió a los organizadores la retirada de la serie de retratos.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    Los responsables por la Bienal rechazaron el pedido y alegaron en una nota: "Una calidad fundamental de nuestra institución es su independencia de selección y libertad de expresión. Las obras exhibidas no reflejan la opinión de los curadores de la muestra ni de la Fundación Bienal".

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

  • Getty Images

    Para algunos, matar es un arte

    El artista añadió que si alguien quisiera comprar una obra tendrá que adquirir toda la serie de nueve retratos a unos $260 mil, porque no estarán disponibles individualmente.

    Para algunos, matar es un arte

    Matar es un arte

Cargando