Narco extravagancias y lujos ilícitos
Aunque no se les ve por la calle ni dando autográfos, son famosos y los más buscados de México. Sus excentricidades le echan un condimento a sus historias que no son de ciencia ficción.
Los narcotráficantes viven rodeados de lujos y a pesar de lo ilógico, sus extravagancias trascienden a la sociedad.
Este celular Royal es muestra de su excentricidad. Con cubierta de 24 kilates de oro e incrustraciones de diamantes, fue asegurado en 2007 en un enfrentamiento con capos del cártel del Golfo en Matamoros, Tamaulipas.
Este cotizado celular perteneció a Daniel Pérez Rojas, El cachetes.
La medalla es una silueta de México con 19 estrellas y la letra Z. Al reverso, cuatro personas armadas. Esta moneda de oro es un reconocimiento por acciones ilícitas. En la parte de atrás tiene grabados los nombres de los fundadores de este grupo criminal y al parecer, portarla es un reconocimiento.
Algunos de estos objetos pueden encontrarse en un museo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Todas cuentan con fechas de incautación, descripción y el nombre de a quien perteneció.
La extravagancia llega más allá de la muerte. La fastuosidad de sus mausoleos y sus entierros son seguidos por miles.
Rodeados de esta vida y de colaboradores fieles y otros tanto traicioneros, así mueren los narcos. Algunos se hacen en el camino y otros lo aprenden desde nacimiento.
Aunque para la mayoría nos parecería una vida anormal, entre ellos el culto a las armas, al tráfico y venta de drogas y vivir entre criminales es parte de su cotidianidad.