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El triste fin de una reina de belleza seducida por el narco

Cuando el río suena...

En el 2011, luego de que Susy se enrolase en la universidad, comenzaron a circular rumores de que salía con un estrecho colaborador del Chapo, el principal sicario y traficante de la región de Guamúchil, que conforma casi una cuarta parte del estado.

Hay muchos temas tabús en Sinaloa, preguntas que no encuentran respuestas en un estado paralizado por el miedo. Generaciones de residentes han aprendido cuáles son los temas que no se pueden tocar y uno de esos es cuándo y cómo nació la relación entre Susy y Orso Iván Gastelum, conocido como El Cholo Iván.

Robusto, de cabello negro y cejas gruesas, El Cholo es un popular mafioso del Cártel de Sinaloa que luce camisas sin manga y otras prendas hip-hop en vez del característico atuendo vaquero de los narcotraficantes. Había sido capturado en el 2005 y acusado de posesión de armas ilegales, pero pagó una fianza y se escapó. Detenido nuevamente, cumplía en agosto del 2009 una condena a seis años en una celda con refrigerador, internet y televisión satelital --lujos que los mafiosos se pueden dar porque sobornan a los guardias-- cuando celebró una fiesta dentro de la prisión a la que invitó a prostitutas y una banda.

Imitando a su jefe El Chapo, quien se fugó de la cárcel en un camión con prendas para lavar, el Cholo escapó de la cárcel Aguaruto disfrazado de mujer y está prófugo desde entonces.

Las canciones sobre El Cholo cuentan la historia de un hombre que quiere vengar la muerte de su padre, quien habría sido otro traficante.

"La muerte se me hizo hobby", dice un tema.

Un pariente dijo que Susy y el Cholo comenzaron su relación cuando ella empezó a ir a la universidad en Culiacán para estudiar comunicación, la carrera que prefería su madre, y no veterinaria, que es lo que ella quería.

Sus amigos cuentan que Susy hablaba poco de su novio. A su amigo de la niñez Alberth Valles le dijo que no podía hablar mucho por razones de seguridad. Valles supuso que el novio estaba involucrado en el narcotráfico. Informantes, mientras tanto, decían que a los dos se les veía con frecuencia juntos.

Belyn, la prima, lo sabía todo, pero lo guardó en secreto. No quería traicionar a su mentora, quien motivaba a su pariente y amiga más cercana, un poco más baja pero igualmente hermosa, a que ingresase al mundo de los concursos.

Su madre no lo creía

Gámez afirma que nunca creyó la historia de que su hija tenía un romance con un traficante.

"Susana no era una interesada. No necesitaba nada", expresó. "Ella creció con todo lo que se podía tener".

El Cholo, un treintañero, tenía sus propias razones para mantener el romance en secreto. No solo vivía en la clandestinidad, mudándose de un escondite a otro, sino que se dice que estaba casado.

Los murmullos comenzaron.

Una familia marcada por la violencia

En el otoño del 2011, individuos armados que se movilizaban en una camioneta secuestraron a Gámez y a sus dos hijos menores. Los retuvieron 12 días.

"Susana se quedó sola", relató la madre. "Pensaba que se había quedado sin su familia, que nosotros ya no íbamos a volver".

Gámez fue liberada junto con su otra hija para negociar el rescate de su hijo, quien fue liberado tres semanas después.

Incluso hoy Gámez se muestra renuente a hablar del tema. ¿Quiénes la secuestraron? Gámez se encoge de hombros. Tal vez una banda rival.

Gámez mudó a su familia a Culiacán, un sitio un poco más seguro, y al año siguiente Susy comenzó a prepararse para su concurso más grande, el de Nuestra Belleza Sinaloa 2012, a realizarse en junio. La vencedora no solo es fotografiada y ofrece numerosas entrevistas y gana más de dos mil dólares en ropa, sino que se clasifica para el concurso Nuestra Belleza México, cuya ganadora viaja a Miss Universo o Miss Mundo.

Catorce mujeres se inscribieron. La directora de operaciones de Nuestra Belleza México, Ana Laura Corral, llegó desde la capital para supervisar el concurso y hacer videos de las concursantes. Ella y Lupita Jones, la primera mexicana elegida Miss Universo, seleccionaron a Susy y a otras siete muchachas.

Un día después de que se publicasen sus nombres, en la página oficial de Facebook de Miss Sinaloa apareció una nota que decía: "En Guamúchil todos sabemos que Susana Flores anda con un gatillero llamado Iván, le apodan El Cholo. Ha matado a muchísima gente. Pregunten en Guamúchil a quien sea".

El coordinador del concurso de Sinaloa no prestó importancia a esos comentarios, los cuales describió como "chismes". Pero Susy no quedó ni entre las cuatro primeras esa noche del concurso.

Un viaje sin regreso

El 23 de noviembre Susy le dijo a su madre que viajaría en su camioneta a Guamúchil para el cumpleaños de su primo pequeño.

Un grupo armado estableció un retén en el poblado de Caitime y comenzó a pedir identificaciones e inspeccionar los vehículos que paraba en una carretera flanqueada por campos de maíz y sorgo.

Una mujer llamó al ejército a las 9:30 de la noche. Se despachó una unidad de fuerzas especiales de una base vecina. El área se la disputaban las fuerzas del Cholo y una banda rival, encabezada por Fausto Isidro Meza, conocido como el Chapito.

Los soldados llegaron a las 5 de la mañana y encontraron varias camionetas frente a una casa custodiada por individuos armados. Algunos narcos huyeron hacia una camioneta blanca y otros comenzaron a disparar más adelante en una residencia vecina usada como refugio. Uno de los bandidos murió.

La camioneta que había escapado fue perseguida por otro grupo de soldados. Los hombres en ésta, quienes disparaban a los soldados, rápidamente se apoderaron de otro furgón estacionado en el camino, y siguieron su escape en dos. Fue entonces que la primera, la camioneta blanca, se detuvo y bloqueó la autopista para permitir que la segunda escapase rumbo a las oscuras montañas de la Sierra Madre.

A medida que los soldados se acercaban a la camioneta que sirvió como trinchera, una joven con blusa amarilla y mallas negras salió de ella sosteniendo un rifle AK-47, mientras continuaba el tiroteo entre los pasajeros y soldados. Testigos dijeron que gritó: "¡no disparen!".

Pero los soldados abrieron fuego. Susy fue alcanzada en el cuello y se desangró en tres minutos, mientras helicópteros sobrevolaban el lugar justo antes del amanecer.

Ese día fueron detenidos cuatro individuos, supuestos miembros del Cártel de Sinaloa, aunque el ejército no dio detalles de la balacera.

La policía afirmó que Susy había sido obligada a bajar del auto para servir de escudo humano. Pero un fiscal federal afirmó que en sus manos había pólvora. Informes de los militares emitidos esa noche, no obstante, no dicen que ella haya disparado el fusil y otros funcionarios estatales y federales afirmaron que los soldados no vieron a una mujer disparando.

Un soldado declaró que había visto al Cholo durante la balacera, y que él había escapado.

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