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El triste fin de una reina de belleza seducida por el narco

Los planes se los llevó el viento

Gámez quedó fascinada con los concursos de belleza mucho antes del nacimiento de su primera hija, Susy. Recuerda con lujo de detalle la llegada triunfal de Miss Mexico 1985 a la población de Guamúchil, del que tanto la reina como Gámez eran originarias. Hubo desfiles con mariachis y grupos musicales.

Susy tenía cuatro años cuando su madre la inscribió en su primer concurso de belleza, organizado por ella. Susy, con su gordura tierna de bebé, lo ganó y fue coronada Reina de la Cruz Roja.

Fue un momento emocionante para la pequeña, cuya vida estuvo signada por la violencia. Dos años después su padre murió cuando su vehículo fue acribillado, algo común en Sinaloa. Tenía 35 años.

Gámez todavía no quiere hablar de ese horrendo día en 1998, pero según relatos de diarios, Mario Flores conducía su auto con su esposa a su lado cuando un vehículo se les acercó y un individuo les disparó con una pistola semiautomática. Flores recibió balazos en ambas manos. Trató de alejarse del otro auto, pero se estrelló contra una casa. El vehículo volcó y él sufrió lesiones mortales en la cabeza. Si bien el auto recibió numerosos impactos de bala, Gámez sobrevivió.

Como ocurre con tantos delitos en un estado tan sangriento y donde la justicia es deficiente, jamás se resolvió ese caso. Las habladurías se convirtieron en rumores y dieron paso a mitos. ¿Qué pasó realmente? Nadie lo sabe. ¿Cómo se ganaba la vida? Era un agricultor, dice su esposa.

"Un conocido comerciante", señaló el diario.

Susy quería saber acerca de su padre, un hombre alto, de bigote y ojos verdes.

"¿Qué hacía mi papá? Cuéntame", le decía a su madre.

"Era un buen hombre", le respondía Gámez.

Flores dejó un seguro de vida y seis casas a nombre de sus tres hijos, además de un salón de fiestas para alquilar, más que suficiente para mantener a la traumatizada familia y promover la participación de Susy en concursos de belleza.

Hacia los 10 años Susy ya era una concursante con experiencia. Ganó el concurso Niña Fantasía y Talento vestida como un ángel y recitando un poema sobre su padre, a quien describió como un "hombre extraordinario".

"Era muy fuerte espiritualmente, desde niña", cuenta su madre.

Susy rara vez lloraba, pero Gámez percibía dolor en sus ojos tristes y le preocupaba lo mucho que su hija dormía.

En el escenario, la niña rebosaba felicidad. Saludando desde carrozas como Reina de la Primavera, Reina de la Secundaria y la Preparatoria y Modelo del Año, Susy, con 1.70 m de estatura (cinco pies y seis pulgadas) se convirtió en una de las mujeres más bonitas y populares de Guamúchil, un ejemplo para miles de niñas que soñaban con ganar concursos de belleza y participar en desfiles montadas en el techo de una camioneta Hummer.

"Quería ser como ella", dijo su prima Belyn Parra, de 18 años.

Una vida de ensueño con un final de terror

Susy quiso tener la fiesta de quinceañera más espectacular en la historia de Guamúchil y su madre estaba decidida a hacerle realidad su sueño. Le ordenó un amplio vestido hecho a su medida de seda de Shantung, con los hombros descubiertos. La prenda, que se asemejaba al vestido del personaje de Bella de la película de Disney, costó 2,700 dólares, según le dijo a sus amigos.

Gámez la llevó a Hawai para que se tomase fotos con pingüinos, volcanes y las famosas granjas blancas de fondo. Los turistas pedían sacarse fotos con la princesita.

No obstante, la violencia de Sinaloa haría acto de presencia en su fiesta de 15.

Su padrino en la fiesta debió ser Valentín Elizalde, conocido como "El Gallo de Oro", uno de los cantantes de música de banda más populares de Sinaloa. Debía ser él, pero fue asesinado a tiros dos meses antes de la fiesta, luego de un palenque en Tamaulipas, cerca de la frontera con Estados Unidos.

Se cree que fue una ejecución ordenada por narcotraficantes, pero el asesinato nunca fue esclarecido.

Un soleado sábado de enero del 2007 Susy llegó a la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de la principal avenida de Guamúchil, escoltada por diez muchachos disfrazados de guardias reales. La fiesta se realizó en un jardín con fuentes y carpas blancas decoradas con candelabros de cristal.

Belyn, la prima de Susy, tuvo su primera comunión ese mismo día. La niña estaba azorada al ver tocar a la banda y un cantante entonó un tema escrito especialmente para Susy.

Su regalo de cumpleaños fue un sedán de lujo Chrysler 300C blanco de 30 mil dólares. La prensa local cubrió el evento y lo encabezó con el titular: "Como en un mágico sueño".

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