EU reconoce que México asestó duros golpes al narcotráfico en 2010
México asestó importantes golpes a los carteles de la droga durante 2010, pese a que fue el año en que la violencia del narcotráfico dejó más muertos, señaló Estados Unidos en su informe anual antidrogas divulgado este jueves.
El informe fue dado a conocer en momentos en que el presidente mexicano, Felipe Calderón, se encuentra de visita en Washington para conversar con su homólogo Barack Obama, un encuentro marcado por la muerte el mes pasado de un agente estadounidense por el crimen organizado en México.
México "continúa agresivamente aplicando políticas para combatir el narcotráfico, lo que ha resultado en la captura de líderes clave de organizaciones narcotraficantes y sus socios, incautaciones de drogas, armas y dinero en efectivo", indicó el informe.
El gobierno de Calderón "ha sido firme en su compromiso de recuperar la estabilidad nacional y prevenir que elementos criminales se entrelacen más profundamente en el tejido de la sociedad", apuntó.
En respuesta, los carteles se han vuelto "crecientemente violentos", teniendo como consecuencia que en 2010 "el número de muertes relacionadas con el narcotráfico sobrepasara todos los años anteriores", señaló el Departamento.
La violencia del crimen organizado dejó 15,200 muertos el año pasado, la cifra más alta desde que en diciembre de 2006 el presidente Felipe Calderón ordenó a los militares involucrarse en la persecución del crimen organizado.
Durante la presidencia de Calderón se han producido cerca de 35 mil muertes por causa del narcotráfico.
México sigue siendo "tanto un país de tránsito como productor de las drogas ilícitas que llegan a Estados Unidos", subrayó el texto.
Un 95 por ciento de la cocaína que llega a Estados Unidos, proviene de México.
Pero durante 2010, el gobierno de Felipe Calderón tomó "medidas significativas" para reforzar sus instituciones y fue el año "más exitoso" en cuanto a arrestos de capos de la droga, señaló el Departamento.
El informe destacó como un duro golpe la captura en enero pasado de Flavio Mendez Santiago, alias "El Amarillo", que dirigía las operaciones de los Zetas.