Masacres atizan el miedo en Ciudad Juarez
Catorce jóvenes murieron acribillados en una fiesta y 19 quedaron entre la vida y la muerte en un nuevo baño de sangre que atiza el miedo en Ciudad Juárez, la más violenta del México.
En las primeras horas del sábado los "sicarios llegaron en un convoy de camionetas y vehículos entraron a la casa y comenzaron a disparar ", dijo Carlos Manuel Salas, fiscal de Chihuahua, el estado al que pertenece Ciudad Juarez.
"No hay un móvil determinado para la ejecución de las catorce personas" dijo Carlos Manuel Salas, fiscal de Chihuahua, el estado al que pertenece Ciudad Juarez.
Con apenas 1,2 millones de habitantes y en la frontera con Estados Unidos, Ciudad Juárez es presa de la violencia del narcotráfico. Muchos de los jóvenes que murieron o resultaron lesionados son estudiantes de preparatoria y secundaria.
"Las víctimas se encontraban en el patio de la vivienda en alguna celebración, cuando varios sujetos encapuchados, con uniformes oscuros y con armas largas, llegaron en varias camionetas, irrumpieron y comenzaron a disparar contra los asistentes de manera indiscriminada", había dicho con anterioridad la policía municipal.
Escondidos en sus viviendas, los vecinos atemorizados evadían a los periodistas. La zona residencial donde ocurrió el homicidio múltiple, Horizontes del Sur, está ubicada a menos de 2 km de donde ocurrió otra masacre en enero pasado, en la que murieron 16 jóvenes por un comando armado que también irrumpió a balazos en una fiesta.
"Váyase, váyase por favor no me comprometa, no puedo hablar, si lo hago vienen por mí los matones, eso nos gritaron anoche", respondió angustiada una vecina cuando la AFP tocó a su puerta. "Uno de los muertos es mi sobrino y no andaba en malos pasos, no sé por qué lo mataron esos malditos", dijo cortante antes de cerrar la puerta.
La narcoviolencia ha provocado que en Ciudad Juárez la gente ya ni salga a comer afuera. Los psicólogos cruzan la frontera para atenderse con sus colegas en El Paso, Estados Unidos. Y muchos celebraron el Bicentenario del otro lado de la frontera por miedo al narco. Es que Ciudad Juárez es la capital del terror.
En lo que va del año, unas 2,000 personas han muerto por causa de la violencia del narco y la guerra que le declaró el gobierno mexicano. Las calles de Ciudad Juárez están teñidas de sangre y la gente vive atemorizada.
Juárez se ha convertido en una ciudad bajo vigilancia. Pero nada parece contener a los sicarios del narco quienes cometen los más horrendos crímenes en su lucha por el control.
Unas 6,500 personas han sido asesinadas en los últimos tres años en Ciudad Juárez en donde los cárteles de Juárez y Sinaloa luchan por las rutas del narcotráfico hacia Estados Unidos y el mercado local.
Al dolor en que se ha sumido la mayoría de la gente, se suma el miedo. La mayoría ya ni sale a comer afuera por lo que se ha visto un boom en los negocios donde reciben pedidos de comida a domicilio. Se estima que el 40% de los restaurantes cerró sus puertas.
La muerte sigue conbrándose víctimas y la gente, por miedo, decide quedarse en casa. La vida en Ciudad Juárez está regida por el imperio de la violencia y la muerte.
Muchos, incluidos políticos, policías y otras autoridades cruzan el Puente Internacional y se dirigen a El Paso, en Estados Unidos. La reciente ola de extorsiones, secuestros y muertes hasta afectó a los psícologos, quienes buscan terapia en EU, acosados por la violencia.
Los mismos médicos de Ciudad Juárez han coincidido en que todos los habitantes sufren de 'ansiedad crónica'. Un psicólogo que trabaja en El Paso aseguró que atiende a unos 20 colegas suyos que ejercen su profesión en Ciudad Juárez.
El Paso contrasta con su vecina ciudad mexicana. En los últimos años solo se han registrado tres homicidios, comparado con los cientos de crímenes en la vecina ciudad mexicana.
Hasta los recientes festejos por el Bicentenario fueron opacados por la violencia del narco. Se cree que unas 10,000 personas llegaron a El Paso provenientes de Ciudad Juárez para celebrar las fiestas patrias en un marco de mayor seguridad.
Debido a la cancelación de los festejos en Ciudad Juárez, muchos optaron por quedarse en sus casas. Aunque hubo quienes se aventuraron a salir y cruzaron la frontera para participar de la fiesta en El Paso.
Cuerpos sin vida en autos baleados, en las calles y en estacionamientos se han convertido en postales de esta ciudad marcada por la muerte y la violencia.
En un reciente día, se registraron 24 asesinatos, todos conectados con el narco.
El contraste entre Ciudad Juárez y su vecina estadounidense, El Paso, es marcado. En una reina el imperio de la muerte y en la otra, la seguridad.
Paradójicamente, pese al terror, la gente se ha atrevido a salir a las calles de Ciudad Juárez para reclamar mayor seguridad y pedir justicia contra los responsables de tantas muertes.
El promedio diario de asesinatos en Ciudad Juárez ronda los diez, convirtiéndola en la ciudad más violenta del mundo.
El ejército mexicano ha intensificado su batalla contra los carteles de la droga pero la violencia parece no cesar. Pese al blindaje aéreo y terrestre, la violencia sigue latente en Ciudad Juárez.
Muchos han optado por mudarse a vivir a El Paso, Texas, en busca de un nuevo y más seguro horizonte.
El nivel de inseguridad que se vive en Ciudad Juárez es tal que ya nadie sale siquiera a la calle.
Los agentes de seguridad no dan abasto debido al alto número de homicidios que a diario ocurren en la urbe de un millón y medio de habitantes.
La situación llegó a un clímax cuando el mes pasado fue asesinado el fotógrafo de El Diario, el principal medio de prensa escrito de la ciudad.
La vida en Ciudad Juárez ya no es la misma. La violencia, la muerte y la impunidad han cambiado para siempre las vidas de sus habitantes. El tiempo dirá si algún día la gente pueda volver a salir a comer afuera y vivir una vida normal.