Desastres naturales que han sacudido a la humanidad
El mundo entero ha sido víctima de devastadores fenómenos naturales. Terremotos, tsunamis y huracanes han arrasado con comunidades enteras mostrando a la Humanidad su vulnerabilidad ante la naturaleza. Actualmente, Japón sufre el peor terremoto en su historia. Las autoridades estiman alrededor de 300 cadáveres en la ciudad costera de Sendai. Las cifras cambian constantemente aunque se estima que el número total de víctimas puede ser cientos o miles.
El terremoto registrado fue de magnitud de 8.9. Tras el sismo que se registró a las 4:46 pm en Japón le siguieron alrededor de 50 réplicas de una magnitud de hasta 7.0.
Los movimientos originaron un tsunami de 7 metros. El gobierno japonés inmediatamente tomó cartas en el asunto y ordenó a los habitantes que abandonaran sus casas.
Debido a la intensidad del terremoto, las alertas de tsunami cubrieron todo el Pacífico. Se previno a Sudamérica, México, toda la costa este de Estados Unidos, Canadá y Alaska.
El terremoto inició a una profundidad de 10 kilómetros (seis millas), alrededor de unos 125 kilómetros (80 millas) de la costa oriental.
El miércoles pasado el país ya había sido golpeado con un sismo de magnitud de 7.3, sin embargo no se esperaba este desastre.
El terremoto y posterior tsunami en Japón trajeron a colación otros desastres naturales como el ocurrido en Colombia, luego de un deslave mortal sucedido el domingo 5 de diciembre en Antioquia. Al menos 120 personas quedaron sepultadas en el municipio de Bello. En el país se vivió la peor tragedia natural, como la ha calificado el gobierno, causada por las lluvias, que han dejado cerca de 3 millones de damnificados.
La situación en Venezuela no fue distinta. El país sufre la peor temporada de lluvias en la última década, por lo que Hugo Chávez ha declarado estado de emergencia en ocho regiones luego de afirmar que “la situación es crítica”. En ese país suman más de 100 mil personas afectadas y por lo menos una treintena de muertos.
Los movimientos telúricos también han significado una importante amenaza para la raza humana en los últimos tiempos. De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción de Desastres, los terremotos fueron responsables del 60 por ciento de las muertes a causa de fenómenos naturales en los últimos años.
El 12 de enero de este año, un sismo de 7 grados en la escala de Richter sacudió el terreno haitiano, a eso de las 16:53 horas locales, dejando cerca de 285 mil muertos. Varias réplicas de considerable magnitud también azotaron el país. Los daños en la nación, a casi un año de la desgracia, siguen siendo visibles. El sismo fue perceptible en varios países del Caribe, como República Dominicana, Jamaica y Cuba.
Considerado como una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia, el sismo en Haití derivó en otro desastre de considerable magnitud. La epidemia de cólera que azota a la isla caribeña comenzó en octubre de este año y que ha causado cerca de 2,120 víctimas mortales.
En cuanto a la cifra de infectados ya sobrepasó los 20 mil. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que pueden producirse hasta 200 mil enfermos en los meses venideros, además de que estimó que la epidemia podría durar años.
Terremoto de Chile.
El sábado 27 de febrero a las 3:34 de la mañana horas tiempo de Chile, un potente movimiento telúrico de 8.8 grados en la escala de Richter sacudió el país. El terremoto tuvo impacto en las zonas donde se halla el 80 por ciento de la población total del país. El saldo: 521 muertos y más de 500 mil viviendas afectadas.
Terremoto de Perú.
El 15 de agosto de 2007 se registró un potente movimiento telúrico en las costas del centro del país andino, el más poderoso terremoto de los últimos años aunque no el más catastrófico. Dejó 513 muertos y miles de heridos.
El 17 de enero de 1995 ocurrió el Gran Terremoto de Hanshin o de Kobe, de 7.3 grados en la escala de Richter. Alrededor de 6,434 personas perdieron la vida en este sismo. Fue el peor terremoto en Japón desde 1923 y ostenta el récord mundial en el Libro Guiness de los Récords como el desastre natural más costoso.
Una más de las consecuencias que pueden traer los devastadores terremotos son los tsunamis: olas gigantes que se apoderan del territorio remecido, haciendo aun mayor la desgracia.
El peor caso del que se tiene precedente es el terremoto de Aitape o el terremoto de Papúa. El 17 de julio de 1998 un sismo de 7 grados en la escala de Richter le causó la muerte a por lo menos 2,183 personas, más las cerca de 500 que desaparecieron como consecuencia que vino después del movimiento, y que arrasó con la aldea de Aitape.
Tras el sismo vino un fuerte tsunami que destruyó varias zonas que ya habían estado afectadas por el movimiento telúrico. Además la alerta de tsunami se extendió a varios países. Este movimiento fue 31 veces más fuerte que el que azotó a Haití;; la energía que liberó fue cercana a 100 mil bombas atómicas.
Huracán Katrina.
Considerado por algunos como uno de los fenómenos naturales más mortíferos de la historia de Estados Unidos, este ciclón impactó el sur y centro del país en agosto de 2005. Por efectos de Katrina se estima que murieron 1,836 personas y tuvo un costo de $75 mil millones.
En ese mismo año, México también fue devastado por el potente huracán Wilma, el más intenso registrado en el Atlántico y que pasará a la historia por haber prácticamente destruido el balneario mundialmente conocido de Cancún.
Este meteoro tocó tierra en más de una ocasión, causó la muerte de por lo menos 47 personas y sus afectaciones llegaron hasta Cuba y la península de Florida. Diversas partes de Quintana Roo, estado donde se encuentra Cancún, tuvieron vientos huracanados durante más de 24 horas consecutivas. El impacto económico del huracán Wilma fue de los más grandes que se tengan en la historia de México. En la acelerada reconstrucción de Cancún no se podía escatimar, debido a que es uno de los mayores atractivos turísticos del país.
El Huracán Mitch.
Uno de los ciclones más letales y poderosos de los últimos tiempos, Mitch arrasó con Centroamérica entre octubre y noviembre de 1998. El meteoro dejó cantidades históricas de lluvia en Honduras y Nicaragua, y se convirtió en el segundo huracán más letal del Atlántico, dejando al menos 11 mil personas muertas y alrededor de 8 mil desaparecidos.
Yucatán, en México y Florida, en EU, también sufrieron aunque de forma más benevolente, los embates de Mitch; Guatemala y Belice sin embargo no corrieron con la misma suerte.
Pero no solo los huracanes han traído devastadores efectos. Las lluvias en muchos casos han resultado mortíferas. Al sureste del país, Veracruz y Tabasco son mirados por los especialistas como entidades en riesgo de desaparecer cubiertas bajo el agua de mantenerse el ritmo actual de los efectos del cambio climático.
Las aguas del Golfo de México podrían cubrir el territorio especialmente de Tabasco para 2050 o 2100 según especialistas, en caso de que el efecto invernadero eleve la temperatura del planeta y derrita de a poco el Manto Polar. Y esto, aunado a las constantes lluvias que han azotado la entidad en al menos tres años podría resultar en una combinación letal.
En 2007, Tabasco vivió junto a Chiapas crecidas históricas en los niveles de sus ríos como consecuencia de las lluvias. Las calles de la ciudad de Villahermosa estuvieron completamente inundadas durante por lo menos dos meses. Los ríos Usumacinta y Grijalva colapsaron sobre el territorio; se consideró que un 70 por ciento del territorio estaba bajo el agua.
Otra tragedia por las lluvias en el sur mexicano se magnificó de modo tal que dio la vuelta al mundo. Un deslave en Oaxaca ocurrido este 2010 encendió las alertas al hablarse de por lo menos cientos de muertos en Tlahuitoltepec. Más tarde se confirmaría, sin embargo, que la cifra de muertos en la comunidad mixe era de unas 11 personas.
Ola de calor en Rusia.
Durante 2010, este país sufrió la peor ola de calor en mil años, que ha derivado en incendios forestales devastadores. Como consecuencia, la ola de mortalidad en la capital se duplicó gracias a las temperaturas hasta por encima de los 40 grados centígrados.
La ONU estimó que en los últimos años han muerto 780 mil personas como consecuencia de alrededor de 3,800 desastres naturales.