Millones de franceses protestaron contra la reforma de jubilaciones
Más de un millón de personas, según el gobierno, y cerca de 3 millones, según los sindicatos, tomaron este martes las calles de Francia en una nueva jornada de protestas.
Las manifestaciones fueron en contra del proyecto del presidente conservador Nicolas Sarkozy de elevar la edad mínima de jubilación.
Ocho sindicatos convocaron a más de 200 manifestaciones en todo el país contra una reforma que califican de 'injusta'.
Las evaluaciones variaban, pero en todos los casos daban la pauta de una movilización gigantesca para oponerse al proyecto.
La iniciativa prevé elevar de 60 a 62 años la edad mínima legal para poder jubilarse y de 65 a 67 para hacerlo con una pensión completa.
El ministerio del Interior cifró la participación en todo el país en 1,120,000 personas, en tanto que los sindicatos la situaban en más del doble: 2.5 millones según la CFDT; 2.7 millones, según la CGT (principal central gremial del país); y 3 millones, según Solidaires.
En la precedente jornada de protestas, el 24 de junio, 800 mil manifestantes, según la policía, y dos millones, según los sindicatos, salieron a la calle en toda Francia para rechazar la misma reforma.
En París, una imponente columna liderada por los principales dirigentes sindicales partió de la Plaza de la República, a primera hora de la tarde detrás de una enorme pancarta que rezaba 'Jubilaciones solidarias, empleos, salarios, un problema social'.
Banderines y globos de colores de los gremios, inundaron las calles y salpicaban de color la gran columna de manifestantes.
La jornada había comenzado con una huelga en la administración -hospitales, correos, empleados y docentes- y los transportes públicos -trenes, autobuses y metros-, transporte aéreo, servicio audiovisual público y sector privado como bancos o empresas como la petrolera Total.
El cese de actividades oscilaba entre el 22 y el 42 por ciento, según la dirección, y hasta el 80 por ciento, según los sindicatos.
Esta movilización 'hará reflexionar al gobierno', afirmó el secretario general de la CGT, Bernard Thibault, ntes de precisar que la intersindical se reunirá el miércoles para estudiar los pasos a seguir. Thibault no descartó un llamamiento a una huelga general.
Tras él, el ministro de Trabajo, Eric Woerth, debilitado desde hace tres meses por un escándalo fiscal que lo vincula a una de las mayores fortunas de Francia, y que este mismo día defendió la reforma en la Asamblea Nacional, dijo 'si queremos seguir pagando las jubilaciones, debemos reformar el sistema de jubilación'.
Woerth anticipó que el miércoles se reunirá con el presidente Sarkozy antes del consejo semanal de ministros.
A través de responsables de su partido, la UMP, Sarkozy indicó que mantendrá 'firme' el aumento de la edad mínima, pues es el principal punto de una reforma considerada una 'prioridad absoluta' de lo que resta de su mandato hasta 2012.
El mandatario afirmó que la reforma permitirá salvar un sistema amenazado por el aumento de la esperanza de vida y las consecuencias de la crisis económica.
Francia tiene más de 15 millones de jubilados y es uno de los países europeos donde la edad mínima para jubilarse es más baja, aunque eso sí, habiendo trabajado 40 años.