Corea del Sur ya tiene a su primera presidenta
Park Geun Hye se convirtió en la primera mujer presidenta de Corea del Sur, y en su discurso prometió trabajar por la reunificación de la península coreana, a la vez que llamó a Corea del Norte a renunciar a las armas nucleares.
En medio de fuertes tensiones entre las dos Coreas por las recientes pruebas de misiles y un test atómico de Pyongyang, la hija del ex dictador surcoreano Park Chung Hee dijo que promoverá una política de confianza mutua que pueda servir de base para una futura reunificación.
"El ensayo nuclear de Corea del Norte es un desafío para la supervivencia y el futuro del pueblo coreano", alertó Park Geun Hye, de 61 años.
La presidenta, diputada durante muchos años del gubernamental Partido Saenuri, juró su cargo en una festiva ceremonia en el Parlamento de Seúl ante más de 50 mil invitados, entre ellos su antecesor y compañero de partido Lee Myung Bak.
No hay duda de que "nos encontramos en un terreno de seguridad extremadamente grave", dijo Park, y llamó a Corea del Norte a renunciar a su programa nuclear. A la vez, prometió que su política hacia el país vecino buscará reducir las tensiones.
Park ha hecho historia al llegar a la jefatura de Estado de un país en el que el 80 por ciento de los diputados son hombres y la inmensa mayoría de instituciones y empresas apenas cuentan con representación femenina en sus órganos directivos.
La imagen de la presidenta está inseparablemente ligada a la de su padre, Park Chung-hee, cuyo gobierno autoritario durante los 60 y 70 es recordado tanto por los notables progresos que propiciaron el "milagro económico" del país como por la dura represión de las libertades ciudadanas y graves violaciones de los derechos humanos.
Park, que también ha asumido automáticamente el cargo de comandante en jefe del Ejército, sustituye al frente de Corea del Sur a Lee Myung-bak, un compañero de partido con el que en los últimos años ha marcado distancias al alinearse con diputados disidentes y oponerse a varias iniciativas estatales.
El desgaste de Lee Myung-bak al final de su mandato por la desaceleración del crecimiento económico, el desempleo juvenil y varios casos de corrupción que salpicaron a sus familiares llevaron a Park a alejarse aún más de las políticas de su antecesor.
De hecho, las promesas que Park realizó en campaña y que tras su victoria se ha comprometido a cumplir denotan un giro centrista, al proponer tanto un mejor reparto de la riqueza como un mayor acercamiento a Corea del Norte en política exterior.
Sin duda, la prueba nuclear que Corea del Norte realizó el 12 de febrero y el anterior lanzamiento de un cohete de largo alcance en diciembre amenazan con dificultar la consecución de los planes conciliatorios de Park.
En todo caso, la primera mandataria surcoreana ha remarcado que, a pesar de buscar el acercamiento con el Norte, potenciará la defensa del país para asegurarlo ante posibles "provocaciones" norcoreanas, sobre las cuales aplicará una política de tolerancia cero.
Admiradora de la reina Isabel I de Inglaterra, Park tiene fama de mala oradora (algunos medios la bautizaron como "princesa del cuadernillo" porque rara vez pronuncia un discurso sin leerlo) y un carácter considerado por sus detractores excesivamente rígido y atribuido por muchos a los duros episodios que vivió en su juventud.
El primero fue el asesinato de su madre en Seúl en 1974 (Park contaba 22 años y se acababa de graduar en ingeniería eléctrica) a manos de un norcoreano de origen japonés.
Este suceso la obligó a asumir el papel de primera dama del régimen durante cinco años hasta 1979, año en que su padre fue asesinado a manos de su propio jefe de Inteligencia.
La presidenta de Corea del Sur, que nunca se ha casado ni tiene hijos, estuvo durante dos décadas apartada de la vida pública hasta ocupar un escaño en el Parlamento en 1998, y a partir de entonces comenzó su escalada en las filas conservadoras.
Cuatro legislaturas consecutivas la convirtieron en una veterana política que hoy ha visto cumplido su sueño de convertirse en la primera mujer que ocupará la Presidencia de la cuarta economía de Asia. (Con información de Efe y DPA)