Aumenta a 274 cifra de muertos por tifón 'Bopha' en Filipinas
La cifra de muertos por el tifón "Bopha" en el sur de Filipinas se elevó a unos 274, mientras cientos de personas están desaparecidas y más de 214 mil fueron desplazadas, en la peor tormenta que azota la parte meridional del archipiélago en 20 años.
El tifón, con vientos de 175 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 195 kilómetros por hora, tocó tierra el martes en la costa este de la isla de Mindanao, derribando árboles y postes de electricidad, además causando severas inundaciones y deslizamientos de tierras.
Al menos 253 personas murieron en los alrededores de los pueblos de Nuevo Bataan y Monkayo debido a deslizamientos de tierra, en tanto otros 21 habitantes perdieron la vida en otras partes de la meridional isla de Mindanao, informó el diario The Manila Times.
Muchas de las víctimas murieron enterradas por avalanchas de tierra, como sucedió en la localidad de Nuevo Bataan, en el Valle de Compostela, mientras otros perecieron ahogados o desaparecieron arrastrados por la riadas.
Este miércoles, los rescatistas intentan llegar a zonas aisladas por las inundaciones y deslizamientos de tierra, en tanto las Fuerzas Armadas se han sumado a las operaciones de rescate y asistencia de los damnificados.
Las autoridades filipinas prevén que la cifra final de fallecidos sea mayor porque hay decenas de personas desaparecidas y en numerosos lugares siguen adelante las tareas de búsqueda.
El Consejo Nacional de Prevención y Respuesta a los Desastres precisó que al menos 213 mil 502 personas permanecen en centros de acogida o con familiares en Mindanao y la región de Visayas debido a la destrucción de sus viviendas.
Indicó que mil 311 viviendas quedaron completamente destruidas y otras mil 465 dañadas debido al tifón, que también derrumbó cinco puentes y afectó nueve carreteras primarias.
Las intensas lluvias, que originaron el desborde de ríos e inundaron carreteras y campos de cultivo, obligaron a suspender cientos de 150 vuelos nacionales e internacionales, además dejó varados a miles de personas en los puertos.
"Bopha" ha perdido fuerza desde que entró en Filipinas y ahora se encamina con vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora hacia el Mar de China Meridional por la isla de Palawan (oeste).
Para la llegada del tifón, el décimo sexto del año, el gobierno de Filipinas se había preparado con la reubicación de las personas en zonas de riesgo y la suspensión de las clases, sin embargo la fuerza del viento y las intensas lluvias superaron las previsiones.
"Bopha" o "Pablo", como se le conoce en Filipinas, cerrará la temporada de tifones en Filipinas, estación que empieza por lo general en junio y concluye en noviembre.
El martes, las autoridades de Filipinas tenían en unas 200 personas la cifra de muertos a causa de las inundaciones y corrimientos de tierra.
La casi totalidad de las víctimas mortales pertenece a las provincias del Valle de Compostela y Davao, en el este de la isla de Mindanao, por donde entró el tifón.
Al menos ocho cadáveres fueron localizados en la provincia de Surigao del Sur, donde se ha declarado el estado de calamidad.
Las autoridades, sin embargo, ya tenían previsto que la cifra final de fallecidos fuera mayor, pues decenas de personas fueron dadas por desaparecidas y muchos lugares donde todavía siguen adelante las tareas de búsqueda.
Las Fuerzas Armadas se sumaron a las operaciones de rescate y asistencia de los damnificados, pero las condiciones del tiempo y la situación en que ha quedado el terreno donde se les necesita dificultan sus tareas.
El comandante general Ariel Bernardo, jefe de la X División de Infantería, señaló que han enviado dos compañías al Valle de Compostela, pero añadió que los militares también han sido "víctimas de la tormenta".
"Nada ha quedado en pie en uno de nuestros cuarteles y todo el equipo de comunicación ha sido destruido", apuntó el militar.
Al menos 120 mil personas se han quedado en Mindanao y la región de Visayas (centro) sin un hogar al que acudir, por lo que deben confiar en los centros de acogida o en la solidaridad de los vecinos.
Las autoridades se habían preparado para la llegada del tifón con la reubicación de las personas en zonas de riesgo y la suspensión de las clases en las provincias afectadas, entre otras medidas.
Aún así, la fuerza del huracán y las copiosas lluvias que le acompañan han superado todos las previsiones.
"Bopha" cierra la temporada de tifones en Filipinas, estación que todos los años atrae entre 15 y 20 tifones y que empieza por lo general en junio y concluye en noviembre. (Con información de Agencias)