Cuarto día de protestas en Afganistán tras la quema del Corán
Al menos nueve personas murieron este viernes por los disturbios ocurridos en diversos puntos de Afganistán, en el cuarto día de protestas en este país tras la profanación del Corán en una base de la OTAN.
En la provincia occidental de Herat los violentos choques con las fuerzas de seguridad dejaron siete manifestantes muertos y 65 personas heridas -entre ellas 12 policías-, según el portavoz del gobernador provincial, Muhaiudín Nuri.
Los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad se vieron agravados por la participación de radicales infiltrados en las protestas, y fueron muy intensos en la capital, Herat, y en los distritos de Adaskan y Shindand.
"Algunos provocadores se mezclaron con los participantes en la manifestación y, cuando iba a acabar, empezaron a disparar contra las fuerzas de seguridad. Once de ellos fueron arrestados", dijo Nuri.
Según la agencia local AIP, la protesta en la ciudad de Herat se dirigió contra el consulado de EU, pero las fuerzas de seguridad evitaron que los manifestantes pudieran alcanzar la sede diplomática.
En la capital del país, Kabul, los enfrentamientos dejaron un muerto y al menos tres personas heridas, según dijo el jefe de Policía de Kabul, Ayub Salangi.
Otro manifestante murió en la provincia norteña de Baghlan cuando la Policía reprimió a un millar de personas que se dirigían a una base con personal de la OTAN en el distrito de Puli Khumri.
Las protestas contra la quema del Corán ya han causado al menos 25 muertos en distintos puntos del país, entre ellos dos soldados de las tropas internacionales que murieron ayer por disparos de un militar afgano durante una manifestación en el este del país.
Los disturbios comenzaron el pasado martes, después de que varios empleados afganos de la mayor base estadounidense en Afganistán, Bagram, denunciaran públicamente que varios ejemplares del Corán fueron quemados dentro del complejo.
"Trabajar junto a las autoridades afganas es la única forma de corregir este grave error y asegurarnos de que nunca más suceda", dijo en una nota de prensa enviada anoche el jefe de la misión de la OTAN en Afganistán, John Allen.
La misión de la OTAN y el Gobierno afgano han creado una investigación para determinar las causas del suceso, y anoche Allen pidió a sus fuerzas y a la población afgana "paciencia y moderación" hasta que ese equipo investigador llegue a una conclusión. (Con información de EFE)