Concluyó Cumbre del G-20 en medio de crisis europea
Durante su segundo y último día de su reunión en Cannes, los jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de los 20 (G-20), se centraron en analizar la situación de la crisis de la deuda en Europa así como el temor a una nueva recesión económica mundial.
Además, se difundió una lista de los grandes bancos de todo el mundo de importancia "sistémica" para la economía mundial por el enorme riesgo que entrañaría su quiebra.
La lista está encabezada por entidades estadunidenses como el Bank of America, Citigroup, JP Morgan Chase, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Wells Fargo, entre otros, anunciaron fuentes del G-20 al término de su cumbre anual de líderes.
También figura el Banco Santander de España, el británico HSBC, el chino Bank of China y otros europeos como Barclays, BNP Paribas, Commerzbank, Credit Suisse y Deutsche Bank.
El listado fue elaborado por el Consejo de Estabilidad Financiera, precisó el presidente francés Nicolas Sarkozy, anfitrión del encuentro, durante la rueda de prensa final.
Según Sarkozy, estos bancos internacionales "deberán ser vigilados y ser transparentes", a fin de evitar que se repita el drama ocurrido en septiembre de 2008 cuando se hundió la entidad estadunidense Lehman Brothers.
Se analizó también la delicada situación financiera de Italia, cuyo primer ministro, Silvio Berlusconi, se comprometió en las últimas horas a diversas medidas para mejorar la situación de deuda de ese país.
La próxima cumbre de presidentes y jefes de gobierno del G-20 se celebrará el 18 y 19 de junio venidero en el balneario mexicano de Los Cabos, en Baja California, según se anunció al término del encuentro realizado en Cannes, Francia.
En la próxima reunión, en su carácter de anfitrión, México se convertirá en el primer país latinoamericano en presidir el G-20, que fue creado en 1999 pero recién empezó a reunirse de manera sistemática en diciembre de 2008 en Washington.
En conferencia de prensa, el presidente mexicano, Felipe Calderón, brindó algunas precisiones sobre cuáles serán los principales puntos de la agenda mexicana, entre los cuales mencionó la "guerra de divisas", especialmente la manipulación de la moneda china, así como el proteccionismo.
Llamó también al Grupo de los Veinte a tomar decisiones definitivas para resolver la crisis financiera al menor costo y evitar el "contagio" por la situación que prevalece en Grecia.
Por último, añadió que ese país deberá también tomar la decisión relativa a si abandona la zona euro, lo que en caso de darse deberá ser de manera ordenada.
Por su parte, el multimillonario filántropo y cofundador de Microsoft Corp, Bill Gates, quien se ha comprometido a donar la mayor parte de su fortuna a obras de caridad, es el primer empresario en ser invitado a realizar un discurso ante los líderes del G-20.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, pidió a Gates hacer un informe al G-20 sobre nuevas formas de financiación para el desarrollo dados los profundos recortes presupuestarios en las economías avanzadas, que luchan para frenar una elevada deuda pública.
Gates propuso impuestos a las transacciones financieras, los combustibles de aviación, el transporte marítimo y el tabaco como una manera de obtener nuevos recursos de desarrollo y ayudar a los países a cumplir las promesas de ayuda.
En tanto, el presidente estadounidense, Barack Obama, y su homóloga argentina, Cristina Kirchner, mantuvieron una reunión bilateral al margen de la cumbre, en la que hablaron de impulsar las relaciones económicas, comerciales, científicas, tecnológicas y de seguridad.
Obama aprovechó la oportunidad para felicitar a Kirchner por su reciente reelección como presidenta argentina.
Con este encuentro, ambos mandatarios trataron de superar el incidente de un avión estadounidense cuya carga de equipamiento policial estuvo confiscada en Buenos Aires.
Para contener a los grupos de activistas que pretendían protestar en el marco de la Cumbre, más de 12 mil policías y otras fuerzas de seguridad fueron emplazadas para mantener el orden.
En los días previos a la Cumbre, manifestantes procedentes de todo el mundo viajaron a Francia para mostrar su oposición a una alianza mundial que, a su juicio, se olvida de los derechos de los más desfavorecidos.
A su vez, alrededor de 300 globalifóbicos se manifestaron en un punto de la frontera de Francia con el Principado de Mónaco para pedir el "cierre" de ese territorio como "paraíso fiscal".
Ahí, también se implementó un importante dispositivo policial que impidió la entrada de los manifestantes altermundialistas en el territorio del Principado, informaron medios locales.