Hallaron la cabeza del monarca Enrique El Grande de Francia
Investigadores franceses identificaron la cabeza del rey de Francia Enrique IV entre los períodos de 1589-1610, quien fue conocido como Enrique el Grande.
Tras nueve meses de pruebas y examenes científicos se identificó la cabeza embalsamada del rey, la cual desapareció durante la Revolución Francesa en 1793. Ahora, los resultados de la investigación pueden ser consultados a través de la publicación médica Bristish Medical Journal ( BMJ).
Enrique IV es considerado por los franceses como el mejor monarca que ha gobernado su país, debido a su política de mejorar la vida de su pueblo. A él se le dedica la marcha 'Vive Henri IV' que llegó a ser el himno durante su reinado y se sigue conociendo hoy en día.
Sus restos fueron sepultados en la Basílica de Saint Denis cerca de París en 1610 cuando fue asesinado por Francois Ravaillac, un católico fanático, a los 57 años.
El príncipe Luis Alfonso de Borbón, duque de Anjou, asistió a los resultados expuestos acerca de Enrique IV a quien también se le atribuye haber convenido la paz entre católicos y protestantes, impulsar la economía francesa y embellecer la ciudad con mojones como el Pont Neuf y la Place des Vosgues.
Philippe Charlier, experto forense del Hospital Universitario R. Poincaré en Garches, Francia y líder de la investigación dijo que 'este caso fue considerado con la misma seriedad que si fuese un caso forense reciente'.
Los investigadores hallaron características detalladas en los retratos del rey como la lesión sobre el orificio nasal derecho y la cicatriz de una fractura ósea sobre la mandíbula superior izquierda.
Diferentes periodistas se dieron cita a la conferencia de prensa como los franceses Stephane Gabet y Belet Pierre en la que también se detalló que los exámenes de radiocarbono confirmaron que la cabeza databa del siglo XVII.
Los 19 investigadores y Philippe Charlier detallaron su proceso de investigación en el que crearon una reconstrucción facial digital y practicaron tomografías computarizadas que revelaron cómo el cráneo coincidía con todos los retratos conocidos del rey y el molde de yeso que se hizo de su rostro poco antes de su muerte.