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'Soy inocente', dijo el ex mayordomo del Papa

El escándalo de 'Vatileaks'


El ex mayordomo acudió al juicio con un traje gris, camisa blanca y un corbata gris oscura y daba la impresión de cansancio.

Aseguró que desde hacía tiempo recogía documentos del despacho de Gänswein y los fotocopiaba, pero que su intención en un principio no era filtrarlos para que se publicaran en un libro.

Manifestó que la situación de "desconcierto" que veía en el Vaticano fue la que le llevó a reunir documentos.

"No era tan iluso como para no saber que pagaría las consecuencias, pero no me considero el único que ha pasado documentos a la prensa", dijo al fiscal.

Insistió en que no recibió dinero por filtrar los documentos y que no tuvo cómplices, aunque reconoció que habló de la situación con el cardenal Paolo Sardi e Ingrid Stampa, una secretaria del papa.

"Es difícil encontrar una razón a un hecho irracional como me ha sucedido a mi", manifestó.

Y agregó: "de la acusación de robo con agravantes me declaro inocente, aunque me siento culpable de haber traicionado la confianza que había puesto en mi el Santo Padre, del que sentía el amor que se siente por un hijo".

Gabriele justificó su acción, señalando que el papa tenía que saber lo que ocurría en el Vaticano.

Entre los cinco testigos, el más esperado era Gänswein, quien dijo que nunca sospechó de Gabriele hasta que leyó el libro, al ver dos cartas enviadas a él que aún no había sido archivados.

El juicio continuará el 3 octubre, con el interrogatorio de cuatro gendarmes vaticanos.

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