La increíble historia de Julian Assange, el cazador de secretos
Julian Assange, cuyo arresto por sospechas de violación este martes se produce diez días después del inicio de la divulgación de cables confidenciales estadounidenses en su web WikiLeaks, se presenta como un profeta de la transparencia pero mantiene zonas oscuras sobre su propia vida. Nunca dice donde vive, nadie sabe dónde está y sus pasos son impredecibles. La vida del fundador del sitio web WikiLeaks es un tapiz de luces y sombras.
Fundador, portavoz y figura emblemática de la página de internet especializada en filtraciones de documentos secretos, este australiano de 39 años prácticamente desconocido a principios de este año se convirtió en pocos meses en una de las personas más famosas del mundo, el único rostro visible de la máquina de primicias WikiLeaks. "Queremos tres cosas: liberar la prensa, revelar los abusos y salvaguardar documentos que hacen Historia", explicó en agosto a la AFP, durante una de sus escasas apariciones públicas.
Se convirtió en el hombre que hace temblar al Pentágono, el que revela los secretos mejor guardados, pero durante todo este tiempo mantuvo también un gran enigma en torno a su persona. Hasta muy recientemente se negaba incluso a dar su fecha de nacimiento, pero Interpol se encargó de difundir la semana pasada esta información a todo el planeta: 3 de julio de 1971. Pero ahora, este emblemático personaje, buscado por la Interpol, está detenido por cargos de ataques sexuales contra dos mujeres. En el primer día frente al juez, que le negó fianza, Assange negó los cargos. Y seguirá preso al menos hasta el 14 de diciembre en Londres.
"Estamos ante organizaciones que no obedecen a reglas. Estamos ante agencias de inteligencia", asegura el que ve WikiLeaks como "la agencia de inteligencia del pueblo" con fuentes disimuladas en un laberinto de servidores. Nacido en Magnetic Island, noreste de Australia, Assange tuvo una infancia movida, habiendo pasado por 37 escuelas, según contó a la prensa australiana.
En su adolescencia, Assange se destacó como pirata informático hasta que lo descubrió la policía de Melbourne. Para escapar a la justicia, tuvo que pagar una multa y jurar que mantendría una buena conducta.
El 'hacker' arrepentido fue luego "consejero de seguridad, fundador de una de las primeras compañías de servicios informáticos en Australia, asesor tecnológico, investigador periodístico, coautor de un libro", siempre según Assange, que según los medios australianos es padre de un hijo de 20 años llamado Daniel.
En 2006 fundó Wikileaks, con "unas diez personas procedentes de los ámbitos de los derechos humanos, la prensa y la alta tecnología".
Aunque el sitio se dio a conocer pronto publicando sus primeras primicias, Assange no se hizo realmente famoso hasta este año, con tres grandes filtraciones. ¿Cómo funciona WikiLeaks? Muy sencillo. Contactos internos en los centros de computación del gobierno, procuran la información secreta, se la dan al sitio y WikiLeaks luego firma contratos con grandes medios impresos y sus sitios web para la difusión de los documentos.
Los más de 250,000 cables diplomáticos estadounidenses cuya publicación comenzó el domingo se suman a los cientos de miles de archivos clasificados del ejército norteamericano sobre las guerras de Afganistán e Irak, que salieron a la luz en julio y octubre, respectivamente. En este último caso, fue un soldado raso el que capturó la información, la grabó en un CD de Lady Gaga y salió caminando de una oficina gubernamental con el material en la mano. Eso fue todo.
Los cables y memorandos salieron del Departamento de Estado en Washington, DC, con destino a decenas de embajadas en todo el mundo. Basicamente, se trataba de comunicaciones de funcionarios donde compartían lo que realmente pensaban sobre tal o cual gobierno o mandatario.
La revelación de los documentos obligó a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a repudiar la divulgación de los 'trapos sucios' internos. Dijo que su difusión ponía en peligro a los funcionarios y podría herir las relaciones bilaterales con decenas de países.
La Casa Blanca no se quedó atrás. El jefe de prensa, Robert Gibbs, también salió al cruce de WikiLeaks y la difusión de los documentos que causaron un revuelo de proporciones en todo el mundo, donde hubo quienes defendieron el accionar de WikiLeaks mientras que otros lo condenaron.
¿Qué revelaron los documentos? Mucho. Entre otras cosas, que el gobierno norteamericano tenía dudas del estado mental de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. En decenas de memos, el gobierno quería saber cómo la mandataria llevaba adelante su actividad diaria y qué papel jugaba su esposo, Néstor Kirchner, ya fallecido.
Otro de los 'salpicados' por los documentos fue el presidente de Afganistán, Hamid Karzai. Ordenó la liberación sin proceso de decenas de peligrosos criminales y traficantes de droga detenidos por las fuerzas internacionales, según indica un telegrama diplomático estadounidense publicado por el sitio web Wikileaks. Según ese texto, varios responsables estadounidenses reprocharon en varias ocasiones a Karzai y al fiscal general de Afganistán, Muhammad Ishaq Alko, haber liberado a todos esos prisioneros en un período de tres años.
Otros mandatarios, como el chino Hu Jintao, también fueron 'salpicados' por la difusión de los documentos ultrasecretos. La idea de WikiLeaks, según su slogan, es 'abrir los gobiernos' y despojarlos de sus secretos.
A la cabeza de WikiLeaks, Assange lleva una vida digna de una novela de espías, saltando de país a país, alojándose en casa de partidarios o amigos, negándose a decir de dónde viene y adónde va, cambiando a menudo sus números de teléfono que prácticamente no da.
Alto, delgado y con una sonrisa más bien irónica, este hombre canoso con aspecto de 'dandy' pesa cada palabra con una voz lenta y monocorde, a veces difícilmente audible.
Sin embargo, al final del verano, le surgieron varias dificultades. Durante un paso por Suecia, en agosto, dos mujeres le acusaron de violación y agresión sexual. La investigación se demoró, pero a mediados de noviembre, Suecia, que ya le negó un permiso de residencia, emitió un mandato internacional de captura para interrogarlo.
Los problemas también vienen del interior de WikiLeaks. A fines de septiembre, un portavoz alemán de la organización, Daniel Domscheit-Berg, salió ruidosamente denunciando "el autoritarismo" de Assange. Éste también se peleó con otro apoyo, la diputada islandesa Birgitta Jonsdottir. Asimismo lo acusan por varios lados de "irresponsabilidad", porque algunas filtraciones podrían poner en peligro vidas humanas.
Mientras, Assange continúa en prisión preventiva en Londres mientras aguarda la decisión del juez para saber si lo procesa en relación a las denuncias por violación.