Caravana busca a migrantes hondureños desaparecidos en México
Con la esperanza de tener noticias de sus hijos desaparecidos, una caravana de padres y madres de hondureños comenzó en el sur de México la peligrosa ruta que hacen miles de inmigrantes centroamericanos que tratan de llegar a Estados Unidos.
La caravana debe llegar este lunes a Ixtepec, Oaxaca, segunda escala del trayecto de 2.175 km que culminará el 9 de noviembre cuando pretenden exponer en un foro mundial sobre migración los casos de sus 13 hijos y de decenas más de hondureños que desaparecieron mientras intentaban llegar a territorio estadounidense.
Esta semana pasarán por la capital mexicana donde entregarán documentación de los casos ante congresistas y han pedido una cita con el presidente Felipe Calderón. Incluso han previsto orar en la basílica de la virgen de Guadalupe por la vida de sus seres queridos.
Algunos de estos hondureños están desaparecidos desde hace cuatro o hasta 20 años, pero sus familiares esperan encontrar alguna pista que evite que se conviertan en simples números más en la lista de extraviados entre los casi 500 mil inmigrantes clandestinos que cada año tratan de llegar a la frontera norte.
Según la Red de Comités de Migrantes y familiares de Honduras existen por lo menos 275 casos de hondureños desaparecidos, y sólo este año han sido detenidos 19,873 indocumentados.
La violencia contra migrantes quedó crudamente en evidencia en agosto con la matanza de 72 de ellos provenientes de cinco países de Centro y Sudamérica, en un rancho del noreste de México a pocos kilómetros de frontera estadounidense, sin embargo el flujo de inmigrantes clandestinos, en su mayoría centroamericanos, no parece disminuír.
De esta matanza se acusó al grupo narcotraficante Los Zetas, una poderosa organización a la que se sindica de recurrir al secuestro de migrantes como una forma de financiar su disputa con sus antiguos jefes del cartel del Golfo.
La semana pasada la Organización Internacional para la Migración recordó, citando cifras de una entidad estatal mexicana, que hasta 20 mil inmigrantes clandestinos pueden ser secuestrados cada año a su paso por México por grupos que piden rescate a sus familias en sus países o en EU.
El grupo de 11 madres y 2 padres de hondureños entró el domingo a territorio mexicano por el poblado de Ciudad Hidalgo (Chiapas, sureste), fronterizo con Guatemala, acompañado de activistas de derechos humanos.
Durante su recorrido se alojan en albergues habilitados por grupos humanitarios en la larga ruta que va hacia Estados Unidos.
Su esperanza, a pesar de las pocas posibilidades de hallas a sus familiares, es lo impulsa a estas madres y padres a seguir la búsqueda de aquellos que un día se fueron, prometiendo regresar.
Familiares de migrantes desaparecidos en México iniciarán camino a EU en busca de sus seres queridos.