Ciudad Juárez llora a jóvenes masacrados
A un año de la masacre en Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez, la herida sigue abierta.
El 30 de enero de 2010, 15 jóvenes murieron mientras celebraban el cumpleaños de uno de sus amigos.
En medio de la fiesta, un comando armado irrumpió y disparó indiscriminadamente en contra de los asistentes.
La mayoría de ellos eran jóvenes que estudiaban y formaban parte de un equipo deportivo.
Todo Ciudad Juárez, Chihuahua y el país entero se conmovieron por el ataque en contra de jóvenes de la sociedad civil.
Y después de ello, siguieron las estrategias para tratar de frenar la violencia en la urbe más afectada por ésta en el país.
Las protestas no se hicieron esperar; muchas de ellas incluso en la capital mexicana.
El presidente Calderón incluso se hizo presente días después en la urbe, buscando una estrategia para mejorar la seguridad.
Y allí fue recriminado por familiares y amigos de los jóvenes que perdieron la vida.
Aunque las autoridades en primera instancia aseguraron que se trató de una venganza entre pandillas rivales, más tarde se tuvieron que retractar.
Se trató de una confusión por parte de criminales, que pensaron que la celebración era de su grupo antagónico, pero se equivocaron.
Fueron inocentes los que perdieron la vida ese trágico 30 de enero.