Cárceles mexicanas, escenario de fugas masivas
Las cárceles mexicanas se han convertido en los últimos meses en escenario de numerosas fugas masivas, unas con la complicidad de las autoridades y otras mediante atrevidas acciones del crimen organizado. La mayoría en el norte del país.
17 de enero del 2011. Se registró el rescate de 12 presos del penal Aquiles Serdán, ubicado en el estado de Chihuahua. Tras la fuga, la seguridad fue reforzada en la zona.
17 de diciembre del 2010. Al menos 141 presos escapan de la cárcel de Nuevo Laredo en el estado de Tamaulipas. A pesar de los operativos militares no se logró recapturar a ningún prófugo.
10 de septiembre. Unos 86 presos se fugaron de la cárcel de Reynosa. El director y otros cuatro funcionarios del penal son detenidos por presunta colaboración.
6 de juliio. Un comando armado conformado por una treintena de pistoleros liberó a tres hombres en una cárcel de Culiacán (noroeste).
23 de junio. Al menos seis presos se fugaron del centro penitenciario de Atlacholoaya, en el estado de Morelos (centro). Son detenidos 23 custodios por presunta complicidad.
19 de abril. Un grupo de ocho reos escapó de la cárcel de Tenancingo (centro), utilizando un túnel que desembocaba en un hotel vecino.
4 de abril. Trece reos escaparon durante un asalto de un grupo armado contra la cárcel de Reynosa (Tamapulipas).
Además que el 25 de marzo, 41 presos se fugaron del penal de Matamoros (Tamapulipas), vecina de Brownsville (Estados Unidos), con la presunta colaboración de guardias.