Los otros rostros de la elección 2012 en México
Los funcionarios de casilla llegaron, en muchos casos, con mucha anticipación con los materiales necesarios para instalar urnas, mamparas, mesas directivas e información a los votantes.
Un agente de la policía del Distrito Federal acarrea una caja que contiene alimentos para los funcionarios de casilla que no tuvieron oportunidad de salir a alimentarse en la jornada electoral.
En Ajijic, Jalisco, contaron con urnas electrónicas lo que constituyó una novedad para muchos votantes como puede apreciarse.
Funcionarios de casilla y observadores de partidos y observadores ciudadanos hacen una última verificación de la urna electrónica en Ajijic, Jalisco.
Un mural sirve como escenario para la espera de los ciudadanos en Ajijic, Jalisco, que hicieron fila para poder votar.
En una casilla instalada en el primer cuadro de la Ciudad de México, las filas de votantes fueron largas.
Los ciudadanos en San Lorenzo Tlacoyucan, en la delegación Milpa Alta, al sur de la Ciudad de México, esperan a que se abra la casilla electoral instalada en una escuela primaria.
Una funcionaria electoral en San Lorenzo Tlacoyucan, comunidad con alto porcentaje de población rural al sur de la ciudad de México, colocó posters con información para los votantes con su hija a cuestas.
Una de las casillas con más concurrencia estuvo ubicada en Atlacomulco, Estado de México, comunidad en la que reside Ernesto Peña Nieto, candidato presidencial del PRI.
En Jocotepec, Jalisco, un ciudadano emitió su sufragio a través de la urna electrónica.
En contraste con la modernidad de la urna electrónica, en el Centro Cultural de Jocotepec, Jalisco, las urnas tradicionales fueron colocadas sobre unas sillas.
Ciudadanos de todas las condiciones sociales asistieron para cumplir con la histórica jornada cívica.
Mujeres de la comunidad de San Bartolomé, en el distrito de Tlacoula de Matamoros, Oaxaca, esperan su turno para votar.
Una mujer con vestido típico deposita su voto, mientras carga a su pequeña hija, en San Bartolomé, Oaxaca.
Escenas como ésta se reprodujeron por cientos de miles en comunidades rurales a lo largo de toda la República Mexicana.
Habitantes de poblaciones alejadas de muchos distritos electorales tuvieron que hacer largos viajes por rudos caminos, como esta mujer con su burro, para llegar a su casilla correspondiente.
En la Ciudad de México, muchas casillas registraron retrasos en su instalación y las consiguientes largas filas de electores que tuvieron que apelar a la paciencia.
En San Pedro El Alto, Estado de México, una plaza pública tuvo gran afluencia de público al ser instalada una casilla electoral.
De regreso en Atlacomulco, Estado de México, muchas mujeres asistieron acompañadas de sus pequeños hijos para la elección 2012.
Otro pequeñín fue testigo muy cercano de la votación en Atlacomulco, Estado de México.
También como es costumbre, las personas de la llamada ‘tercera edad’ asisten con afluencia a las urnas. Este hombre hizo lo propio en Atlacomulco, México.
Una mujer indígena no faltó a su deber ciudadano en la comunidad de San Juan, Morelos.
Hombres desde lo alto en la casilla en Tepoztlán, Estado de México, observan a la concurrencia que asistió a la elección federal y local.
Cientos de personas esperaron para votar en la casilla especial instalada en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Luego de que se agotaron las boletas en la casilla especial en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, varias personas que se quedaron sin votar se manifestaron ruidosamente.
Cientos de ciudadanos que sufren debilidad visual acudieron a emitir su voto con material especial en la casilla instalada en la Escuela para Ciegos, en la Ciudad de México.