El voto de los que tuvieron que trabajar
De un total de 79 millones 454,802 mexicanos llamados a votar este primero de julio por el próximo presidente de México, miles de ellos antepusieron su necesidad de trabajar y podrían perderse de la oportunidad de sufragar.
José Antonio López es propietario de un puesto en un mercado al norte de la Ciudad de México y explicó que debido a que hoy es un buen día de ventas no iba a poder ir a votar.
Sin embargo Don Manuel Figeroa, quien tiene una carnicería y vende chicharrón, espera poder cumplir con su venta hasta las cinco de la tarde para poder alcanzar a votar a su colonia, ya que el horario límite de las casillas es a las seis de la tarde.
Javier Guzmán dice que él no tiene esperanzas de poder votar ya que el horario de la gasolinería donde trabaja es de seis de la mañana a diez de la noche. Lamenta que este sería su primer año para votar y no pueda hacerlo debido a la jornada laboral.
El señor José Antonio por el contrario tuvo que levantarse a las seis de la mañana para formarse en la casilla que le tocaba. "Yo soy de hueso colorado (priísta) y yo madrugué para poder ir a votar y venirme a vender", dijo orguloso.
Roberto, de 65 años de edad, vende globos dentro de un mercado desde hace más de 20 años y también se dio su tiempo para ir a votar. Él dijo que pudo votar sin contratiempos pues afortunadamente esa casilla estaba muy tranquila.
Don Isidro Izazaga Banderas lamenta no poder ir a votar pues su guardia de este domingo comenzó a las ocho de la mañana y su salida la tiene hasta las diez de la noche. "Me hubiera gustado ejercer un derecho que todos tenemos", asiente.
Javier tiene la fortuna de ser propietario de una pollería y es dueño de su tiempo. Así que decidió pedirle a su hermano que lo sustituyera por la tarde para ir a votar.
Don Ramón trabaja como elemento de seguridad en una gasolinera al sur de la ciudad y dijo que tampoco pudo ir a votar debido a que su horario es de doce horas, y entraba a las nueve de la mañana y vivía muy lejos.
Antonio tiene un puesto de quesadillas y debido a su labor se suma a los miles de mexicanos que tampoco podrá alcanzar a votar pues la venta comienza desde las nueve de la mañana y termina hasta las 5:30 pm, así que duda alcanzar a llegar a la casilla que le toca.
José de Jesús Gúzman, vetenario de profesión, aún no había votado al medio día pero dijo que sí lo haría por la tarde, dado que tenía la necesidad de votar por el candidato menos malo. El dijo que votaría por Enrique Peña Nieto pues confiaba que era el mejor candidato de todos.
Es así como muchos mexicanos vivieron la jornada electoral, entre trabajo y compromiso ciudadano.