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Misterios que guarda la Virgen
La Guadalupana en el Tepeyac. Cada 12 de diciembre los mexicanos llenan el recinto de la Basílica de Guadalupe para celebrar a la Virgen Morena, que se le apareció al indio Juan Diego entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, dando paso a una de las fiestas más importantes para todos los fieles católicos del país.
Aún y cuando la historia narra las cuatro apariciones que le hiciera la Guadalupana al ahoraSan Juan Diego (santificado por Juan Pablo II), el misterio que rodea a la patrona de México inquieta no sólo a expertos e intelectuales, sino a todos aquellos que aseguran que la Virgen de Guadalupe está llena de enigmas.
El enigma de la Virgen Morena. Diversos analistas y expertos han calificado la imagen como archiropita (no hecha por la mano del hombre).
Entre los aspectos que encuentran más sorprendentes es el estado de conservación de la manta, ya que durante los primeros 116 años, estuvo expuesta a los fieles y a todos los componentes del medio ambiente y aún así permaneció intacta y sin graves daños.
Otra de las sorpresas es que según un estudio realizado en 1936 por el doctor Richard Kuhn (premio Nobel de Química en 1938) se detalló que en esa época aún no existían los colores vegetales ni los colorantes animales por lo que no se pudo haber hecho la mezcla que presenta.
Una obra inexplicable. Ya sea tallada en madera, formada con flores o con cualquier otro material, el emblema proyectado en el ayate del indígena ha dado la vuelta al mundo.
Debido a esto en 1980 Jody Brant Smith (miembro de la NASA) hizo más experimentos al respecto: tomó diversas fotografías con luz infrarroja y descubrió, al igual que Kuhn, que no fue una obra realizada a pincelazos; no hay rastros de pintura por ningún lado.
Lo inexplicable. La imagen de la Virgen de Guadalupe quedó estampada en la túnica de Juan Diego con las flores que por mandato de la Patrona de México, el indígena había cortado en el cerro del Tepeyac.
Pero la textura del ayate resulta inusual: por el lado de enfrente se muestra suave mientras que por el revés está áspero.
Los científicos dicen que es éste otro de los milagros que lo rodean.
La Virgen y la astrología. La Virgen Morena es uno de los personajes con más simbolismos dentro del mundo de la religión y las interpretaciones que surgen alrededor de su imagen se dan no sólo en el plano intelectual sino también en el mundo astrológico.
Esta ciencia considera que la oscuridad del rostro de la Guadalupana es de aquellos del signo de Virgo y está relacionado además con el culto indígena de adorar a las piedras negras, que creían que venían del cielo como señales de los dioses.
Invisible ante los hombres. Pero el ayate fue sólo el antecedente para excabar cada vez más en la misteriosa historia de la Virgen de México.
La Iglesia católica dice que se ha podido comprobar que la Virgen estuvo presente e invisible a todos en la casa del obispo Zumarraga, mientras Juan Diego le explicaba lo que había sucedido.
La tilma de Juan Diego mide 1.68 metros y se calcula que tiene hasta 12 hilos tejidos por cada centímetro.
La coincidencia de los números. La numerología y las matemáticas también están relacionadas con la Guadalupana.
Jorge Valencia, experto e investigador, explicó a Univision.com que al comparar la imagen con la descripción que se hace en el capítulo 12 del Apocalipsis, en el Nuevo Testamento, sobre una "Mujer vestida de Sol, que lleva sobre su cabeza una corona de doce estrellas ", y "que estando encinta está en dolores de parto", se encuentran grandes coincidencias, al ser, dicen, profetizada su aparición.
Tanto el número de estrellas en el velo, como las flores que aparecen en su vestimenta y otras fechas relacionadas con las apariciones siempre concluyen en el número 12.
Ojos de Virgen. Pero el enigma que más ha sorprendido se encuentra en la mirada de la Virgen de Guadalupe.
Según la historia, en 1929 Alfonso Marcué, el fotográfo oficial de la antigüa Basílica de Guadalupe, descubrió que en los ojos de la Guadalupana se reflejaba un hombre con barba.
Cuando alertó a las autoridades sobre este hecho, los religiosos lo obligaron a guardar silencio.
Años de silencio. El secreto de los ojos de la Virgen de Guadalupe fue guardado durante 22 años hasta que el dibujante Carlos Salinas, tras enterarse de este rumor, decidió hacer una investigación exhaustiva al respecto.
El 29 de mayo de 1951 se encontraron en las córneas de la Virgen 13 imagénes relacionadas a cada una de sus apariciones.
Además se puede apreciar siete personajes más pequeños en las pupilas de los dos ojos, que forman la escena de la familia indígena. La madre de esa familia lleva un bebé en la espalda enviando un mensaje a la familia mexicana.
Una Virgen embarazada. Por la posición de sus manos se cree que la Virgen de Guadalupe está orando, sin embargo los investigadores han notado que la derecha es más blanca y estilizada, mientras que la izquierda es morena y más gorda. Esto podría simbolizar la unión de dos razas distintas.
Al observar su vientre, que se ve abultado, hace creer que esta mujer morena de no más de 15 años, se encontraba embarazada.
Su prominencia vertical refiere a una preñez de última etapa.
En el nombre de Dios. La flor de cuatro pétalos o Nahui Ollin: es el símbolo principal en la imagen de la Virgen, es el máximo símbolo náhuatl y representa la presencia de Dios, la plenitud, el centro del espacio y del tiempo.
En la imagen presenta a la Virgen de Guadalupe como la Madre de Dios y marca el lugar donde se encuentra Nuestro Señor Jesús en su vientre.
Una aparición anunciada. La imagen está rodeada por rayos de sol y bajo sus pies tiene un ángel que sostiene a la luna. Sus alas están cubiertas por largas plumas rojas, blancas y verdes y son asimétricas y muy coloridas.
Los expertos dicen que los colores son tonos parecidos a los del pájaro mexicano tzinitzcan, que Juan Diego oyó cantar anunciándole la aparición de la Virgen de Guadalupe. Sus manos sostienen el extremo izquierdo de la túnica de la Virgen y el derecho del manto.
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