Cuidado con las estafas migratorias
La reforma aún está siendo debatida. Si alguien te pide dinero por una visa o un permiso de trabajo, te está mintiendo.
Líderes de la comunidad hispana de Estados Unidos piden no perder la esperanza. Mientras, no pague nada ni envíe nada.
Escuche bien las ofertas. Recuerde que sin reforma migratoria no hay camino a la residencia ni al permiso de trabajo.
Tampoco hay plazo. Si alguien le dice que debe enviar ahora un pedido de residencia, no lo haga. Busque información.
La información es clave. Mientras más averigue sobre lo que sucede en el Congreso, menos estafadores se le acercarán.
Si no tiene internet busque datos sobre la reforma migratoria en periódicos. Muchos medios informan a diario el tema.
No haga caso a extraños que le ofrecen milagros a cambio de dinero. Busque ayuda en lugares conocidos en su comunidad.
No todo lo que brilla es residencia. Si le ofrecen una tarjeta verde con la reforma llame a un grupo de ayuda y averigüe
No se rinda, no se desespere, que a los desesperados les llueven los estafadores. Conserve la calma en todo momento.
Busca un centro de ayuda en tu comunidad. Ellos no te estafarán, te ayudarán o te recomendarán con un abogado conocido.
No por madrugar amanece antes. Algunos te dirán que pagues ahora y reserves una residencia. No te apresures, espera.
Confía en los tuyos. Tu familia, tu comunidad, tus amigos son los mejores consejeros. Si tienes dudas, acude a ellos.
Activistas descatan que la reforma migratoria no está aprobada, que no hagas nada por ahora, ningún trámite. Que esperes
No confíes tanto en los centros que acaban de abrir sus puertas y ofrecen grandes soluciones Primero pide referencias.
No pagues nada a nadie. Mientras el Congreso no aproebe una reforma y el presidente la firme, no malgastes tu dinero.
En las marchas y actividades programadas por los líideres de la comunidad, te informan qué puedes hacer y como cuidarte.
Cuida lo que tienes. Como no hay reforma migratoria no hay trámite. Si envías papeles al gobierno, puedes perderlo todo.
Qué falta. Que el COngreso apruebe una reforma y que el presidente firme la ley y ésta se publique en el Diario Oficial.