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¿De quién es la culpa que no haya reforma migratoria?

Sabor a derrota

Kimberley Propiack, Directora de Comunicaciones de Casa Maryland, comparte las opiniones de Salgado y asegura que "los demócratas son los principales responsables de que no haya reforma migratoria. “Ellos tienen todo el poder y no han puesto ese poder al servicio de la reforma migratoria".

Respecto al futuro inmediato, dijo que "es difícil presagiarlo" y que todo depende del resultado de las elecciones. "Y en enero comenzaremos de nuevo".

A la pregunta si cree que el presidente Obama será nuevamente candidato en las elecciones de 2012, dijo que "no regresa si no aprueba la reforma migratoria. El tema es clave no sólo para los 11.1 millones de indocumentados, sino también para el partido del presidente".

"El presidente está en un espacio difícil. El espacio para negociar se está haciendo más pequeño cada vez. Y los políticos estatales están decepcionados por la falta de actuación en Washington sobre este tema. Por eso están actuando por su cuenta con leyes como las de Arizona", comentó.

Culpas compartidas

Eliseo Medina, vicepresidente del Sindicato de Empleados y Servicios (SEIU), es uno de los pocos que no achaca la mayoría de la culpa del fracaso del debate de la reforma migratoria a los demócratas, pero está conciente que el partido del Presidente pudo haber hecho más en estos dos años desde que Obama se convirtió en el 44 inquilino de la Casa Blanca.

"En 2009 necesitábamos por lo menos seis o siete votos republicanos para aprobarla (la reforma migratoria comprensiva que permita legalizar a millones de indocumentados), pero no tuvimos ni un solo republicano. Con dos, siquiera dos, hubiésemos desgranado la mazorca. Pero ninguno salió a dar la cara y por eso no hubo reforma".

Para que el Senado apruebe una ley se necesitan 60 votos. A comienzos de 2009 los demócratas contaban con 57 curules más el apoyo de dos independientes, pero entre cinco a siete legisladores de ese partido no respaldaron la legalización de inmigrantes indocumentados.

Agregó que ahora el futuro de la reforma migratoria "depende del resultado de noviembre", y que la reforma migratoria le cobrará facturas tanto a demócratas como republicanos, y también al Presidente Obama.

"El voto será clave. Y si no hacemos nada, si nos quedamos en casa y no vamos a las urnas, el 2011 será un año muy difícil".

Valor político

Juanita Valdez Cox, dirigente de la Unión de Trabajadores Campesinos, en San Juan, Texas, dijo que “Obama tiene tanta culpa como el Congreso en el fracaso del debate migratorio. "No ha habido suficiente valor por parte de los congresistas ni por parte de la Casa Blanca. En mi opinión fallaron en tomar el liderazgo que se necesita para aprobar esta legislación".

"Ya suficiente ha sufrido el inmigrante con tanta ley (de seguridad). Lo que se está viendo es que más estados están iniciando e implementando leyes como la de Arizona porque el gobierno federal no ha compuesto este sistema de inmigración que ya no está funcionando. Nosotros no estamos de acuerdo con Arizona y pensamos que el problema está con el gobierno federal de no tener el valor y tomar el liderazgo de impulsar un debate, y que se apruebe de una vez por todas la reforma migratoria comprensiva", agregó.

En Los Angeles, California, la popularidad de Obama también ha sufrido un retroceso a causa del estancamiento del debate de la reforma migratoria. "Pienso que la culpa, sin lugar a dudas, es del partido demócrata encabezado por el presidente Barack Obama", dijo Juan José Gutiérrez, director del Movimiento Latino USA. "Aunque se le hecha la culpa al Partido Republicano, lo que se demostró éste año es que el presidente y el partido no invirtieron suficiente capital político para que este tema avanzara".

El dirigente agregó que pese a todo lo que se ha dicho en los dos últimos años, "al final estamos en cero", y fustigó que bajo un gobierno y un Congreso controlado por demócratas "no hubo un solo debate, un solo planteamiento de reforma", y que durante la administración del ex presidente George W. Bush "mínimamente se introdujeron dos proyectos. Pero con este presidente ni siquiera eso".

Carreras sin meta

En junio de 2009 el senador Charles Schumer (demócrata de Nueva York y presidente del Sub COmité de Inmigracón del Comité Judicial del Senado) anunció que alistaba un proyecto de ley que incluiría una vía de legalización amplia. Un mes más tarde, en julio, se agregó al proyecto el también senador Lindsay Graham (republicano de Carolina del Sur), pero en marzo de 2010 Graham se retiró y dejó a los demócratas solos con una oferta que tampoco fue redactada y sometida a la consideración del pleno.

El proyecto de Schumer se basó en un fuerte componente de seguridad y una rigurosa vía de legalización para indocumentados que carecieran de antecedentes criminales, entre otros requisitos. Un plan similar fue introducido el 15 de diciembre de 2009 a la Cámara de Representantes por el legislador Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois), pero el proyecto quedó engavetado por falta de respaldo de ambos partidos.

"Si con casi la mayoría absoluta los demócratas no pudieron hacer nada, la lógica indica que con un congreso más balanceado en 2011, como se espera, va a ser mucho más difícil que haya una reforma migratoria", sentenció Gutiérrez.

El 2 de noviembre los electores estadounidenses elegirán la totalidad de los 435 asientos de la Cámara de Representantes y un tercio (34) curules de los 100 que integran el Senado. Poco más de 10 millones de votantes son de origen hispano.

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