Publicidad | Vea su anuncio aquí

La revolución de las mexicanas, un movimiento que no les hizo justicia

Un caso especial

 

Las mujeres, por su parte, algunas veces llegaban a enamorarse de los hombres a los que atendían.  Sin embargo, cuando estas sufrían de amores no correspondidos, sus madres las golpeaban "para sacarles el dolor".

La participación femenina en un proceso de esta envergadura para la historia contemporánea del país, no sólo dejó de manifiesto que no hay labores exclusivas para hombres. La conciencia de jugar como pieza clave en el proceso sembró una inquietud que sigue dando escozor hasta nuestros días.

Lau Jaiven, especializada en el área de Investigación de Mujer, Identidad y Poder, dijo en entrevista a Univision.com que en todos los campos de la lucha revolucionaria en que haya participado, el sector femenino enfrentó férreas oposiciones a su desarrollo.

Un caso particular es Juana Belén Gutiérrez de Mendoza, "una de las mujeres más importantes de esta época". Férrea crítica del régimen de Porfirio Díaz, fundó el periódico Vesper, donde no demandaba derechos en específico para su género. 'Pobre México, pobre patria mía, serás la primera nación donde encarcelan mujeres por escribir en defensa del pueblo'", citó Lau Jaiven, al tiempo que comentó que afirmaciones de esta naturaleza le valieron una persecución política, e incluso ser encarcelada.

Batalla desigual

Ya en el campo de batalla, el legendario Doroteo Arango, "Pancho Villa", tiene sus secretos en este aspecto. A pesar de que no puede ser considerado como misógino "puesto que se casó 19 veces" muchas son las historias que se entretejen alrededor del héroe revolucionario y su relación con las mujeres.

Lau relató en la ponencia sobre las mujeres y la revolución en el Semanario Permanente sobre la Revolución Mexicana que al principio Villa aceptó algunas mujeres durante la formación de su ejército, pero luego fue sustituyéndolas porque no le gustaba verlas en las filas ni en las trincheras. Entre su caballería, Los Dorados de Villa, había sólo una mujer.

Al tomar el municipio de Camargo, Chihuahua en 1916, hizo prisioneras a unas 90 soldaderas que estaban con sus hijos. En medio de la multitud, salió un disparo que dio en el sombrero de Villa. El general preguntó quién había disparado, y al no obtener respuesta decidió matarlas a todas, según se cuenta.

Deudas y logros

"La División del Norte (el ejército revolucionario de Francisco Villa) iba muy rápido, y las mujeres lo retrasaban. Hay narraciones en las que se dice que mandaba a las soldaderas hasta adelante y luego la brigada de hombres entraba en acción", dijo la Doctora a Univision.com.

Finalmente, en algún momento el proceso llegó a su fin. El principal logro tangible de esta revolución fue la Constitución de 1917, en la que se contemplaban algunos y se omitieron de arranque otros derechos de las mujeres. Sin embargo, como mencionábamos, hubo un legado todavía mayor.

Mujeres que pueden

"La participación de las mujeres en la revolución hace que para los años 20, 30, ya la inclusión de la mujer en la vida social, económica, política de México no tenga vuelta atrás" aseguró MacGregor.

La Constitución de 1917 le niega a la mujer la participación en la política y el sufragio, aunque reconoce en su artículo 123 los principios laborales para las mujeres, con lo que elevó la igualdad salarial sin distinción de sexo, y otorgó protección a la maternidad de las trabajadoras.

Esto se debe a que "no faltó quien pensaba que si a la mujer se le daban derechos políticos, la política la iba a pervertir, o que esto significaba darle un doble voto a los hombres casados o incluso a la iglesia, pues estos aconsejarían a las mujeres por quién votar", aseguró la doctora Patricia Galeana.

Por otro lado, en 1917 se expidió la Ley de Relaciones Familiares, que respondió a algunas demandas planteadas por el feminismo, al ampliar los derechos de las mujeres como esposas y madres.

"La guerra cambia los papeles tradicionales de hombres y mujeres, porque por ejemplo las mujeres dejan la tranquilidad del hogar, se salen a defender a su patria muchas veces empujadas por los hombres, muchas veces raptadas. Algunas de estas mujeres van a estar peleando por derechos para su género, aunque no la mayoría; habrá otras que estaban ahí por atender al marido, al amante, al raptor, en el campo de batalla".

La nueva perspectiva

El haberse involucrado en todos los frentes del proceso revolucionario "ha hecho que la revolución se vuelva como un laboratorio para que las mujeres se den cuenta de que su actuación en el ámbito público es posible, y es posible también en todos los aspectos", dijo Jaiven,

"Estos desplazamientos y las actitudes que enfrentaron rompieron el modelo de mujer y de hombre que estaba vigente. Y tiene repercusiones en la vida cotidiana: seguramente afectaron las relaciones interpersonales entre hombres y mujeres", concluyó Ana Lau, quien aseveró que la revolución sin mujeres sencillamente "no hubiera sido".

"Sin duda no habría habido revolución sin mujeres. Las mujeres hicieron la revolución pero la revolución no les hizo justicia, pues la cultura machista prevaleció más allá", dijo a su vez Patricia Galeana.

Para Josefina Macgregor, a partir del proceso las mujeres "empiezan a ocupar un lugar mucho más participativo, aunque sin tanta declaración ni tanta alusión a los derechos conseguidos, sino nada más como una entrada fáctica, mostrando sus capacidades no sólo en la vida privada sino también en la pública".

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí