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  • El rastro de Kennedy
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El espíritu de Kennedy

A los 47 años de la muerte de John F. Kennedy, muchos americanos comparten esa herencia y mantienen el mito de la famosa dinastía.
En el barrio de Brookline se encuentra la casa donde naciera el presidente el 29 de mayo de 1917 y cuatro de sus nueve hermanos.
La casa es hoy museo, conserva parte del mobiliario de la familia y su estructura se mantiene intacta, lo cual permite sentir el hogar donde creció el presidente.
Sobre el Harbor de Boston se encuentra el Museo y Biblioteca Presidencial John F. Kenendy, un bello edificio de vidrio, concebido por el famoso arquitecto I.M. Pei, quien creó la moderna estructura como una pirámide truncada, simbolizando de alguna manera, la vida del joven presidente.
Malka Benjamin, funcionaria del Sitio Histórico Nacional J.F.Kennedy, comenta: “Los Kennedy se mudaron al barrio de Brookline, después de su luna de miel y vivieron durante 6 años. Tuvieron 4 niños en esta casa, entre ellos al presidente, iban a la escuela, a la biblioteca, y a la iglesia católica que está a pocas cuadras, por eso, hasta hoy, los vecinos comparte un gran pastel el día del nacimiento del presidente y vienen a homenajearlo.
En la parte baja está la sala y el comedor, con la vajilla de la familia, En la parte alta se encuentra el dormitorio principal donde nació John F., a las 3 de la tarde, atendido en su casa, como se estilaba entonces.
El sistema de Bibliotecas presidenciales fue fundado por el Presidente Franklin Roosevelt, en 1939. Kennedy inició gestiones para crear una biblioteca similar en Cambridge, que guardara la documentación y los archivos de su mandato. Finalmente se construyó el edificio, que costó 12 millones de dólares (8 millones y medio de euros), con aportes privados y se inauguró el 20 de octubre de 1979.
Su legado impulsa a generaciones que recuerdan uno de sus últimos discursos del Estado de la Unión, en 1963: “Agradecemos los vientos del cambio y tenemos motivos para creer que nuestra ola va a adquirir cada vez más fuerza”.

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