Imágenes de la matanza de Newtown, Connecticut
Una escuela primaria de la localidad de Newtown, Connecticut, fue escenario el viernes 14 de diciembre de una de las peores matanzas en un centro educativo de Estados Unidos.
Fuertemente armado, un hombre de 20 años ingresó al establecimiento vestido con ropas de color negro, un chaleco antibalas y varias armas de fuego.
Según versiones de prensa, el individuo se dirigió primero a la dirección de la escuela Sandy Hook, en Newtown, donde dió muerte al director y a un psicólogo. Después puso fin a la vida de unas 26 personas, 20 de ellas niños de entre 5 y 10 años.
Las autoridades dijeron que el sospechoso de la matanza fue identificado como Adam Lanza, un joven de 20 años de edad que residía en Connecticut.
La escuela elemental o primaria Sandy Hook, de Newtown, en Connecticut, imparte clases a niños de kinder hasta quinto grado preparatoria, y los alumnos tienen edades compendidas entre los cinco y los 10 años.
La población del colegio es menor de 540 estudiantes. El tiroteo ocurrió poco después de las 09:30 horas locales (tiempo del Este). Tras los primeros disparos, a eso de las 09:40 horas, las autoridades recibieron la primera llamada de auxilio.
La matanza ocurrida en la escuela Sandy Hook es la segunda tragedia de este tipo ocurrida en Estados Unidos, después de la masacre registrada en Virginia Tech el 16 de abril de 2007, cuando el estudiante de literatura inglesa Sho Cheung mató a tiros a 33 compañeros e hirió a 29.
Tras los disparos registrados en Newtown, numerosos estudiantes del establecimiento salieran huyendo despavoridos hacia uno de los estacionamientos de la escuela. Poco después el área fue cercada por ambulancias, policías, angustiados padres de familia y periodistas.
Niños testigos de la matanza dijeron que cuando iban saliendo de la escuela para proteger sus vidas, la policía les pidió cerrar los ojos. Fueron instantes de horror.
Pasado el mediodía, las autoridades de Connecticut dijeron que entre las víctimas había estudiantes y personal de la escuela. El teniente de la policía estatal, Paul Vance, en una breve conferencia de prensa, dijo que el atacante murió dentro de la escuela.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habló a la nación a eso de las 15:30 horas. El mandatario, profundamente emocionado, dio el pésame a las familias de las víctimas y dijo que "nuestros corazones están rotos hoy". También prometió medidas para prevenir que vuelvan a ocurrir este tipo de tragedias, pero no dijo cuáles serían.
El presidente hizo una pausa durante unos segundos para mantener la compostura mientras se le aguaban los ojos y se secó uno. A unos pasos, dos asistentes lloraron y se tomaron de las manos mientras escuchaban a Obama. "Ellos tenían todas sus vidas por delante: cumpleaños, graduaciones, bodas, sus propios hijos", continuó Obama sobre las víctimas. "Entre los caídos había también maestros, hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a ayudar a nuestros hijos".
Obama también ordenó que las banderas de la Casa Blanca, edificios oficiales y complejos militares ondeen a media asta hasta la puesta de sol del martes 18 de diciembre, en honor a las víctimas.
Durante la primera conferencia de prensa, la policía de Connecticut no quiso especificar cuántas personas habían fallecido en la matanza. Según una persona vinculada con la investigación, el atacante aparentemente portaba dos pistolas.
Antes de la matanza en la escuela, el asesino mató a su madre en una casa a 5 millas del colegio. Un agente de seguridad en Washington, citado por The Associated Press, dijo que el atacante estaba relacionado con la escuela. Añadió que una de las armas era un rifle calibre .223.
Todas las escuelas de Newtown fueron cerradas por la oficina del inspector escolar cuando se supo de la matanza. Los colegios en los poblados vecinos también fueron asegurados por precaución.
Según las autoridades de Connecticut, la policía estatal recibió una llamada de auxilio a las 9:40 de la mañana (14:30 GMT). Un equipo de elite de la policía se unió a numerosos agentes que acudieron a la institución.
En la escuela murieron 16 niños. Otros dos fallecieron en el hospital y otro adulto fue encontrado muerto en una "escena secundaria", en un lugar no identificado. Todos los niños fallecidos tienen edades comprendidas entre 5 y 10 años. Entre los adultos muertos está la madre del sospechoso, el director del colegio y un psicólogo.
De acuerdo con versiones de los principales medios del país, el presunto autor del tiroteo, identificado como Adam Lanza, entró en el colegio vestido con ropa negra y llevaba una máscara, un chaleco antibalas y tres armas, entre ellas un rifle, dijo la agencia EFE.
En un primer momento se identificó al presunto autor como Ryan Lanza. Sin embargo luego se supo que Ryan es su hermano, de 24 años, quien reside en Hoboken (Nueva Jersey). Algunas imágenes de televisión le mostraban mientras agentes de la policía local se lo llevaban para interrogarle, aunque las autoridades también creen que no está implicado.
El padre, divorciado de la madre, al parecer fue interrogado por la policía, aunque se ha avanzado que aparentemente no tiene nada que ver con el tiroteo.
"Oímos muchos golpes y gritos", explicó una niña poco antes de que sus padres se la llevaran a casa. "Un maestro me agarró y me metió en su clase", relató de forma confusa otro pequeño, quien explicó que se oían muchos golpes.
Richard Wilford, padre de un alumno de la escuela, se preguntaba desesperado: "¿Qué piensa un padre dirigiéndose a una escuela donde hay un tiroteo? Es el momento más aterrador de la vida de un padre (...) No tienes ni idea".
Richie, el hijo de siete años de Richard Wilford, cursa el segundo grado en la escuela. El niño escuchó un sonido similar "al de latas que caían", dijo su papá. El niño agregó que un profesor fue a ver qué era ese ruido, regresó, aseguró la puerta y arrinconó a los alumnos en una esquina hasta que llegó la policía.
Los niños evacuados el viernes de la escuela primaria de Newtown, Connecticut, escenario de una de las peores matanzas en un establecimiento educsativo de Estados Unidos, relataron a la salida del centro el horror vivido: "Nos dijeron que cerráramos los ojos", declaraba una pequeña de nueve años al ser evacuada.
Brendan Murray, de nueve años de edad, relató que estaba con sus compañeros en el gimnasio de la escuela cuando escucharon "un montón de golpes" y los profesores les ordenaron que se escondieran en un armario, donde permanecieron ocultos durante 15 minutos.
Varios de los alumnos de la escuela de Newtown, una localidad de 27.000 habitantes a unos 100 kilómetros al norte de Nueva York, fueron escoltados fuera de la escuela por sus profesores entre gritos y sollozos, según el relató de la cadena NBC.
En las redes sociales, las etiquetas "CTshooting", "Connecticut", "27Dead" se convirtieron en las palabras más repetida, así como "Columbine", en memoria de una de las masacres más recordadas en centros educativos del país, que tuvo lugar en 1999 en Colorado y en donde murieron 15 personas.
Testigos describieron un intenso tiroteo, con unos 100 disparos, y dijeron haber visto un pasillo de la escuela salpicado de sangre. "Estaba en el gimnasio en ese momento... escuchamos muchos 'bangs' y pensamos que era el guardia golpeando cosas (contra el suelo). Escuchamos gritos y entonces fuimos a una pared y nos sentamos", dijo un joven a WCBS.
Pese a las tragedias, no hay un apoyo unánime en Estados Unidos para endurecer la legislación relativa a la tenencia de armas, porque muchos estadounidenses se oponen a las restricciones de lo que consideran un derecho constitucional.
Una noche de vigilia este viernes por las víctimas de la masacre de la escuela en el oeste de Connecticut sacó a cientos de miembros de la comunidad, incluyendo a algunos padres que estaban luchando con sentimientos encontrados después de que sus propios hijos sobrevivieron a la masacre.
Con la iglesia llena a toda su capacidad, cientos de ellos tomados de la mano en círculos y diciendo oraciones. Otros encendieron velas de oración y cantaron "Noche de Paz".
El gobernador Dannel P. Malloy fue uno de los oradores en el servicio en el interior de la iglesia católica St. Rose of Lima.