Publicidad | Vea su anuncio aquí

Trabajadores del Censo se dirigen a las puertas de 48 millones de hogares

El Censo ya es puerta a puerta

- Getty Images

Hasta julio

WASHINGTON, DC - Un ejército de unos 635,000 empleados salió a las puertas de 48 millones de hogares para contar a los que no devolvieron el formulario del Censo de 2010, en un plan que podría costar $2,700 millones.

El puerta a puerta empezó el 1 de mayo y seguirá hasta mediados de julio para conseguir las respuestas sobre demografía de aquellas casas que devolvieron un formulario incompleto, no lo enviaron o no lo recibieron.

También recibirán una visita aquellos que contestaron a las preguntas por teléfono para comprobar la dirección, las reservas indias, algunas colonias más inaccesibles en la frontera de Texas o Alaska, y otros lugares que no suelen ser viviendas habituales, como residencias estudiantiles.

Esta fase del conteo, que se realiza cada diez años por mandato constitucional, es la que más recursos consume y mayor logística requiere, ya que debe coordinar a más de 3,000 oficinas a través de miles de barrios de todo Estados Unidos.

El presupuesto es de $2,700 millones, aunque podría reducirse si las visitas de los trabajadores, que están obligados a tocar la puerta hasta seis veces y cuestan $57  cada una, son menos de las esperadas.

Es también el proceso más conflictivo ya que los entrevistadores se dirigirán a todo tipo de lugares y en muchas ocasiones se enfrentan a personas que se niegan a ser contadas o que expresan su enfado contra el Gobierno.

Con especial atención y con empleados seleccionados entre los vecinos del barrio, visitarán las comunidades inmigrantes y latina, que han sido menos contadas en encuestas anteriores, al residir en ellas indocumentados que temen a las autoridades, a pesar de las estrictas leyes de confidencialidad.

El reciente debate sobre la ley de Arizona, que convierte en delito la presencia de indocumentados en ese estado, podría dificultar el proceso y cerrar más puertas de las esperadas, aunque el director de la Oficina del Censo, Robet Groves, señaló hoy que se hará de la "mejor manera posible" y que a lo largo de la historia, el conteo se ha desarrollado en entornos difíciles, como guerras y desastres naturales.

"No elegimos las características del país que contamos en el momento y lo que haces es hacer lo mejor posible en cualquier entorno. Es la única manera de reaccionar a la situación de Arizona", aseguró Graves en una rueda de prensa.

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí