Obama y Boehner jugaron al golf y hablaron de política
El presidente Barack Obama y el líder de la Cámara de Representantes, John Boehner, dejaron de lado sus bandos partidistas, al menos en un campo de golf, y vencieron en parejas al vicepresidente Joe Biden y al gobernador de Ohio en un esperado partido.
Hay que descartar que la victoria redunde en un avance tendiente a la reducción de la deuda nacional.
Obama y Boehner superaron a Biden y al gobernador republicano John Kasich en el 18vo hoyo del partido disputado en una base militar en las afueras de la capital.
El mandatario y el titular de la Cámara de Representantes se embolsaron un premio de $2.
Los cuatro se dirigieron del green del 18vo hoyo a la casa club del lugar para disfrutar una bebida fría y visitar a efectivos militares en la base.
Los colaboradores habían dicho que el tiempo que Obama y Boehner pasaran en el campo podría ayudar a mejorar una relación que es respetuosa, pero no estrecha.
Sin embargo, quizá los 18 hoyos fueron insuficientes para que superen sus diferencias en casi todos los aspectos, desde el endeudamiento del país hasta la participación de Estados Unidos en las acciones militares en Libia.
El juego en el campo de golf tuvo como telón de fondo las negociaciones entre la Casa Blanca y el Congreso en torno a un plan para la reducción del déficit a largo plazo, el cual prepararía el terreno para aumentar la cantidad de dinero que el gobierno puede pedir prestado.
Los republicanos insisten en aplicar recortes considerables de unos dos billones de dólares durante 10 ó 12 años antes de que acepten incrementar el límite actual de deuda de $14.3 billones, que el gobierno afirma será excedido el 2 de agosto.
El vicepresidente Joe Biden recibió la aprobación del mandatario cuando puso la pelota en el primer hoyo de par cinco, un putt a una distancia de entre 15 y 20 pies.
"¿Vieron eso?", gritó Obama a la prensa reunida cerca del green.
El presidente envió su putt más allá del hoyo, y posteriormente la metió. Boehner, presidente de la Cámara de Representantes y uno de los mejores golfistas de Washington, emitió un efusivo "¡sí"! tras enviarla al hoyo.
Obama dio palmadas en la espalda a éste cuando se dirigían al segundo hoyo a bordo del carrito, que el mandatario conducía.