Martin Luther King Jr., un ejemplo de lucha por la justicia
Martin Luther King Jr. fue uno de los afroamericanos más influyentes en la historia de Estados Unidos. Su lucha contra la segregación racial y su reclamo por los derechos civiles de millones de negros marcaron a fuego a esta nación que aún hoy muestra resabios de racismo e injusticia contra ese sector de la población. ¿Su arma? La noviolencia. Fue asesinado hace 43 años en Memphis, Tennessee.
Hijo de un predicador bautista, MLK nació el 15 de enero de 1929 en Atlanta, Georgia. Tras asistir a la universidad, donde logró un título en Sociología, King obtuvo una licenciatura en estudios Teológicos. Y más tarde, se convirtió en pastor Bautista, al frente de la mítica iglesia Ebenezer, en Atlanta, desde donde se gestó el movimiento por la lucha de los derechos civiles en los años cincuenta.
King lideró varias campañas en el sur del país, donde la segregación castigaba con dureza a los afroamericanos. Una visita a la India lo acercó a Ghandi y sus enseñanzas sobre la noviolencia, postura que adoptó para luchar contra la injusticia en Estados Unidos. En 1955 lideró un boicot en Montgomery, Alabama, contra la segregación en el transporte público, donde los negros eran obligados a sentarse en la parte de atrás de los buses.
El 28 de agosto de 1963, King lideró la marcha en Washington, DC, que congregó a más de 200,000 personas. Ante la multitud, brindó su recordado discurso 'I Have a Dream' (Tengo un sueño) donde habló de la posibilidad de que blancos y afroamericanos vivieran en paz, juntos. Su estilo de predicador bautista marcó su discurso, uno de los más celebrados en la historia de Estados Unidos.
La lucha de King y la Southern Christian Leadership Conference, entidad que organizaba las marchas, protestas y boicots, lo llevaron a Selma, Alabama, donde el 25 de marzo de 1965, miles marcharon desde Selma a Montgomery, y cruzaron el puente que une ambas ciudades. En los días previos a esta marcha, varios activistas fueron atacados por la policía, hecho que se conoce como 'Domingo Sangriento' (Bloody Sunday).
Martin Luther King recibió el Premio Nobel de la Paz en 1964 en honor a su lucha contra la segregación y el racismo.
En 1964, y tras años de marchas y manifestaciones, el gobierno, con el entonces presidente Lyndon B. Johnson, aprobó la Ley de Derechos Civiles.
El ejemplo de King aun se palpita en cada rincón de Estados Unidos. En sus últimos años, el predicador bautista atacó la pobreza y lideró la Campaña de la Gente Pobre. Se sumó al reclamo de los recolectores de basura de Chicago, la mayoría afroamericanos, e hizo público su rechazo a la guerra de Vietnam, lo que le hizo ganar muchos enemigos.
El 29 de marzo de 1968, King fue a Memphis, Tennessee, en apoyo a la huelga de trabajadores sanitarios. El 3 de abril pronunció su famoso discurso 'He estado en la cima', donde de alguna manera, predijo, sin saberlo, su fatal destino. Al día siguiente, el 4 de abril, a las 6 de la tarde, King fue asesinado en un balcón del hotel Lorraine, en las afueras de Memphis.
James Earl Ray fue acusado del asesinato, aunque muchos disputan el hecho de que Ray actuó solo. El acusado fue condenado a 99 años en la cárcel, donde murió a los 70 años, el 23 de abril de 1998. Tras el asesinato de King se produjeron violentas manifestaciones en las grandes ciudades y el país pareció sumirse en el caos.
Su tumba se encuentra detrás de la iglesia Ebenezer, en Atlanta. El lugar se ha convertido en un centro de peregrinaje donde todos los años llegan miles a darle sus respetos al lider de la noviolencia, como lo hizo hace unos años el lider sudafricano, Nelson Mandela.
Sus funerales fueron seguidos en todo el país, donde se rindió un sentido homenaje a quien en vida fue un ejemplo de lucha por la paz y la justicia social.
En su funeral en Atlanta, y a pedido de la viuda, Loretta King, no se habló de sus logros en premios. Solo se lo recordó por medio de una cinta que reprodujo su último sermón en la Iglesia Ebenezer, donde dijo que lo recordaran porque solo trató de 'alimentar al hambriento, cobijar al desnudo, estar en lo correcto respecto de la guerra de Vietnam y que trató de amar a la Humanidad'. La cantante favorita de King, Mahalia Jackson, interpretó el himno favorito del lider, 'Take My Hand, Precious Lord'.
King dejó en claro que se podía llegar al cambio por el camino de la noviolencia, tal como lo enseñaba el Mahatma Gandhi, en India, quien también murió de un balazo en el climax de la lucha por la independencia del Reino Unido.
Durante años, King y sus seguidores fueron espiados por el gobierno de Estados Unidos, que desconfiaba de sus acciones al creer que tenía ideas comunistas y extremistas.
Las organizaciones de base con que contaba el movimiento por los derechos civiles aún hoy son motivo de análisis y estudio por lo efectivo de sus métodos noviolentos. El propio King participó en varios actos de desobediencia civil que lo llevaron a la cárcel.
El mundo entero reconoce a King como una persona de principios que puso en práctica las enseñanzas de los profetas en pos de los pobres y los desposeídos.
King dijo una vez: 'Ya no es cuestión de elegir, mis amigos, entre violencia o noviolencia. O es noviolencia o es la no existencia'.
La iglesia Ebenezer aún continúa siendo un faro de justicia en medio de un mundo lleno de desigualdades. Y es un faro de igualdad en medio del racismo que persiste en la nación más poderosa del mundo.
Todo nació en esta pequeña iglesia en Atlanta, desde donde King llevó su lucha por la justicia y la igualdad. El, y millones más, tuvieron un sueño que en parte se ha cumplido. Pero aún resta más para que sea por completo una realidad.