El último Ángelus del papa Benedicto XVI

'Un hito histórico'

El 28 de febrero, la salida de Benedicto XVI del helipuerto vaticano en un helicóptero a las cinco de la tarde marcará un hito en la historia de la Iglesia por su peculiaridad y será retransmitida en directo por televisiones de todo el mundo.

La señal la dará el Centro de Televisión Vaticano, que brindará unas imágenes únicas del traslado del aún Pontífice a la residencia estival de los papas, en Castel Gandolfo, donde puede asomarse a la ventana del Palacio para dar su último saludo como sucesor de Pedro antes de las ocho de la tarde.

Se espera que en estos días el papa promulgue el "motu proprio" para precisar algunos puntos particulares de la Constitución Apostólica sobre el Cónclave ("Universi Dominici Gregis"), para que el Colegio Cardenalicio pueda adelantar el cónclave y elegir a su sucesor.

Menos gente que con Juan Pablo II

Según el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, más de 100 mil personas asistieron al saludo dominical, nada comparado con el gentío que congregaba su predecesor Juan Pablo II antes de morir en abril del 2005, informa la AFP.

Como suele ser costumbre, Benedicto XVI se dirigió en varios idiomas a los peregrinos, entre ellos en español y concluyó con un sentido: "Estaremos siempre cerca".

"Es la última vez que lo podemos ver", confesó enternecido Enrique Rubio, un estudiante español de 22 años quien se encuentra en Roma con el programa europeo Erasmus.

"Al despedirse ha sido honesto, lo admiro. Ahora necesitamos un Papa como Juan Pablo II, que comunique con los jóvenes", agregó.

"Esta bendición es particularmente importante. El Papa es el icono del espíritu cristiano", comentó el italiano Gianpaolo, de 33 años, quien viajó desde L'Aquila (centro de Italia) para asistir a ese momento.

Sus últimos tuits

El papa envió también este domingo uno de sus últimos tuits: "En este momento particular, les pido que oren por mí y por la Iglesia, confío como siempre en la Providencia de Dios", escribió.

Según fuentes religiosas, perderá la sotana blanca aunque conservará el título de "Su Santidad Benedicto XVI", su anillo será destruido y dejará de ser infalible, el don que la Iglesia reserva sólo a los papas en el campo de los dogmas.

Los asistentes al Ángelus

Por su parte, la agencia mexicana Notimex informó que la gente comenzó a llegar desde tres horas antes del mediodía, momento en el que el pontífice se asomó a la ventana de su estudio personal en el Palacio Apostólico del Vaticano y saludó a la multitud congregada, pese a la fría mañana.

Jóvenes, familias con niños, ancianos, grupos parroquiales y movimientos eclesiásticos esperaron con paciencia durante dos o tres horas al Papa, cuyo mensaje no duró más de 10 minutos, como marca la tradición.

En la plaza se pudieron ver pancartas de todo tipo, con frases como "No estás solo!", "Tu, Pedro, Cristo en la tierra!", "Estás en nuestro corazón!" y "Benedicto XVI, de nuevo Papa!".

La AFP apuntó que las autoridades de Roma probaron un sistema especial de vigilancia en la plaza y movilizaron unos 100 mil policías y dispusieron francotiradores en lugares claves.

Cientos de voluntarios ayudaron a los peregrinos y turistas que deberán asistir a la histórica audiencia que coincide además con la celebración de elecciones legislativas claves en Italia.

¿Impotente ante la decadencia?

En tanto, la decadencia de la Iglesia que ha puesto en evidencia la soledad de Benedicto XVI y la impotencia que parece haberlo rodeado en estos últimos años es sin duda factor primordial de su renuncia, advirtió el escritor peruano Mario Vargas Llosa.

En un artículo de opinión en el diario español El País, apuntó que también constituye "un inquietante atisbo de lo reñida que está nuestra época con todo lo que representa vida espiritual, preocupación por los valores éticos y vocación por la cultura y las ideas".

El Premio Nobel de Literatura 2010 expuso que a Benedicto XVI le tocó uno de los períodos más difíciles que ha enfrentado el cristianismo en sus más de dos mil años de historia.

"La secularización de la sociedad avanza rápido, sobre todo en Occidente, ciudadela de la Iglesia hasta hace pocos decenios", refirió.

Este proceso se ha agravado con los grandes escándalos de pedofilia en que están comprometidos centenares de sacerdotes católicos y a los que parte de la jerarquía protegió o trató de ocultar y que siguen revelándose por doquier. Esto aunado a las acusaciones de lavado de capitales y de corrupción que afectan al banco del Vaticano.

Vargas Llosa indicó que el robo de documentos perpetrado por Paolo Gabriele, el propio mayordomo y hombre de confianza del Papa, sacó a la luz las luchas despiadadas, las intrigas y turbios enredos de facciones y dignatarios en el seno de la curia de Roma enemistados por razón del poder.

"Nadie puede negar que Benedicto XVI trató de responder a estos desafíos con valentía y decisión, aunque sin éxito", aseveró.

Explicó que en todos sus intentos fracasó, porque la cultura y la inteligencia no son suficientes para orientarse en el dédalo de la política terrenal y enfrentar el maquiavelismo de los intereses creados y los poderes fácticos en el seno de la Iglesia.

Publicidad | Vea su anuncio aquí