Ciudadana vivió años como indocumentada

EFE | Sep 04, 2010 | 4:35 PM

Nació en Colorado pero creció en México

DENVER - Marta Hernández nació en Denver, pero se crió en México, ignorando su lugar de nacimiento.
Cuando regresó a Colorado, lo hizo como indocumentada y así trabajó durante varios años hasta que logró comprobar su ciudadanía estadounidense y ahora se dedica a ayudar a inmigrantes latinos.
"Nací aquí, en el hospital municipal de Denver. Pero eso recién lo supe en 2003, cuando tenía 23 años. Y me costó dos años más hasta recibir mi certificado de nacimiento", comentó Hernández.
Su experiencia de llegar a Denver en noviembre de 2001 "mojada, espinada, golpeada, asustada y cansada", y el posterior descubrimiento de que había estado viviendo y trabajando como indocumentada sin serlo la llevó primero a revisar su vida, luego a afiliarse con una iglesia local y finalmente a establecer un programa de ayuda para inmigrantes.
"Yo estoy con ellos. Yo sé lo que ellos han pasado y están pasando porque yo lo pasé. Y sé que existe un plan para la vida de cada uno de ellos", dijo en entrevista con Efe.
Madre solteraHernández explicó que su nacimiento en Estados Unidos aparentemente se debió a una indiscreción de su madre y que, por ese hecho, ésta nunca quiso revelarle su origen ni obtener los documentos necesarios, como un acta de nacimiento.
En 2001, la madre de Hernández se enfermó. Y Hernández, madre soltera con un hijo que entonces tenía 5 años, decidió viajar a Denver para encontrar trabajo y para enviarle dinero a México para el tratamiento de su madre y la educación de su hijo.
"Crucé por Piedras Negras (entre Del Río y Nuevo Laredo, en Texas). Fue muy difícil. Me lastimé con los espinos y los alambres de púa. Debí escapar de los perros de la Patrulla Fronteriza. Luego tuve que caminar por el desierto. Y los 'coyotes' (contrabandistas de personas) siempre me acosaban", dijo Hernández.
Ante esas circunstancias, "por primera vez en mi vida le pedí a Dios que me ayude y parece que me escuchó".
Trabajos de mala pagaTrabajó luego lavando platos en un restaurante de comidas chinas, recibiendo menos del salario mínimo legal, y enviando gran parte de ese dinero a México.
Por razones que desconoce, Hernández recordó en algún momento que cuando ella tenía 4 años su madre la llamó "extranjera" y mencionó algo de Denver. A pesar de sus preguntas, ni su madre ni sus hermanos le confirmaron su lugar de nacimiento.
En 2003, un conocido le sugirió ir hasta el hospital de Denver y comenzar las averiguaciones sobre su nacimiento. Para su sorpresa, le dijeron que efectivamente allí había nacido, pero le pidieron un documento para poder continuar con los trámites.
Tras meses de negociaciones con su madre, la señora finalmente el envió un receta médica en la que indicaba que Hernández había sido tratada en Denver y una carta para autorizar al hospital a entregarle los documentos a su hija.
Meses después, Hernández recibió su acta de nacimiento. Pero, para su sorpresa, experimentó numerosas dificultades para obtener su número de seguro social y su licencia de conducir.

Papeles como ciudadana

De hecho, pasaron más de dos años de gestiones para recibir esos documentos y sólo pudo hacerlo cuando su madre aceptó escribir una detallada carta en la que explicó que "por ignorancia y por falta de recursos" la señora nunca había pedido ningún documento estadounidense para su hija.
"La ciudadanía es más que un papel. Es mi identidad. Veo la vida de una manera diferente. Pero el cambio más grande no es haber rectificado mi situación legal sino lo que he aprendido de mí y de la vida. Literalmente es una conversión religiosa", aseveró.
Su "nueva" ciudadanía le costó su antiguo trabajo y generó una tensa relación con su familia, incluyendo su madre y su hijo.
"He aprendido que 'tener papeles', cuando se lo ve desde ciertas costumbres, causa problemas", comentó.
Muchos como HernándezSegún Hernández, existen "muchos más" como ella. Karin Giubergia, preparadora de impuestos en Denver, relató un caso similar.
Por razones de confidencialidad, Giubergia no proveyó la identidad de su cliente, aunque indicó que en 2006 una muchacha llegó a su oficina para obtener el número individual de contribuyente impositivo (ITIN, en inglés).
"Le dije que para ese trámite necesitaba su acta de nacimiento. Me dijo que no la tenía. Le sugerí ir al consulado mexicano e iniciar los trámites. Allí comenzaron una serie de averiguaciones que determinaron que tanto mi cliente como su hermano eran ciudadanos de Estados Unidos, aunque sus padres nunca se lo habían dicho", indicó Giubergia.
En junio pasado, agentes de inmigración deportaron a Luis Alberto Delgado, 19, de Houston, Texas, por considerarlo un inmigrante indocumentado, a pesar de que Delgado nació en Estados Unidos y tiene su certificado de nacimiento.
Como Hernández, Delgado vivió toda su vida en México y sólo recientemente regresó su país natal. El caso está siendo revisado.
"Nuestros padres no nos querían dar la ciudadanía (de Estados Unidos) porque era como nunca salir de México. Pero ahora me siento más segura y quiero estudiar y superarme. Y quiero ayudar a otros tanto en Denver como en la frontera", comentó.
Su primera actividad será este sábado, cuando Hernández compartirá su historia en el evento "Inmigrante: Levántate y resplandece" en Lakewood (oeste de Denver).
"Mi historia genera esperanza, no porque soy ciudadana estadounidense, sino por haber encontrado mi identidad", afirmó.
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