Alarma por alto número de deportaciones de padres de niños ciudadanos estadounidenses

Univision.com* | Apr 03, 2012 | 7:40 PM

En 2007 advirtieron que miles de familias mixtas serían impactadas por actual política migratoria

Un reciente informe del gobierno federal estadounidense dio cuenta que durante los primeros seis meses del año fiscal 2011, más de 46 mil indocumentados padres de niños estadounidenses fueron deportados por la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE).
La cifra se incluye en un reporte firmado por John Morton, Director de ICE, quien señaló que las expulsiones fueron ejecutadas en cumplimiento de la ley de inmigración vigente.
Las expulsiones, conocidas a finales de marzo, causaron el rechazo de activistas y líderes legislativos, quienes cuestionaron la separación de familias provocada por una política migratoria que tildaron de equivocada.
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"Noticia triste"
"Se trata de una noticia triste, por un lado, pero por el otro una decepción con el presidente (Barack) Obama", dijo a Univision.com Juan José Gutiérrez, director de la Coalición por los Derechos Plenos para los Inmigrantes de Los Angeles, California.
"Previo a ese anuncio, el mandatario había hecho otro en el que indicó una nueva política que, asegura, en el futuro solamente se invertirán los recursos de ICE en identificar a delincuentes peligrosos·, puntualizó.
Gutiérrez agregó que de los más de 46 mil deportados en 2011, "un alto porcentaje de ellos su único delito fue no tener papeles de estadía legal en Estados Unidos. No se trataba de delincuentes o personas que constituyeran una amenaza para la seguridad nacional. Eran indocumentados padres de niños ciudadanos".
Política errónea
Para los congresistas demócratas Charles A. González (Texas), Luis Gutiérrez (Illinois) y Lucille Roybal-Allard (California), las deportaciones de padres de familia anunciadas por ICE constituyeron un “error”.
"La separación obligatoria de familias estadounidenses es contraria a los ideales y las normas de nuestro país", dijo González, quien preside el Caucus Congresional Hispano (CHC). Y agregó que la prioridad del gobierno debería estar centrada en "aquellos que cometen crímenes violentos".
González comentó que la deportación de padres de estadounidenses es un paso "equivocado" y que en muchos casos se trata de inmigrantes que “se encuentran aquí para criar a sus hijos estadounidenses” y que además "constituyen una mano de obra que es vital para muchas empresas estadounidenses".
El congresista por Texas urgió a la agencia federal encargada de las deportaciones a "utilizar su política discrecional para dar prioridad a los procedimientos de deportación y luego deportar a individuos que representen un peligro para nuestras comunidades, que es el uso más sabio de los recursos" de que dispone.
Familias destruidas
Por su parte, Luis Gutiérrez dijo que lamentablemente muchos empleados federales van cada mañana a realizar un trabajo "que aleja a niños ciudadanos estadounidenses de sus padres”, y a “destruir familias pacíficas y productivas".
El congresista por el estado de Illinois, un severo crítico de la política migratoria de Obama, añadió que la deportación de padres de ciudadanos “es una tragedia” y se unió a las demandas para que ICE centre sus esfuerzos en la búsqueda, captura y deportación de "delincuentes peligrosos".
"Este informe es el último ejemplo de las terribles consecuencias de nuestro sistema de inmigración que se encuentra roto", dijo la congresista Roybal-Allard. Agregó que estas deportaciones son "inhumanas" y que "desgarran a las familias. Esto tiene que parar", exigió.
Costo social
Los tres legisladores subrayaron que estas deportaciones tienen un alto costo social y económico para el país, y que a causa de las expulsiones "más de 5 mil niños viven en hogares de acogida porque sus padres fueron sacados de Estados Unidos o permanecen detenidos" en prisiones de ICE.
"Creo que es fundamental que las nuevas directrices se interpretan lo más generosamente posible para evitar que más familias sean destrozadas", dijo Roybal-Allard.
Según el informe de ICE, entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2011 fueron deportados 46,686 indocumentados que tenían por lo menos un hijo nacido en Estados Unidos.
Estudio previo
Un estudio dado a conocer a finales del año pasado por el Centro de Investigaciones Aplicadas (ARC), reveló que en el país hay al menos 5 mil niños en cuidado temporal tras quedar sin sus padres, quienes o bien fueron expulsados por las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) o permanecen en un centro de detención de ICE.
El informe, titulado Familias Destrozadas, mencionó que progenitores deportados o arrestados terminan perdiendo la patria protestad de sus hijos porque no pueden asistir a las audiencias, ni cumplir con los trámites y exigencias necesarias para recuperarlos.
"Cuando por alguna razón padres e hijos se ven separados y los hijos pasan al cuidado del estado, la mayoría de las veces se logra una reunificación. Pero en el caso de los padres inmigrantes deportables, las barreras son increíblemente más elevadas", explicó Seth Freed Wessler, autor del estudio, de acuerdo con una nota publicada por el diario La Opinión de Los Angeles.
Las más de 46 mil deportaciones anunciadas por ICE impactaron en por lo menos 22 estados. ARC fustigó a las autoridades migratorias por su indiferencia ante la situación de las miles de familias mixtas afectadas. ICE negó las acusaciones.
Lo habían advertido
A finales de octubre de 2007 y tras varios meses de estudio en tres comunidades donde el DHS llevó a cabo redadas masivas en centros de trabajo (Greenley, Colorado; Grand Island, Nebraska; y New Bredford, Massachussets), el Consejo Nacional de La Raza (NCLR) y The Urban Institute elaboraron un amplio informe que mostró el daño causado a cientos de niños estadounidenses y el riesgo que corren otros 3 millones hijos de inmigrantes indocumentados.
El objetivo del estudio titulado 'Pagando el Precio: El Impacto de las Redadas de Inmigración Sobre los Niños en Estados Unidos' fue mostrar el drama humano detrás de cada detención y evaluar el impacto real de las redadas, sobre todo en los niños con padres indocumentados o hijos de familias denominadas mixtas (un padre estadounidense y otro indocumentado).
El estudio, dijo La Raza, se centró en los menores porque la sociedad debe velar por ellos, especialmente cuando son ciudadanos estadounidenses y Estados Unidos es su hogar.
La organización, el principal grupo hispano de Estados Unidos, dijo además que los niños afectados por las detenciones no sólo quedan expuestos a vivir bajo una situación de pobreza –en algunos casos extrema-, sino que merecen toda la atención de la sociedad, sobre todo su estabilidad emocional, financiera y afectiva.
Daños irreparables
En el reporte de 2007, La Raza y The Urban Institute preciaron que después de la detención o desaparición (deportación) de sus padres, los niños afectados o impactados por las redadas y arrestos experimentan sentimientos de abandono y muestran síntomas de traumas emocionales severos, coacción psicológica y problemas de salud mental.
Añade que las familias impactadas continúan ocultándose y temen ser detenidos si salen a la calle, y que el aumento de aislamiento social ha crecido a lo largo del tiempo. También reveló que las comunidades de inmigrantes se enfrentan al temor de futuras redadas por ser indocumentados o por ser etiquetados bajo el estigma de ser indocumentados.
La combinación de miedo, aislamiento y las dificultades económicas acarrean problemas de salud mental tales como la depresión, el trastorno de la separación, la ansiedad, el trastorno del estrés post traumático y pensamientos suicidas, se lee en el documento.
Conclusiones y recomendaciones
Los niños son los miembros más vulnerables de la sociedad; por lo tanto, Estados Unidos, al igual que la mayoría de las demás naciones, ha desarrollado sistemas para protegerlos.
Estos sistemas están diseñados para satisfacer las necesidades básicas de los niños tales como alimentación, vivienda y la atención de la salud, y que sean protegidos de todo tipo de daños físicos y psicológicos. Sin embargo, estos sistemas no pueden reemplazar a los padres cuando ellos son separados de sus hijos, escribieron La Raza y The Urban Institute.
Actual política de inmigración de Estados Unidos facilita la emisión de órdenes de detención de padres indocumentados y, por extensión, constituye la principal causa de separación de los padres de sus hijos, apuntaron ambas organizaciones en 2007.
Entre otra larga lista de recomendaciones, el informe pidió al Congreso supervisar la ejecución de la ley de inmigración, que ICE asuma que siempre habrá niños, en general, niños de muy corta edad afectados por los adultos cuando son arrestados durante redadas, y que se debería elaborar un política para liberar a padres que tienen a su cargo niños.
También solicitaron que padres solteros y aquellos que tienen bajo su cargo el cuidado de niños deben ser puestos en libertad con suficiente antelación a fin de evitar que sus hijos sufran interrupciones en su atención, y que ICE debe proporcionar a los detenidos acceso a información escrita sobre cómo buscar asistencia.
Récord de deportaciones
En los últimos tres años fiscales la Administración de Obama ha roto récord de deportaciones.
Durante el año fiscal 2011 unos 397 mil indocumentados fueron expulsados del país. De ellos, 210 mil tenía antecedentes penales –según el gobierno-, cifra que también constituyó un récord.
Durante el año fiscal 2010 el DHS deportó a poco más de 392 mil y de ellos 195 mil tenía antecedentes criminales, aseguró ICE.
El gobierno afirma que su política de deportaciones hace énfasis en extranjeros con antecedentes criminales, “personas que constituyan un peligro para la seguridad nacional, individuos que cruzan la frontera de México a Estados Unidos y reincidentes que ya fueron deportados anteriormente”, dijo Morton en diciembre del año pasado.
Organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes reiteran que entre seis a siete de cada 10 expulsados por el gobierno en los últimos tres años "no tenían antecedentes criminales que constituyeran una amenaza para la seguridad nacional", dijo a Univision.com Jorge Mario Cabrera, director de Comunicaciones de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA). "No eran delincuentes", concluyó.
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