Benedicto XVI huyó del picante mexicano

EFE | Mar 25, 2012 | 5:26 PM

Estricta dieta que no permite comida mexicana

LEÓN - El papa Benedicto XVI tiene expresamente recomendado evitar la comida mexicana y sobre todo el picante en su visita a México, dijeron a Efe fuentes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
"Tiene una dieta a base de verduras y nada de picante (ríe). Eso es lo que se ha recomendado de manera general", dijo a Efe el director de Comunicación y Prensa de la CEM, Samuel Nájera.
"Las disposiciones de la Santa Sede para los alimentos del papa dicen que él tiene a su equipo de cocina. Ellos le preparan exclusivamente los alimentos al papa. Nadie más", añadió.
Las medidas son las ordinarias y se han adoptado por motivos de salud, para evitar imprevistos a una persona de casi 85 años a quien se le trata de evitar "un malestar inesperado".
Nájera recuerda que en las cinco visitas al país el papa Juan Pablo II (1920-2005) "sí abusaba un poquito de las recomendaciones médicas, cuentan, y probaba de todo. Dicen que le gustaba mucho el mango aquí en México".
El énfasis especial en que no pruebe nada picante es un reto en un país que tiene entre sus ingredientes más presentes el chile, en sus tantas variedades.
'De las mejores comidas del mundo'
A mediados de este mes, de visita a México, el cocinero catalán Ferrán Adriá, quien se apresta a abrir un restaurante mexicano en Barcelona (España), ensalzó la riqueza de la gastronomía de este país.
"La comida tradicional mexicana es una de las mejores del mundo, eso sin duda, y en la cocina de vanguardia está en la pista de salida para ser una referencia mundial", señaló.
La restricción al papa impresionará sin duda a muchos mexicanos, especialmente a Irene Cervantes Baldovinos, una mujer dedicada exclusivamente a elaborar salsas al gusto a los clientes del restaurante "Los Presidentes", de León.
"Las hago para que la gente venga a comer su platillo a su gusto y se vaya contenta", explica a Efe delante de un carrito que contiene chile serrano, jalapeño, güero, habanero, pulla de árbol, morita y pasilla, jitomate (tomate rojo) y tomate verde, así como cebolla y cilantro.
A pregunta expresa de con qué salsa agasajaría a Benedicto XVI si parase a comer en el local, contesta sin reparos ni titubeos: "Bueno, a él, como no le gusta el picante, le pondríamos una de (chile) pasilla con tomate verde, mucho tomate y poco pasilla".
La recomendación no es baladí. Es la receta mágica que aplica la mujer cuando llegan al local los turistas extranjeros, que sí suelen probar alguna salsa pero advirtiéndole a la cocinera que no le ponga mucho picante.
El chile ante el cual todo visitante debe prevenirse es el habanero, que doña Irene tampoco osaría ponerle al santo padre porque, dijo, "yo sé bien que no les gusta el picante".
©EFE
Commentarios