Benedicto XVI pidió proteger a los niños

AFP | Mar 24, 2012 | 4:40 PM

Rezar por México

GUANAJUATO, México - El papa Benedicto XVI pidió a la sociedad proteger a los niños, en especial los que "soportan el peso del sufrimiento, el abandono, la violencia", en un encuentro con cientos de ellos en la plaza de la Paz, luego de reunirse con el presdiente Felipe Calderón.
"Ustedes mis pequeños amigos no están solos" expresó el Sumo Pontífice desde el balcón de un edificio privado en la emblématica Plaza de la Paz que estuvo abarrotada por cientos de feligreses que recibieron con júbilo el discurso papal.
"Deseo elevar mi voz invitando a todos a proteger y cuidar a los niños, para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza", dijo el Papa desde un balcón de la Casa del Conde Rul, en el casco histórico de Guanajuato, 380 km al noroeste de la capital mexicana. 
Con varias interrupciones por aplausos y porras, Benedicto XVI agradeció la invitación de visitar México, y aseguró que le gustaría estar más tiempo en el país. 
Efusivo recibimiento
Su discurso fue interrumpido en esos momentos y un grupo de personas le gritaron al unísono "Pues quedate", a lo que el Sumo Pontífice se limitó a sonreír.
En su primera visita a México, el papa dio un mensaje de paz y dijo que los niños ocupan un lugar muy importante en su corazón ya que padecen abandono, hambre, pero les reitero que no están solos.
Su discurso fue varias veces interrumpido por los gritos y aplausos entusiastas de los niños y adolescentes.
En su primer evento público de este sábado, Benedicto XVI hizo un especial reconocimiento a los niños que "soportan el peso del sufrimiento, el abandono, la violencia".
Miles de niños han quedado huérfanos por la violencia del narcotráfico, que ha dejado un saldo de más de 50.000 muertos, muchos de ellos menores de edad y adolescentes, en los últimos cinco años desde que el gobierno emprendió un operativo antidrogas con alta participación militar.
"El discípulo de Jesús no responde al mal con el mal, sino que siempre es instrumento del bien", dijo Benedicto a los niños reunidos en la plaza de la Paz y que antes interpretaron canciones mexicanas.
"He venido para que sientan mi afecto. Cada uno de ustedes es un regalo de Dios para México y el mundo. Su familia, la Iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad han de trabajar unidos para que ustedes puedan recibir como herencia un mundo mejor", concluyó su discurso en el balcón acompañado por niños que liberaron palomas al aire.
Calurosa bienvenida
 Entre aplausos y porras de bienvenida, el papa Benedicto XVI llegó a la ciudad de Guanajuato, donde miles de feligreses lo esperaban ondeando banderines e imágenes del Sumo Pontífice.  En estos momentos se reúne con el presidente Felipe Calderón.
La estrechas calles de la capital guanajuatense fueron invadidas por los católicos que se apostaron desde tempranas horas para asegurar un lugar y poder ver al Sumo Pontífice durante su primera visita a México. 
Huésped Distinguido
Por la tarde, Benedicto XVI fue declarado Huésped Distinguido y recibió las Llaves de la Ciudad, de manos del alcalde Edgar Castro y del gobernador Juan Manuel Oliva.
Recibió el pergamino de Húesped distinguido y las Llaves de la Ciudad, entre porras y aplausos de los cientos de feligreses que lo esperaron desde tempranas horas de la tarde.
Las llaves son de niquel y oro, en el mano tiene tallada la imagen de la Virgen de Guadalupe y la palabra México.
El Sumo Pontífice fue recibido por cientos de personas concentradas en la Plaza de Santa Fe, en el municipio de Guanajuato que lo ovacionaron cuando el vehículo que lo transportaba hizo su arribo al lugar.
A poco más de una hora de haber salido del colegio Miraflores, en León, el convoy papal llegó a la Plaza Santa Fe donde la euforia de los feligreses se hizo latente y no dejaban de gritar frases de bienvenida como ¡Benedicto, ya eres mexicano!.
Posteriormente, Benedicto XVI abordó el papamóvil para dirigirse al centro de la capital donde se reunirá con el presidente Felipe Calderón.
De acuerdo a su agenda sus eventos se realizaron con casi una hora de retarso.
La reunión con Calderón estaba programanda para las 18:00 horas locales y comenzó a las 18:43 horas.
El Sumo Pontífice salió a las 17:10 horas locales del colegio Miraflores, ubicado en la ciudad de León, donde se detuvo a saludar a los niños que no se cansaron de gritar porras.
¡Benedicto te queremos Benedicto! gritaban los fieles católicos que esperaron al Sumo Pontífice afuera del colegio Miraflores, donde por la mañana realizó una misa privada.   
Abordó junto con su comitiva un vehículo cerrado que es fuertemente custodiado rumbo a la ciudad de Guanajuato, que está aproximadamente a una hora de distancia.
Las llaves de la Ciudad
En su primera escala se detuvo en la Plaza de Santa Fe, donde recibió las Llaves de la Ciudad.
Posteriormente, Benedicto XVI abordó el papamóvil para dirigirse al centro de la capital guanajuatense  donde lo esperan cientos de miles de personas en todo el camino, que ondean banderines y gritan porras al Sumo Pontífice.
Otras escalas durante su recorrido fueron en el emblemático Teatro Juárez, escenario principal del Festival Cervantino; la Universidad de Guanajuato, que se caracteriza por su enorme escalinata; y en la Basílica donde será bendecida la imagen de Nuestra Señora de Guanajuato.  
Reunión con Calderón 
El presidente Felipe Calderón Hinojosa y el Papa Benedicto XVI dialogaron sobre los desafíos globales que representa el cambio climático, la seguridad alimentaria, la lucha contra el hambre en el mundo y el deseo de avanzar hacia el desarme nuclear.
Además conversaron en torno a la necesidad de lograr un tratado internacional sobre comercio de armas pequeñas y ligeras, toda vez que su proliferación ha favorecido la acción criminal de la delincuencia organizada.
Los jefes de Estado de México y del Vaticano destacaron la labor de coadyuvancia que la Iglesia Católica brinda a nivel internacional en el tema de desastres naturales.
La reunión duró aproximadamente 45 minutos, posteriormente, el Papa brindó su discuros en pro de los niños en la Plaza de la Paz.
La reunión se realizó en la casa del Conde de Rul, uno de los múltiples edificios representativos de la capital guanajuatense.

Primera visita

Unas 700,000 personas, según el Vaticano, salieron a recibir al Papa el viernes. Benedicto XVI hizo un recorrido de 34 km en el papamóvil entre la localidad de Silao, a cuyo aeropuerto llegó, y la de León, en el estado de Guanajuato.
En su primera noche en México, el pontífice ha "dormido bien" y trabajaba "tranquilamente en sus discursos con sus colaboradores", explicó este sábado el portavoz de la Santa Sede, el sacerdote Federico Lombardi.
"Espera que sus palabras sean bien entendidas. Le da una gran importancia a los medios de comunicación y espera que le ayuden a difundir un mensaje positivo, a encontrar la dimensión positiva del mensaje", añadió Lombardi.
El pontífice inició su jornada celebrando una misa en la capilla privada del colegio de Miraflores en la ciudad de León (centro), 400 km al noroeste de Ciudad de México, donde se alojará las tres noches que pasará en el país antes de partir hacia Cuba, la otra escala de su viaje a Latinoamérica, y luego recorrió las instalaciones del lugar.
Durante su recorrido dedicó unos minutos a orar ante una réplica de la imagen de la Virgen de Guadalupe que, según las creencias de los católicos, se apareció en siglo XVI en un cerro de Tepeyac, cerca del centro de la capital mexicana, en el que actualmente se levanta el santuario mariano más visitado del mundo.
Segundo viaje a AL
En su segundo viaje al continente con más católicos del mundo, tras su visita a Brasil en 2007, el Papa, que cumple 85 años el próximo mes, visitará los municipios mexicanos de Silao, León y Guanajuato (del estado homónimo) y partirá el lunes a la comunista Cuba.
El punto culminante de la visita de Benedicto XVI a México, la primera de un Papa desde que hace 10 años Juan Pablo II viajó por quinta vez al país, será la misa del domingo en Parque Bicentenario regional, que está abajo de una imponente estatua de Cristo.
La Iglesia católica lucha por extender su influencia en México, con reveses como la legalización del aborto y la aprobación del matrimonio gay en la capital mexicana como telón de fondo.
En su primer mensaje en México, Benedicto XVI habló de libertad religiosa mientras se discute la reforma al artículo 24 de la Constitución mexicana, que podría devolverle a la Iglesia el derecho al culto religioso fuera de los templos y a la educación religiosa en escuelas públicas, entre otros puntos.
El Papa dijo que toda persona tiene una "inigualable dignidad" que se "expresa de manera eminente en el derecho fundamental a la libertad religiosa, en su genuino sentido y en su plena integridad".
Aunque México, donde el 84% de la población ha sido bautizada, es numéricamente la segunda nación más católica del mundo, las filas de esta religión han disminuido en los últimos años, debido en parte a la expansión de otros movimientos religiosos.
Discurso papal 
"Deseo confirmar en la fe a los creyentes en Cristo, afianzarlos en ella, y animarlos a revitalizarla", dijo Ratzinger después de saludar al presidente mexicano, Felipe Calderón.
"Rezaré (...) particularmente por los que sufren a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia", agregó.
La violencia del narcotráfico ha dejado en México un saldo de más de 50,000 muertos en los últimos cinco años.
Las autoridades mexicanas aseguraron que la seguridad del Papa está garantizada con el despliegue de unos 5,400 policías y militares.
Su visita, por otro lado, coincide con la presentación en León de un libro sobre archivos del Vaticano que constatan que la Santa Sede contaba con información para procesar al fundador de la congregación mexicana los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel (1920-2008), acusado de abusos sexuales contra menores de esa agrupación con presencia en 22 países.
En Cuba, el Papa también tratará de seguir los pasos de Juan Pablo II, a quien se le reconoce como artífice del fortalecimiento de la relación entre la Iglesia y el Estado.
Benedicto XVI dijo que el marxismo "ya no corresponde a la realidad" y abogó por "nuevos modelos" en medio de los cambios hasta ahora tímidos en el régimen comunista.
El presidente de la Conferencia Episcopal cubana, Dionisio García, sostuvo este sábado que esa afirmación "no va a tener ninguna repercusión".
"La Santa Sede sabe cuáles son los presupuestos ideológicos del gobierno cubano" y éste también "sabe cuál es el pensamiento de la Iglesia", dijo García, arzobispo de Santiago de Cuba, ciudad del sureste de la isla donde llegará Benedicto XVI el lunes.
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