El Papa Benedicto XVI continúa su peregrinaje en México

Univision.com | Mar 23, 2012 | 2:44 PM
Benedicto XVI pasa su... Benedicto XVI pasa su...
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Jorge Ramos resume la agotadora jornada del sumo pontífice durante su primer día en Guanajuato.

Comienza su segundo día de actividades en Guanajuato

MÉXICO – Tras concluir su primera noche en México, Benedicto XVI continúa su peregrinaje en el estado de Guanajuato.
Este sábado, Benedicto XVI oficia una misa de carácter privado en el Colegio Miraflores, recinto donde pasó su primera noche en suelo mexicano. Acorde a información publicada por Notimex, su santidad descansará en una alcoba del Colegio de monjas durante el día.
La agenda del sumo pontífice indica que a las 17:00 horas del sábado, hora local, abordará el Papamóvil hasta llegar a la casa del Conde Rul, ubicada en el corazón de Guanajuato, donde tendrá una reunión con Felipe Calderón, presidente de México.
Al terminar su reunión con el mandatario, Benedicto XVI saludará a un grupo de 300 niños entre 6 y 17 años y a personas enfermas en la Plaza de la Paz en Guanajuato, posteriormente se reunirá con el alcalde Ricardo Sheffield Padilla para recibir las llaves de la ciudad, y regresará al Colegio Miraflores a bordo de su vehículo oficial, en un trayecto de 19 kilómetros según informa Notimex.
Hacia las 19:00 horas locales, un grupo de cerca de 400 músicos de Rondallas (estudiantinas), tiene previsto ofrecer en la ciudad de Guanajuato, capital estatal, una serenata al Papa, que incluirá canciones típicas de México como "Cielito lindo" y "Solamente una vez".
Fue recibido por cientos de feligreses
El pontífice arribó a las 16:12 horas del viernes, hora local, tras horas de viaje en el avión papal, llamado pastor Uno, un Airbus 320 de la aerolínea Alitalia, con un séquito de 24 personas entre obispos, cardenales y sacerdotes.
En el aeropuerto, cientos de feligreses vitoreaban "Benedicto, hermano, ya eres mexicano". Al bajar la escalinata, Felipe Calderón y su esposa recibieron al pontífice, quien descendió hasta ellos sin dificultad y con una sonrisa en el rostro, notablemente emocionado por el recibimiento que le dieron a su llegada.
Los reporteros que viajaban con el pontífice descendieron antes que el esperado hombre de la silueta blanca, quien caminó junto al mandatario por una alfombra roja.
Tras el recibimiento se entonaron los himnos nacionales, primero el de México y después el de El Vaticano. 
El discurso de Felipe Calderón
Felipe Calderón dio un discurso de bienvenida a Benedicto XVI, en el que le agradeció al pontífice haber aceptado la invitación. Mencionó que el pueblo está siendo asolado por violencia, pero que tiene muchos valores “fuertes como la roca, que nos llenan de alegría en momentos de gran tribulación.
“Puedo asegurarle que encontrará en el mexicano un pueblo noble y alegre que tiene en altísima estima al sumo pontífice”, dijo Calderón, que fue aplaudido por los feligreses.
"México se siente muy honrado por ser el primer país de habla hispana que usted visita en el continente americano", dijo Calderón. El papa escuchaba con atención, y saludaba con las manos a las personas que lo aclamaban.
El mandatario también habló del número de católicos en el país, "el segundo con más católicos en el mundo". Calderón también mencionó a los mexicanos que viven en otros países, y dijo que aún se les extraña. Mencionó a otras figuras de trascendencia como Juan Pablo II.
Mientras tanto, Benedicto XVI escuchaba atento el discurso del mandatario, sentado a la izquierda de Margarita Zavala.
"Gracias por estar en México. Le auguro que esta será una estancia dichosa en nuestro país. Bienvenido sea", concluyó el mandatario mexicano".
A la ceremonia de recepción fueron convocados unos 3,500 invitados especiales.
Benedicto XVI recordó a Juan Pablo II
"Hoy me siento dichoso se hacerme eco de sus palabras", dijo Benedicto XVI, haciendo referencia a Juan Pablo II. Dijo sentirse muy feliz de visitar México, y afirmó no querer sustituir a su predecesor, si no continuar con su labor.
El sumo pontífice afirmó tener presente que los pueblos de Latinoamérica están celebrando el Bicentenario de su independencia, por lo que quiso extender sus palabras en favor de "la formación de estas naciones". Mencionó también a la Virgen de Guadalupe, a quien se encomendó durante su viaje a México y a quien se le profesa mucha fe en la región.
Puso de manifiesto la importancia de la libertad religiosa en los pueblos latinoamérica. Se dijo "peregrino de la esperanza", y Benedicto XVI pidió a los pueblos "que no se entristezcan" y mantengan las esperanzas, para lograr transformar los "acontecimientos no gratos" que ayudan a que en la vida "no se encuentre sentido ni porvenir".
"La esperanza apunta a un siglo nuevo y a una tierra nueva", acotó el pontífice, quien visita un país asolado por la violencia del crimen organizado que ha dejado en casi un sexenio más de 40 mil muertos.
"Continúen avanzando sin desfallecer en la construcción de una sociedad cimentada en el bien, la justicia, la fe, la esperanza, la creencia en Cristo y la Iglesia en su conjunto", enfatizó Benedicto XVI, quien destacó que "la caridad es la respuesta a una necesidad inmediata" a las personas que se encuentran "necesitadas en algún aspecto de su existencia".
"Señor presidente, amigos todos, en estos días pediré encarecidamente al Señor y a la Virgen de Guadalupe por este pueblo, y rezaré especialmente por quienes más lo precisan, a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia.
"Ya sé que estoy en un país que hace que nadie se sienta extraño en su tierra. Lo sé y ahora lo siento muy dentro del corazón", dijo desatando la emoción de los asistentes.
Pidió por los mexicanos que están "fuera de su tierra natal, pero que nunca la olvidan y desean verla crecer".
Tras los dicursos, Benedicto XVI se dispuso a saludar a miles de personas que lo recibieron. El pontífice miró a un grupo de danza regional mexicana y escuchó la música del mariachi, que lucía fuerte, se acercó a abrazar a los niños y darles la mano a muchos feligreses. Estaba acompañado de Felipe Calderón y Margarita Zavala, además de un discreto dispositivo de seguridad.
Recorrido en el Papamóvil
Tras la recepción en el aeropuerto, Benedicto XVI abordó el Papamóvil para hacer un recorrido de 32.5  km entre el aeropuerto y la ciudad de León, y posteriormente se alojó en el colegio de monjas Miraflores.
En el camino, el pontífice saludaba a los fieles que se apostaron en las calles para saludarlo, con banderines de color blanco y amarillo, los colores del Vaticano.
El domingo 25 oficiará una misa a los pies del Cerro del Cubilete, dominado por una estatua de Cristo Rey, y se reunirá con los obispos mexicanos.
El 26 de marzo emprenderá viaje a Santiago de Cuba, donde será recibido por el presidente, Raúl Castro. Allí oficiará un misa con motivo del 400 aniversario del hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de la isla y antes de viajar a La Habana visitará la imagen en su santuario, lo que no pudo hacer Juan Pablo II.
En La Habana se reunirá con Raúl Castro y no se descarta también con Fidel Castro y en la Plaza de la Revolución oficiará una misa el día 28, último acto de su viaje al "continente de la esperanza" antes de regresar a Roma.
Este es el vigésimo tercer viaje de los realizados por el mundo por Benedicto XVI en casi siete años de pontificado.
Viaje a América Latina  
Benedicto XVI, de casi 85 años, ya estuvo en 2007 en América Latina, pero en esa ocasión sólo visitó Brasil. Ahora vuelve a dos países de lengua española para proclamar de nuevo el Evangelio a esos pueblos que fueron evangelizados hace 500 años, que siguen siendo fieles a la Iglesia, pero en los que avanza la secularización y la penetración de las sectas.
Según el papa, ha llegado el momento para volver a evangelizar "con una fe recia" esa región donde viven casi la mitad de los más de 1,200 millones de católicos del planeta.
El pontífice desea que el mensaje de este viaje sea extensible a toda Latinoamérica y durante los seis días de visita exhortará a sus ciudadanos a fomentar la reconciliación, la fraternidad y la solidaridad y a luchar contra la violencia, el narcotráfico, la injusticia, el analfabetismo, la corrupción y la miseria y a favor de la paz y cuidado del medio ambiente.

Su regreso a América Latina

 
El papa Benedicto XVI emprende su segundo viaje a América Latina, donde impulsará una nueva evangelización y exhortará a sus habitantes a la reconciliación y a luchar contra la violencia, el narcotráfico y la injusticia y a favor de la paz.
"Invito a todos a acompañarme con su cercanía espiritual, para que en esta visita se cosechen abundantes frutos de vida cristiana y renovación eclesial, que contribuyan al auténtico progreso de esos pueblos", ha dicho el papa en la vigilia del viaje.
País que enfrenta la violencia 
En sus discursos les animará a defender la vida humana desde su concepción hasta su ocaso natural y la tutela de la familia, institución que sufre cada vez más -según ha denunciado- situaciones adversas causadas por los cambios culturales, banalización de la sexualidad y las falsas ideologías.
La primera etapa del viaje es México, donde se encontrará, según el cardenal secretario de estado, Tarcisio Bertone, con un país que se enfrenta a la violencia, la corrupción, el narcotráfico, que obliga a todas los mexicanos a "refundar" la nación sobre los valores cristianos, "que son la convivencia pacífica, la hermandad, la solidaridad y la honradez".
México sufre una escalada de violencia causada por la guerra entre los carteles de las drogas por el control del territorio y los enfrentamientos de estos con el Estado, que han causado más de 47,000 muertes.
El papa va a encontrar también un México que se prepara para elecciones el 1 de julio; entre ellas, las presidenciales.
En ambientes políticos la visita ha levantado suspicacias, ya que el hecho de que sólo se entreviste con el presidente, Felipe Calderón, se considera como un apoyo al Partido Acción Nacional (PAN), en el poder, lo que ha sido tajantemente negado por la Iglesia.
A Cuba llega catorce años después de la visita del papa Juan Pablo II, y va a encontrar "una Revolución en proceso de perfeccionamiento de su modelo político, económico y social", según afirmó a Efe el embajador cubano ante la Santa Sede, Eduardo Delgado.
Pero también va a encontrar una Iglesia católica más visible, que se ha convertido en interlocutora con el Gobierno.
Según el cardenal Bertone, la visita ayudará a los cubanos en su camino hacia la democracia.
Benedicto XVI emprenderá su regreso al Vaticano el próximo 28 de marzo.
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