Benedicto XVI emprenderá viaje a México y Cuba con buen estado de salud

Notimex | Mar 17, 2012 | 5:17 PM

¿Se encontrará con Fidel?

CIUDAD DEL VATICANO - El Papa Benedicto XVI emprenderá su viaje a México y Cuba, previsto del 23 al 28 de marzo, con buen estado de salud y podrá cumplir con todo su programa, aseguró el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
“(El Papa) se apresta a cumplir un largo viaje y eso quiere decir que tiene la capacidad de afrontar estos empeños tan gravosos, incluso a su edad, ésto es una señal de que está bien para su edad y sus fuerzas”, dijo el director de la sala de prensa del Vaticano.
“El hecho que no vaya a Ciudad de México es porque no es aconsejable para él permanecer por un tiempo prolongado por encima de los dos mil metros de altura y por lo tanto va a un lugar por debajo”, agregó en declaraciones a la prensa internacional.
El pontífice cumplirá 85 años el próximo 16 de abril y tres días después, el 19, siete años de pontificado. Pese a su avanzada edad ya realizó 22 viajes apostólicos internacionales y su próximo periplo por Latinoamérica será el número vigésimo tercero.
Aunque no sufre de una enfermedad particular, en los últimos años se han multiplicado sus “achaques”, producto de la intensidad de las actividades que conduce diariamente.
Por ello sus médicos le han sugerido algunos cambios en sus actividades. Primero le aconsejaron seguir el Vía Crucis del Viernes Santo en el Coliseo romano sentado, sin participar activamente.
Después le adelantaron los horarios de la misa de Nochebuena y de la Vigilia Pascual en San Pedro, para evitar desveladas. Desde hace meses ya no recibe individualmente a los obispos que asisten al Vaticano para la tradicional visita “ad limina”, los saluda en grupos.
Hace unas semanas suspendió su tradicional procesión del Miércoles de Ceniza, que realizó a bordo del “mini-papamóvil”. Y generalmente preside todas sus ceremonias sentado la mayor parte del tiempo.
Fuentes cercanas al apartamento pontificio confirmaron a Notimex que Benedicto XVI padece artrosis al 50 por ciento en su pierna derecha, por lo cual se cansa fácilmente y sufre dolores al caminar, que se intensifican con la humedad.
Esa es la razón por la cual, en octubre de 2011, introdujo el uso de la “plataforma móvil”: una base con ruedas y barandas que le permite deslizarse por la nave central de la Basílica de San Pedro sin necesidad de recorrer a pie unos 150 metros hasta el altar mayor.
Lombardi dijo desconocer si el Papa echará mano de esa plataforma o algún otro aparato especial para evitar el cansancio durante su visita a México y Cuba.
“Si utilizará otros medios de locomoción o movimiento, ésto no lo sé. En este tipo de situaciones existen los vehículos normales y el papamóvil, los cuales llegan a una distancia muy cercana para después poder hacer lo que debe”, indicó.
“(En todo caso) se utilizarán las soluciones naturales para la situación actual, las fuerzas y las exigencias del Santo Padre, razonables y dignas”, apuntó.
Insistió en afirmar que el Papa “está bien” y apuntó: “es una persona que tiene su edad, pero desarrolla su programa muy fiel y eficazmente”.
El encuentro con Fidel dependerá de la salud del ex presidente
En tanto, la salud del ex presidente y líder histórico de la revolución cubana, Fidel Castro, condicionará un posible encuentro con el Papa Benedicto XVI durante la visita apostólica a la isla programada del 26 al 28 de marzo próximo.
Tanto fuentes diplomáticas como eclesiásticas coincidieron en señalar a Notimex que la reunión tiene “buenas oportunidades” de realizarse, siempre y cuando el estado físico de Castro lo permita y pese a no estar contemplada en la agenda oficial del viaje.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, aseguró que el pontífice “está dispuesto” a saludar al líder cubano y aunque no confirmó de manera definitiva tal encuentro, lo calificó como una “eventualidad posible”.
Por otra parte, el embajador cubano ante la Santa Sede, Eduardo Delgado Bermúdez, afirmó que “Fidel tiene muy buen estado de salud”, recordó que se encuentra retirado de la vida pública e indicó que, por eso, su saludo al Papa no está incluido en la agenda oficial.
“No está incluido en el programa oficial un encuentro entre Su Santidad y Fidel, simplemente porque Castro no ocupa formalmente un puesto en el gobierno”, acotó en entrevista.
Pero no se descarta la posibilidad, creo que la misma estará determinada por el programa papal, por la situación de ese momento y no puedo adelantar pronóstico alguno. Pero puedo asegurar que no está descartado”, sostuvo.
Asimismo el diplomático anticipó que la llegada del Papa a Cuba “será un acontecimiento nacional”, expresó su esperanza porque el pontífice “se sienta bien”, que su viaje sea exitoso y guarde un recuerdo “tan grato como Juan Pablo II” que estuvo en su país en 1998.
Estableció que el obispo de Roma será recibido en la isla “con mucho respeto, mucho cariño y aprecio” mientras existe total apoyo a la visita de parte de las autoridades civiles y el máximo deseo porque sea todo un éxito.
“El gobierno le da toda la importancia, se ha creado una comisión nacional donde se encuentran los actores involucrados y además en el programa están considerados varios encuentros del presidente (Raúl Castro) con Benedicto XVI”, añadió.
Para Delgado la decisión de Joseph Ratzinger de visitar tanto Cuba como México es un gesto “altamente apreciado”, en especial porque se trata de una persona de edad avanzada que debe realizar un esfuerzo para asumir un viaje de esas características.
Señaló que el itinerario en la isla incluye su presencia en Santiago de Cuba, su paso por el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre y su traslado a La Habana.
En la capital cubana se reunirá con el presidente, Raúl Castro, sostendrá un encuentro con los obispos y celebrará la misa en la Plaza de la Revolución.
Reconoció que existe una relación oficial “óptima y fluida” entre la Iglesia y el Estado en Cuba, ayudada en parte por el cambio de medidas tomadas en los primeros años de la revolución y que tendían a discriminar a las personas con creencias de carácter religioso.
“A medida que la revolución maduró y la propia Iglesia se incorporó en la vida diaria del pueblo se han eliminado estas medidas que en algunos casos estaban expresadas en disposiciones legales modificadas en el tiempo y, en otros, en disposiciones políticas también cambiadas”.
En ese contexto destacó la participación de la Iglesia en el actual proceso de reformas impulsado en la isla, cuyo proyecto fue presentado formalmente en una reunión con miembros de la Conferencia Episcopal que dieron sus opiniones, tomadas en cuenta por el gobierno.
“Su Santidad, en el saludo al cuerpo diplomático de 2011, se refirió específicamente a Cuba y dijo que él alentaba estas reformas. Para nosotros es de alto valor que la Iglesia, no sólo cubana, sino también el Santo Padre favorezca ese proceso”, indicó.
“Si el afán de la Iglesia es que el hombre viva mejor y las reformas van en esa dirección, no debe extrañar que las apruebe”, insistió.
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