Talibanes juran vengar la muerte de civiles afganos

Univision.com | Mar 12, 2012 | 9:50 AM

Parlamento pide juicio a soldado estadounidense autor de masacre

KANDAHAR - Los talibanes juraron este lunes vengar la masacre de 16 civiles afganos perpetrada el domingo por un soldado estadounidense en el sur de Afganistán, drama que provocó una crisis entre Washington y Kabul, donde el Parlamento reclamó un juicio público al autor.
El domingo al alba, un militar del contingente estadounidense de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad de la OTAN (ISAF) salió de su base en la provincia de Kandahar, bastión talibán, asesinó a los ocupantes de tres casas de los pueblos de los alrededores, entre ellos nueve niños y tres mujeres, y quemó sus cuerpos, según fuentes afganas y occidentales, reportó la Agencia Francesa de Noticias (AFP).
Este baño de sangre se produce unas semanas después de la quema de varios libros del Corán por soldados estadounidenses en la base de Bagram (norte), un acto considerado como blasfematorio que desencadenó una ola de violentas manifestaciones antiestadounidenses en el país que dejaron casi 40 muertos.
Advertencia en internet
Los talibanes, derrocados a fines de 2001 por una coalición internacional liderada por Estados Unidos y que combaten desde entonces al gobierno de Kabul y la ISAF, reaccionaron a esta matanza en un comunicado publicado el lunes en sus páginas de internet.
Los rebeldes, con los que Washington y sus aliados de la OTAN continúan combatiendo a pesar de negociaciones paralelas de paz, anunciaron que "se vengarán" de "cada una de las muertes" perpetradas por los "estadounidenses salvajes y enfermos mentales".
"La mayoría de las víctimas son niños inocentes, mujeres y ancianos", agregaron.
Tras cometer la masacre, el soldado estadounidense habría regresado a su base, en donde estaría detenido. La ISAF no dio de momento ninguna indicación sobre las motivaciones del militar.
Afganistán exige juicio
El Parlamento afgano pidió este lunes que los culpables norteamericanos de la matanza sean juzgados en público en Afganistán.
El domingo, el presidente afgano Hamid Karzai denunció "un acto de asesinato, terrorista e imperdonable" y pidió "explicaciones" a Washington.
El presidente estadounidense Barack Obama lamentó un drama que tildó de "trágico y espeluznante" y le aseguró el compromiso de su gobierno "para establecer los hechos lo más rápidamente posible y para responsabilizar" a quienes sea necesario.
Este nuevo drama amenaza con complicar aún más las difíciles negociaciones en curso entre Washington y Kabul. Ambos intentan ponerse de acuerdo sobre las condiciones de una asociación estratégica a largo plazo.
Este acuerdo tiene por objetivo, entre otras cosas, definir la modalidad de la presencia estadounidense en Afganistán luego de 2014, fecha en la que la OTAN prevé haber retirado todas sus tropas de combate, y la eventual constitución de bases permanentes, un tema sensible en un país históricamente alérgico a toda presencia militar extranjera.
Washington fracasó cuando intentó concluir un acuerdo similar en Irak al no obtener del gobierno de Bagdad una garantía para la impunidad judicial de sus soldados, y tuvo que retirar el conjunto de sus tropas.
Matanza de 2005
La matanza del domingo recuerda la que sucedió en noviembre de 2005 en Haditha, en Irak.
Según la acusación, los militares estadounidense se libraron entonces, a pesar de la ausencia de rebeldes, a tres horas de matanza para vengar a un camarada que había muerto por una bomba.
En total 24 iraquíes murieron, entre ellos niños.
En noviembre, un soldado estadounidense acusado de haber matado a civiles afganos para distraerse fue reconocido culpable de asesinato y condenado por la justicia militar estadounidense a cadena perpetua.
Según un sondeo para la televisión estadounidense ABC News y el periódico The Washington Post publicado el lunes, 60% de los estadounidenses estiman que la guerra en Afganistán no vale la pena y más o menos el mismo porcentaje quiere un retiro anticipado de las tropas de ese país.
Detalles del ataque
El domingo, de casa en casa, un soldado estadounidense la emprendió a tiros contra civiles afganos mientras dormían en sus viviendas y mató a 16 personas, la mayoría mujeres y niños, reportó The Associated Press.
El ataque reavivó la ira contra la presencia estadounidense tras una ola de protestas mortales detonadas cuando estadounidenses quemaron ejemplares del Corán en una base militar.
El ataque amenaza con provocar otra crisis en las relaciones entre Estados Unidos y Afganistán y desatar preguntas tanto en Washington como en Kabul acerca de la razón por la que las tropas estadounidenses aún combaten en Afganistán después de 10 años de conflicto y la muerte de Osama bin Laden.
La matanza, la peor atrocidad cometida por fuerzas estadounidenses durante la guerra en Afganistán, se produjo en medio de una creciente indignación del pueblo afgano, alimentada por la quema de ejemplares del Corán el mes pasado y por un video previo que supuestamente mostraba a infantes norteamericanos orinando sobre los cadáveres de milicianos talibanes.
Protestas violentas
La quema del Corán provocó semanas de protestas violentas y ataques que dejaron unos 30 muertos, a pesar de las disculpas del presidente Barack Obama. Seis soldados estadounidenses fueron muertos por sus colegas afganos después que se conoció la quema del libro sagrado de los musulmanes, pero la violencia había empezado a amainar.
Los pobladores dijeron que el ataque del domingo comenzó hacia las tres de la mañana en dos aldeas en el distrito de Panjwai, una región rural en las afueras de Kandahar que es la cuna de los talibanes y donde las fuerzas de la coalición han luchado por el control durante años.
Los pueblos están a unos 5000 metros de una base estadounidense en una región que fue el epicentro de la estrategia de reforzamiento militar de Obama en el sur del país a partir de 2009.
Los aldeanos describieron como se encogían, aterrados, mientras los disparos resonaban y el soldado acechaba casa por casa, disparando contra quienes estaban dentro. Dijeron que entró en tres viviendas en total y quemó algunos de los cuerpos. Once de los muertos eran de una sola familia y nueve de las víctimas eran niños.
Algunos residentes dijeron inicialmente que creían que había varios atacantes, considerando la carnicería.
"Un hombre no puede matar a tanta gente. Debe haber habido mucha gente involucrada", dijo Bacha Agha, del pueblo de Balandi. "Si el gobierno dice que esto es obra de una sola persona no lo aceptaremos… Después de matar a esas personas ellos también quemaron los cuerpos".
Versión de Estados Unidos
Sin embargo, funcionarios estadounidenses dijeron creer que el atacante, identificado como un sargento del ejército de Fort Lewis, Washington, actuó solo.
Los informes iniciales indicaron que regresó a la base después de los disparos y se entregó. Permanecía detenido en una base de la OTAN en Afganistán.
En un comunicado, el presidente afgano Hamid Karzai dejó abierta la posibilidad de que hubiera más de un atacante. Inicialmente habló de un sólo tirador estadounidense, pero después se refirió a las "fuerzas estadounidenses" que ingresaban a las casas.
El comunicado citó a un sobreviviente de 15 años llamado Rafiulá, que recibió un balazo en una pierna. En un diálogo telefónico con el presidente, dijo que "soldados" irrumpieron en su casa, despertaron a su familia y les dispararon.
"Este es un asesinato, una matanza intencional de civiles inocentes y no puede perdonarse", dijo Karzai.
Obama llamó por teléfono al líder afgano para expresar su conmoción y tristeza y ofreció sus condolencias a las familias y al pueblo de Afganistán.
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