Estados Unidos cierra su embajada en Siria

AFP | Feb 06, 2012 | 10:56 AM

El Departamento de Estado alegó motivos de seguridad

WASHINGTON – El gobierno estadounidense ordenó este lunes el cierre de su embajada en Damasco, Siria, y evacuó a los últimos miembros del personal diplomático que quedaban en esa sede diplomática, anunció el Departamento de Estado.
La Administración alegó motivos de seguridad e instó a sus ciudadanos a dejar ese país.
La embajada en Damasco "suspendió todas sus actividades a partir del 6 de febrero como consecuencia de la continuación de la violencia y del deterioro de las condiciones de seguridad", indicó el Departamento de Estado en un comunicado.
"Todos los funcionarios de la embajada, así como sus familias, se han ido", añade el reporte, a la vez que hacía un llamamiento a todos los estadounidenses que todavía permanecen en Siria a abandonar el país.
La cadena de televisión CNN había anticipado, citando a un alto responsable del Departamento de Estado, que la embajada estadounidense en Damasco se había convertido en "un objetivo potencial" de un atentado suicida.
El cierre de la representación diplomática se produce después de que la violencia hubiera causado al menos 34 muertos este lunes en Siria, dos días después de que Rusia y China vetaran en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución que condenaba la represión por parte del régimen de Bashar al Asad.
Represión en aumento
Al menos 34 civiles y tres soldados murieron el lunes en Siria, 24 de ellos en la ciudad rebelde de Homs, donde el ejército lanzó un nuevo asalto, en un conflicto que crea tensión internacional tras el veto de Rusia y China en la ONU a un proyecto de condena de la represión, reportó la Agencia Francesa de Noticias (AFP).
Esta nueva ofensiva, denunciada por los opositores al régimen, se lleva a cabo al día siguiente de un veto sino-ruso contra una resolución de la ONU de condena de la represión en Siria y en víspera de una visita a Damasco del Ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.
En total, la violencia en el país dejó al menos 37 muertos el lunes, incluidos 24 civiles en Homs (centro), según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido.
Otros dos civiles murieron tras ser tiroteados en su coche por las fuerzas de seguridad en Sarghaya, cerca de Damasco. En Alepo, en el norte, un pasajero de un autobús recibió un tiro y murió, añadió.
El ejército también lanzó un ataque contra la ciudad de Zabadani (noreste de la capital), dijo el Observatorio, y señaló que tres civiles murieron en la ciudad vecina de Madaya. En Idlib, murieron otros cuatro civiles.
Tres soldados murieron en un ataque de las "bandas terroristas" en la misma provincia de Idlib, según las autoridades.
Exhortan ayuda
El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de la oposición, exhortó a la comunidad internacional a actuar rápidamente para "impedir una nueva masacre", tras el bombardeo que dejó más de 120 muertos en Homs, según los militantes, el sábado de madrugada.
El régimen negó haber bombardeado Homs y culpó de la violencia a "grupos armados", como lo hace desde el inicio de la revuelta hace cerca de 11 meses.
Al menos 6 mil personas han muerto en los episodios de violencia desde entonces, según los activistas.
El lunes por la mañana, las tropas que cercan y atacan periódicamente Homs desde hace meses empezaron a bombardear con cohetes y obuses de mortero varios barrios de esta ciudad, apodada "la capital de la revolución", principalmente Baba Amro, Inshaat y Jaldiye.
"Es la primera vez que sufrimos un ataque así" en Baba Amro, declaró Omar Shajer, militante de ese barrio contactado por teléfono la AFP en Beirut, quien habló de "un gran número de mártires".
Hospitales improvisados
Shajer añadió que los tanques del ejército tomaron posiciones en la Universidad de Homs. El sábado, el bombardeo se centró principalmente en el barrio de Jaldiye.
"Varias casas se han transformado en hospitales improvisados en los que los heridos reciben los primeros auxilios, pero las heridas son graves y no estamos bien equipados", añadió.
No fue posible verificar estas informaciones con fuentes independientes debido a las fuertes restricciones impuestas a los periodistas extranjeros en Siria.
Uno de los hospitales de campaña fue alcanzado por los bombardeos, según la oposición. Vídeos difundidos en internet muestran cuerpos que yacen en la calle en medio de gritos y de lloros.
"Es una verdadera masacre (...). El régimen está histérico, quiere imponer un castigo colectivo al pueblo", declaró Omar Edelbi, miembro del Consejo Nacional Sirio (CNS), en el canal de televisión Al Jazeera.
Rusia y China opusieron el sábado en la ONU su veto a un proyecto de resolución presentado por Occidente y los Árabes de condena a la represión en Siria.
Guerra de palabras
El veto provocó indignación en el mundo árabe, en Occidente y en el seno de la oposición siria.
Lavrov denunció el lunes la reacción "indecente e histérica" de Occidente.
"China no acepta las acusaciones" de Estados Unidos, que acusó a los que usaron el veto de proteger al régimen sirio, dijo por su parte el portavoz de la cancillería, Liu Weimin.
Al anunciar el envío de Lavrov, Moscú, aliada de Damasco, aseguró tener "la intención de hacer todo lo posible por estabilizar rápidamente" a Siria y favorecer la puesta en marcha de las "reformas democráticas indispensables", aunque la oposición se niega a negociar hasta que no abandone el poder el presidente Bashar al Asad.
Tras el fracaso de sus esfuerzos diplomáticos en la ONU, Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron su voluntad de reforzar las sanciones contra Damasco.
Washington cerró su embajada en Damasco, Londres dice estar contemplando "otros medios de presionar" y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, prometió que Alemania y Francia no "abandonarían al pueblo sirio".
Arabia Saudita llamó por su parte a tomar "medidas decisivas" para detener el "derramamiento de sangre en Siria".
Advierten lamento
La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, aseguró el lunes que China y Rusia acabarán lamentando haber vetado una resolución de Naciones Unidas que condenaba la represión en Siria y les acusó de haber elevado el riesgo de guerra civil en este país con su decisión.
"Rusia y China terminarán, creo, lamentando su decisión, que les ha alineado con un dictador agonizante cuyos días está contados y que les ha puesto en una posición complicada frente al pueblo sirio y la región en conjunto", predijo la diplomática en una entrevista a la cadena de televisión CNN.
El veto de Moscú y Pekín el pasado sábado en la votación del Consejo de Seguridad sobre la propuesta es "una estaca clavada en el corazón de los intentos por resolver pacíficamente el conflicto" en Siria y "aumentó considerablemente el riesgo de violencia (...) e incluso de una guerra civil", añadió.
Como respuesta, indicó, Estados Unidos incrementará sus sanciones económicas contra el régimen de Damasco y la coordinación con los países árabes para aislar al presidente sirio, Bashar al Asad.
La embajadora relató que los diplomáticos presentes en la ONU el sábado sabían que Rusia y China iban a imponer su veto al proyecto de resolución, pero que era "totalmente esencial no caer en la trampa de las nuevas maniobras dilatorias por parte de Rusia".
"Nosotros, Estados Unidos, estamos de parte del pueblo sirio. Rusia y China están manifiestamente con Asad", acusó.
©AFP
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