“La Niña” amenaza cosechas en Latinoamérica

AFP | Aug 28, 2010 | 8:24 PM

En Rusia casi acabó con el trigo

NUEVA YORK - Después de la devastadora sequía en Rusia, las cosechas enfrentan una nueva amenaza: el fenómeno climático "La Niña", que evoluciona en el océano Pacífico y podría provocar una sequía en América del Sur.
El fenómeno se caracteriza por temperaturas anormalmente bajas de las aguas superficiales en el sector central y oriental del Pacífico. Los meteorólogos estiman que se fortalecerá y durará al menos hasta principios de 2011.
"Hay una correlación histórica entre La Niña y las condiciones climáticas secas al principio y a mitad de la temporada (agrícola) en Argentina y el sur de Brasil", explica Bill Nelson, de la firma Doane Advisory Services.
El último episodio de este fenómeno, en 2007-2008, costó a Argentina un tercio de su cosecha de soja. La región es decisiva para los mercados mundiales: Argentina y Brasil figuran, con Estados Unidos, en el trío de los más importantes exportadores mundial de maíz y soja.
Como están situados en el hemisferio sur, aportan importantes cantidades de producción al mercado durante los primeros meses del año, en pleno invierno en los principales países consumidores del norte.
Producción en riesgo
La Niña "puede reducir seriamente la producción de Brasil y Argentina, y ejercer una presión al alza sobre los precios", advierte Chad Hart, profesor de economía agrícola en la Universidad de Iowa (centro de Estados Unidos).
"La aparición de La Niña no quiere decir que necesariamente tendremos sequía. La correlación es débil, pero es un fenómeno que hemos observado en el pasado", agrega. "El mercado es muy sensible (al fenómeno) a causa de la sequía que sufrió Rusia este año".
El intenso calor que afectó a Rusia, a Ucrania y a Kazajastán, todos importantes exportadores de trigo, llevó a Moscú a suspender las exportaciones hasta fin de año.
Resultado: el precio del trigo, al que siguieron los del maíz y la soja, subió cerca de 80% en el mercado a término de Chicago, referencia mundial, entre fines de junio y principios de agosto. Cayó luego con la llegada de un tiempo más clemente.
Amenaza de escasez
Contrariamente a lo ocurrido hace dos años, el riesgo de desabastecimiento es débil, vista la abundancia de reservas en el mundo. Pero si los países de Europa del Este no exportan, los países consumidores se volverán hacia sus competidores, donde los precios evolucionan al alza. La Unión Europea sólo dispone de una cosecha mediocre, quedan Estados Unidos, Australia y América del Sur.
"El mercado es muy sensible a la posibilidad de una amenaza sobre la producción, dada las experiencias recientes", admite Nelson. Según este analista, la presencia de la Niña "mantendrá cierto nivel de inquietud en el mercado".
La amenaza no se limita sólo a América del Sur: las inundaciones en India y Pakistán no son ajenas a este fenómeno, a pesar de que es difícil vincular los acontecimientos climáticos. Costarán, según Eugen Weinberg, del Commerzbank, 20% de la cosecha de arroz en Pakistán, y entre 5 y 7% de la de China.
Y si el fenómeno se prolonga hasta la primavera boreal de 2011, podría afectar también la próxima zafra agrícola de Estados Unidos.
"La Niña puede tener un impacto significativo sobre la relación entre oferta y demanda", resume Arlan Suderman, analista del gabinete especializado en mercados agrícolas Farm Futures, quien señala que el fenómeno climático experimentó un comienzo "muy rápido". "Y el impacto sobre los precios habría sido ya más importante si no hubiéramos tenido una primavera tan lluviosa en Estados Unidos, que dejó importantes niveles de humedad en el suelo".
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