Gingrich ganó en Carolina del Sur y propinó una 'bofetada' electoral a Romney

Univision.com | Jan 22, 2012 | 8:55 AM

Elección de candidato divide y desgasta al partido republicano

COLUMBIA, Carolina del Sur - Newt Gingrich, el ex presidente de la Cámara de Representantes, ganó el sábado en la primaria republicana para las presidenciales en Carolina del Sur, un resultado que dio un giro sorpresivo a la contienda y la dejó abierta antes de las primarias de Florida, el 31 de enero.
De acuerdo a resultados oficiales Gingrich venció al moderado Mitt Romney con comodidad, 40% a 27% con el 95%, ambos seguidos por el ultraconservador Rick Santorum  y el libertario Ron Paul.
Romney, hasta hace dos días el favorito indiscutible de los republicanos, deberá rehacerse en las primarias de Florida si todavía quiere desafiar a Barack Obama el primer martes de noviembre.
Gingrich criticó a las "élites de Washington y Nueva York" en su discurso triunfal del sábado, por "impedir a los estadounidense ser estadounidenses" y se presentó como el mejor candidato para hacer frente a Obama.
'Bofetada electoral' de Gingrich
La sorprendente victoria el sábado del conservador Newt Gingrich en las primarias por la investidura republicana a las presidenciales en Estados Unidos sacudió al Partido Republicano y convirtió al ex presidente de la Cámara de Representantes en la amenaza del otrora favorito Mitt Romney, escribió la Agencia Francesa de Noticias (Afp).
El discurso agresivo de Gingrinch encendió las pasiones conservadoras tras sus participaciones en los debates que menoscabaron la campaña hasta ahora exitosa del ex gobernador de Massachusetts y multimillonario inversor, Mitt Romney.
Gingrich, declarado varias veces políticamente muerto durante el año pasado, ahora tiene que aprovechar su impulso político de cara a la batalla vital de Florida, un estado más diverso donde se espera que Romney vuelva a la carga y el viento sople a su favor. Pero nada está escrito.
El resultado de Carolina del Sur significó un duro golpe simbólico para Romney: ningún republicano desde 1980 ha ganado la nominación sin hacerse con este bastión conservador, ahora albergue de destacados dirigentes del movimiento de ultraderecha "Tea Party".
Dudas sobre Romney
El triunfo de Gingrich sobre Romney, quien desde hace mucho tiempo era el gran favorito, resucitó las dudas sobre la capacidad del ex gobernador de Massachusetts de unir al sector más conservador de su partido, donde es visto con recelo.
"Al principio iba por Romney", confió a la AFP Helen Selviger, que finalmente votó por Newt Gingrich. A Romney "le falta la energía que necesitamos ahora", dijo la electora en una iglesia bautista de Gregg Park, un barrio de Columbia, la capital de Carolina del Sur, expresando el sentir de muchos votantes.
El triunfador en la contienda del sábado, la primera que se celebra en los estados del sur de Estados Unidos, encontrará viento a favor para la primaria del 31 de enero en el codiciado campo de batalla de Florida, un estado que aporta gran número de electores a los candidatos.
Se trata del primer triunfo de Gingrich después que el cristiano conservador y ex senador Rick Santorum arrebató a Romney una ajustada victoria en Iowa. Hasta ahora Romney triunfó solo en New Hampshire.
La salida de Perry
Uno de los golpes que recibió la campaña de Romney la semana pasada fue el retiro como precandidato del gobernador de Texas, Rick Perry, quien abandonó la contienda el jueves expresando su apoyo a Gingrich.
Pero el sábado también hubo votantes que defendieron a Romney: "Voté por Mitt Romney, creo que es el mejor candidato para afrontar a Barack Obama", afirmó David Traylor, después de sufragar.
"El tiene buenos antecedentes como ex jefe de empresas, y creo que puede seducir a un número más grande de electores para las presidenciales", explicó.
Palabras de Gingrich
En su discurso triunfal, Gingrich elogió a sus rivales republicanos y en cambio atacó al presidente Barack Obama y las "elites en Nueva York y Washington".
Obama es "el presidente más eficaz en repartir beneficencia en la historia", dijo, "y yo quiero ser el mejor presidente de la historia estadounidense en pagar salarios".
Por primera vez en todo el año, Romney retrocedió entre los electores que consideraron más importante escoger a un aspirante que pudiera derrotar al presidente Barack Obama en noviembre. Gingrich consiguió la ventaja con el respaldo de esos votantes.
Sin embargo, Romney no se amilanó. Prometió disputar cada voto "en cada estado" y lanzó un ataque vigoroso contra Obama y Gingrich.
Con respecto a las críticas de Gingrich a su experiencia como empresario, dijo que "cuando mis oponentes atacan el éxito y la libre empresa, no sólo me atacan a mí, atacan a cada persona que sueña con un futuro mejor. Los atacan a ustedes".
Romney advierte
Mitt Romney dijo el sábado a sus partidarios que competirá por cada voto en cada estado después de su derrota ante Newt Gingrich en las primarias de Carolina del Sur.
"Nuestra campaña ha luchado muy duro aquí en Carolina del Sur, y en las semanas y meses que se avecinan voy a estar peleando por cada uno de los votos", declaró el precandidato en los terrenos de la feria del estado, donde únicamente mencionó a Gingrich por su nombre para felicitarlo. "Voy a competir en cada estado".
Romney no desaprovechó tiempo para atacar primero al presidente Barack Obama por carecer de experiencia empresarial o gerencial, y luego a Gingrich: "Nuestro partido no puede ser llevado a la victoria por alguien que tampoco a dirigido una empresa y nunca encabezó un estado".
Afirmó que Obama ha fustigado a la libre empresa y que "no podemos vencer a ese presidente con un candidato que ha participado en cada ataque a la libre empresa". Gingrich ha criticado el expediente de Romney al frente de la empresa de inversiones Bain Capital.
Desgaste peligroso
La victoria de Gingrich en Carolina del Sur, viniendo de atrás, le quita al Partido Republicano la posibilidad de elegir fácil y rápidamente a su candidato presidencial. Hace apenas unos días parecía que los activistas del partido se conformarían con Romney, el ex gobernador de Massachusetts que aunque no despierta muchas pasiones, tiene la apostura, el dinero la experiencia y la disciplina para competir con el presidente Obama en noviembre.
Ahora, el partido no puede evitar una pelea desgarradora y quizá prolongada por la nominación. Puede jugarse por el candidato frío y eficiente que se forja en los directorios empresariales, o bien por el campeón furioso del conservadurismo franco y de ideas grandiosas.
Es un momento de introspección para los republicanos. Y podría no ser agradable.
Desde luego que Romney aún tiene grandes posibilidades de ganar la nominación. Lleva cierta ventaja hacia Florida y más allá, y la gente con influencia dentro del partido aún lo considera el líder en la contienda. Y es posible que el ex senador Rick Santorum dé batalla y se lleve el título anti-Romney que ostenta Gingrich. Después de todo, él superó a Gingrich en Iowa y en Nueva Hampshire.
El retroceso de Santorum
El deslucido resultado de Santorum en Carolina del Sur sin duda provocará que algunos líderes conservadores le exijan que se retire y apoye a Gingrich, como hizo Rick Perry el jueves.
Incluso si Santorum revive su campaña en Florida, el debate fundamental hacia dentro del partido será el mismo. Los electores asocian a Gingrich y Santorum con temas sociales como el aborto y con la lealtad inquebrantable a los ideales conservadores. Eso contrasta con la flexibilidad de Romney y su pasado apoyo a la legalización del aborto, el control de armas y los derechos de los homosexuales
El representante Ron Paul seguirá en la contienda, pero él influye apenas tangencialmente en dichas discusiones. La gente que lo apoya son en su mayoría una mezcla de libertarios, aislacionistas y pacifistas, muchos de los cuales abandonarán al nominado republicano si no es el congresista texano.
Estratégicamente, Romney mantiene una gran ventaja en cuanto a dinero y organización. Sin embargo, enfrenta un dilema. Gingrich resucitó su desahuciada campaña en este estado con debates combativos destacando un casi desprecio por Obama y los medios noticiosos. Es probable que Romney quiera ahogar esa oferta reduciendo drásticamente el número de debates.
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