Inundaciones causan calamidad en Pakistán

EFE | Aug 28, 2010 | 1:07 PM

Violencia agrava la situación

ISLAMABAD - Las autoridades paquistaníes continuaron el sábado con las tareas de evacuación de la población en el sur, donde las nuevas inundaciones agravan la situación de un país en el que la violencia terrorista reaparece a pesar de la crisis.
Varias aldeas se inundaron en las últimas horas en la provincia sudoriental de Sindh, en la que se teme que una ciudad, situada cerca de la desembocadura del río Indo, quede completamente anegada por las aguas, explicó una fuente oficial.
"La presa de Kotri está soportando un enorme caudal en estos momentos. En las últimas horas se han inundado cuatro o cinco aldeas", detalló un portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres.
De acuerdo a esta versión, la ciudad de Thatta, encuadrada en el delta del río, corre grave peligro porque los muros de contención preparados para frenar la embestida de las aguas "no son suficientemente resistentes" y podrían ceder.
Advertencia de la ONULa ONU aseguró en un comunicado que "el agua se mueve rápido hacia Thatta" tras haberse registrado "brechas" en infraestructuras protectoras, que han permitido que se inunde una carretera nacional.
El 80 por ciento de los habitantes de la localidad ya han abandonado sus hogares para ubicarse en zonas más seguras, mientras que las autoridades se esfuerzan en evacuar al resto de la población, según la fuente oficial.
Con las inundaciones afectando ahora especialmente a la provincia de Sindh y sus efectos presentes ya casi a las puertas del mar Arábigo, las aguas han causado estragos en todo Pakistán en su lento avance de norte a sur desde finales de julio.
"La ineptitud del Gobierno para responder en esta crisis es palmaria. Es evidente por su ausencia y fallo total para abordar una situación que, al menos en las partes bajas de Sindh, estaba marcada en las cartas desde hace tiempo", denunció hoy en un editorial el rotativo "Dawn", el más influyente en lengua inglesa.
Gobierno en la miraLas críticas se multiplican hacia la incompetencia de la administración política, mientras los organismos humanitarios tratan de revitalizar el interés de la comunidad internacional para que no caiga en el olvido una crisis que fue calificada por el secretario general de Naciones Unidas como "un tsunami a cámara lenta".
"Incluso antes de las inundaciones, más de 70,000 niños de las áreas afectadas sufrían severa malnutrición. Ahora, con la falta de comida, agua potable y medicinas, corren el riesgo de morir si no proveemos apoyo", advirtió hoy el organismo multilateral.
Con este propósito llegó a Pakistán esta mañana un avión cargado con 15 toneladas de material sanitario y un equipo médico español, compuesto por diez personas -un cirujano general, anestesistas o enfermeras- y encabezado por el responsable de ayuda humanitaria de la agencia de cooperación AECID, Pablo Yuste.
En declaraciones a Efe, Yuste observó que en la situación de emergencia actual, "los servicios médicos están desbordados por la demanda", algo que ha obligado a las autoridades paquistaníes "a sacar médicos hasta de las facultades de Medicina", por lo que la llegada de especialistas es crucial.
Labores humanitariasLos cooperantes se desplazarán mañana mismo a la ciudad de Sukkur, en Sindh, desde donde tienen previsto desempeñar sus labores humanitarias en coordinación con la ONU.
La catástrofe, que en un mes ha dejado al menos 1,639 muertos y entre 17,2 y 20 millones de damnificados, no ha evitado sin embargo que la violencia siga su curso habitual en Pakistán.
Tras un ataque a primera hora del sábado de un avión no tripulado de Estados Unidos contra un objetivo talibán en las áreas tribales fronterizas con Afganistán, la cercana ciudad noroccidental de Peshawar vivió momentos de mucha tensión.
Un grupo de insurgentes reclusos que estaban siendo interrogados en una instalación militar mantuvo un enfrentamiento con unos guardias a los que consiguió tomar como rehenes para después atrincherarse en el centro.
Pero, tras más de diez horas, la comandancia paquistaní anunció que las fuerzas de seguridad pusieron fin a esta acción.
"La situación está bajo completo control. Los dos guardias que habían sido tomados como rehenes han sido rescatados. Los terroristas se han rendido y han sido puestos bajo custodia", dijo a Efe el portavoz del Ejército, Athar Abbas.
Abbas negó que se hubiera tratado de un "ataque externo" con el objetivo de golpear al cercano consulado de Estados Unidos en la ciudad, tal y como sostuvieron otras fuentes militares previamente.
©EFE
Commentarios