Ecuatoriano habló con sus padres en EU

Univision.com y Agencias | Aug 27, 2010 | 3:54 PM

Preocupación de la familia

NUEVA YORK - El joven ecuatoriano que sobrevivió a la masacre de inmigrantes en México habló por primera vez con sus padres, que residen en Nueva Jersey, desde que lograra escapar del rancho San Fernando en Tamaulipas donde fueron asesinadas 72 personas.
"Papi, estoy todavía vivo, no estoy muerto", fue lo que dijo Luis Freddy Lala Pomavilla a su padre, según explicó éste al Canal 41 de la cadena de televisión Univisión, que entrevistó al matrimonio en su hogar de Estados Unidos y bajo condición de no revelar sus nombres por razones de seguridad.
Los padres del joven, que viven en la ciudad de Newark (Nueva Jersey), expresaron el dolor que sienten al ver en una fotografía las condiciones en que se encuentra su hijo en el hospital de México donde se recupera.
La madre del menor, que tiene 17 años y que cumplirá un año más la semana próxima, apenas podía hablar ahogada por el llanto, pero logró asegurar que quiere saber hasta cuándo estará su hijo en el hospital y lo que tardará en poder verlo.
"Quiero saber con el doctor cuándo le van a dar de alta, adónde lo van a mandar o qué va a pasar. Sólo Dios sabe, lo pongo en manos de Dios", dijo la angustiada madre.
Logró escapar de "Zetas"
Luis Freddy Lala Pomavilla, que recibió una herida de bala en el cuello y sobrevivió a la matanza de indocumentados porque se hizo pasar por muerto, logró avisar a la Policía sobre la masacre en la que murieron 54 hombres y 18 mujeres que le acompañaban en su intento de llegar a Estados Unidos.
El joven es oriundo de la comunidad campesina de Zer, una localidad de unas 400 personas en la zona andina del sur de Ecuador, donde vivía con su mujer, Angelita Lala, embarazada de cuatro meses, la única persona a la que le reveló que iba emprender el peligroso camino hacia el norte.
Las autoridades mexicanas investigan las afirmaciones del testigo de la matanza de que los asesinados eran inmigrantes que querían llegar a EU y fueron víctimas de un grupo armado, que identificó como el cartel de "Los Zetas", una violenta organización criminal que opera en el este y nordeste de México.
Pareja sentimentalAnte la situación que vive el sobreviviente de la masacre, su compañera sentimental, expresó su deseo de viajar a México para comprobar que está vivo.
Angelita, de 17 años y embarazada de Freddy, añadió que representantes de la Secretaría (ministerio) Nacional del Migrante (Senami) de Ecuador le visitaron en su humilde casa en Ger, una aldea de campesinos en la provincia andina de Cañar (sur), para decirle que su "marido está bien".
"Pero parece que ellos no saben nada, por eso quiero ir a ver con mis propios ojos que él está bien, que está con vida", manifestó Angelita, quien se muestra nerviosa y preocupada por la situación de su compañero de 18 años de edad, sobreviviente de la masacre más grande atribuida a narcotraficantes en México y en la que habría víctimas ecuatorianas.
"Yo sí quiero ir a visitarle porque no sé nada de él", dijo la mujer a la AFP después de conocer que Lala Pomavilla, quien pretendía ingresar ilegalmente a Estados Unidos.
Hace dos meses habló con él
La última comunicación telefónica que mantuvo con su compañero fue hace dos meses, cuando le comentó que al menos otros dos ecuatorianos estaban en el grupo de indocumentados e incluso le pidió que estuviera tranquila porque ya estaba en Guatemala, en camino hacia Los Angeles con la ayuda de coyoteros, como se denomina a los traficantes de migrantes hacia Estados unidos.
"Ha sido mentira, nunca llegó a Estados Unidos", indicó la indígena en alusión a versiones de prensa, en un deficiente castellano y que por momentos dialoga en idioma quichua con familiares y vecinos que le acompañan en su casa, enclavada en lo alto de una descampada montaña de la cordillera de Los Andes.
La mujer lleva tres años de pareja con Lala Pomavilla y tiene cuatro meses de embarazo luego de perder a un hijo, que murió a los seis meses de edad.
En su pequeña vivienda de paredes de barro y tapada con planchas de latón, aguarda impaciente para comunicarse con el hombre, que dejó sus instrumentos de labranza en busca del "sueño americano", como lo hicieran sus padres hace varios años.
Efectivos de la Marina mexicana encontraron el martes 72 cadáveres, incluidos de 14 mujeres, tras enfrentarse a sicarios que custodiaban un rancho (hacienda) donde ocurrió la masacre, cerca al pueblo de San Fernando, de 30.000 habitantes y ubicado a unos 180 km de la frontera con Estados Unidos.
Los militares fueron alertados por Lala Pomavilla, quien sobrevivió tras hacerse el muerto y logró escapar con una herida en el rostro.
Las fotografías muestran numerosos cadáveres, alineados en dos filas, con los ojos vendados y las manos amarradas a la espalda, al pie de un muro.
Según el ecuatoriano, los agresores, que se identificaron como miembros de 'Los Zetas', dispararon a los posibles migrantes después de que se negaran a aceptar una oferta para trabajar para esa organización a cambio de mil dólares quincenales.
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