Pugna republicana de cara a las elecciones de noviembre por el tema inmigración

AFP | Aug 26, 2010 | 10:41 AM

Voto hispano en duda

WASHINGTON, DC - El Partido Republicano da muestras crecientes de una pelea interna ante el tema de la migración ilegal de cara a las elecciones legislativas del mes de noviembre en Estados Unidos, en las que el voto hispano tendrá un peso influyente.
"Las acciones del gobernador de un estado no son reflejo de un país entero, ni tampoco de un partido político en su totalidad", declaró el lunes el presidente del Comité Nacional republicano, Michael Steele, a la emisora hispana Univisión.
Steele se refería al estado de Arizona y a su gobernadora, Jan Brewer, que aprobó la controvertida ley SB 1070 que criminaliza la inmigración ilegal, y que ha sido parcialmente revocada por un juez.
La ley SB 1070 es apoyada no solamente por la plana mayor del Partido Republicano, que tiene claras ambiciones de recuperar el control del Congreso en noviembre, sino por buena parte de sus votantes.
Pero Steele, un líder discutido dentro del partido, no es el único que ha dado muestras de querer dejar de lado el tema de la inmigración ilegal por el momento, para no perjudicar la imagen republicana ante los hispanos.
Otras figuras, como Marco Rubio, la estrella en ascenso y candidato a senador por Florida, han expresado también su oposición a la ley antiinmigrante de Arizona y al tono que ha adquirido el debate dentro del partido.
Los republicanos fueron los grandes protagonistas de las primarias celebradas en cinco estados el martes, a causa de la presión sin tregua del movimiento populista de derechas, el Tea Party (Partido del Té literalmente).
En su gran mayoría los candidatos oficialistas ganaron, como el veterano senador John McCain en Arizona, pero también hubo sorpresas considerables, como la victoria del millonario Rick Scott para ser candidato a gobernador por el Partido Republicano en Florida, con todo el aparato del partido en su contra.
McCain tuvo también que pelear duro para ganar su primaria, hasta el punto de tomar una decidida postura antiinmigrante en clara contradicción con su agenda política en el Congreso en los últimos años.
"Creo que la intensidad en torno a la ley de Arizona va a disminuir (...) a medida que nos acercamos a la elección general. Estos candidatos tienen que crear ahora una fórmula ganadora para noviembre, y eso significa no enemistarse con los votantes hispanos", explicó este miércoles Ana Navarro, estratega republicana, en una teleconferencia de prensa con otros expertos.
Pero el debate no tiene visos de apaciguarse.
La principal figura republicana para negociar en la actualidad una posible reforma migratoria, Lindsay Graham, senador por Alabama, propuso el mes pasado que se abriera la discusión sobre la enmienda 14 de la Constitución, que garantiza la nacionalidad estadounidense a los que hayan nacido en el país, sin importar su estatus migratorio.
El debate sobre la enmienda 14 parece complicado puesto que implica modificar de nuevo la Constitución, pero tiene el objetivo arriesgado de seguir atrayendo al voto más extremista del ala derecha.
Estados Unidos renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado el próximo 2 de noviembre.
Los republicanos cuentan con una ventaja del 47% en las intenciones de voto respecto a los demócratas, con un 44%, según un sondeo Gallup divulgado el martes.
Los activistas del Tea Party son los que están más dispuestos a acudir a las urnas, un 77%, según la firma HarrisInteractive.
Pero la polarización también tiene su impacto entre los hispanos: la mayoría de ellos considera ahora que la migración pasó a ser su principal preocupación, por delante de la situación económica, según tres sondeos distintos.
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