Juan Carlos Muñoz Ledo: 'Lo que me plantearon esa una locura'

Univision.com | Dec 08, 2011 | 1:39 PM

Transcripción de la entrevista con Juan Carlos Muñoz Ledo realizada por el equipo de Univision Investiga

Por Jorge Mota y Guillermo González del Campo
Esta es la versión editada de una entrevista con Juan Carlos Muñoz Ledo a fines de febrero de 2011, en Ciudad de México. Muñoz Ledo es parte de un grupo de jóvenes, algunos ex estudiantes de la UNAM, que alegan que en ese centro universitario se creó un grupo de hackers o piratas cibernéticos para realizar labores de inteligencia cibernética, hacking y creación de virus con la intención de atacar intereses estadounidenses, y bajo las órdenes de las embajadas de Cuba, Venezuela e Irán.
Para denunciar estas actividades, el grupo de Muñoz Ledo realizó grabaciones secretas.
¿Qué quiere denunciar usted?Mi nombre es Juan Carlos Muñoz Ledo Contreras. A finales del 2005 tuve contacto con Francisco Guerrero Lutteroth, vicepresidente de la Unión de Profesores de la Facultad de Ingeniería dentro de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). Él me invitó a armar cursos en la Unión. Yo había ya estado dando cursos de bases de datos, sistemas de información, lo que era la creación de páginas web y todo eso, en la dirección general de bibliotecas, en la biblioteca central, y posteriormente pues empecé a realizar, pues una serie de actividades, unos seminarios de comunicación en la facultad de ciencias políticas y sociales.Él me invitó a, era realizar una serie de actividades netamente relacionadas con docencia y con seguridad, lo cual a mí me llamó bastante la atención. Después me dijo que había que hacer un proyecto. El proyecto, en un principio, yo pensé que era local, en este caso para la Unión de Profesores. Sin embargo el asunto se fue tornando cada vez más ríspido.
¿Cómo era Francisco Guerrero Lutteroth?Me pareció una persona bastante leída, conocedora de los aspectos más íntimos de lo que es la revolución mexicana. Sabía lo suficiente, incluso de aspectos macro económicos y ese tipo de situaciones. Me pareció alguien bastante centrado, no tendiente hacia un lado o hacia el otro, porque además pues una de las cosas que me enteré es que tenía una gasolinería ahí en San Jerónimo. De hecho, asistimos a una fiesta ahí en su casa que se encuentra debajo de las instalaciones de la gasolinería. Poco a poco el trato fue creciendo de tal manera que él, pues lo que dijo fue, pues: “¿por qué no trabajas para mí dentro de la Unión de Profesores? Vamos a hacer una prueba para ver qué tan útil me puedes ser”.Él ya se había enterado de mi situación familiar, que no eran los idóneos, debido al estado de salud de mi papá que sufrió un edema cerebral. Entonces utilizó eso como herramienta para decir, esta persona me sirve y me funciona y me va a ser fiel…
¿En un principio qué acordaron, qué tipo de empleo?En un principio lo que habíamos acordado era que se trataba de un empleo netamente docente y de creación de páginas web, de creación de cursos en línea, ese era el objetivo principal, para el fomento de lo que se relacionaba con bases de datos y sistemas de información. Sin embargo, la realidad fue totalmente distinta.
¿Cuándo decidiste comenzar a grabar estas conversaciones y por qué?En el pasado había tenido una disputa con las autoridades por la autoría de una página web que había diseñado, y funcionarios me amenazaron. Siempre me pesó que no pude grabar la amenaza. Cuando Lutteroth inició contactos con las embajadas venezolana e iraní, pues sentí el impulso de documentar los encuentros, primero como protección y, más tarde, con la intención de denunciarlos.
¿Qué recuerdas del primer contacto?En la primera ocasión él lo que me dijo fue, hay que hablar a las embajadas, hay que pedir una cita con los embajadores y bueno, mi primera reacción como la de cualquier persona común y corriente que anda a pie, fue de incredulidad. Yo me dije, este señor lo que me plantea es una locura, no va a suceder, eso jamás, es impensable… Sin embargo, sucedió. Llegamos a las embajadas, pedimos las citas y nos las dan.Francisco me dijo que yo iba como portavoz, esa era mi función principal. Como ellos confiaban en mí, yo tenía que ser portavoz de las cosas que se estaban haciendo en la UNAM, las labores de inteligencia y hackeo que se realizaban en la UNAM, organizadas por Lutteroth y otros profesores, con apoyo de la embajada cubana.
¿Francisco te daba instrucciones?Sí, antes de asistir a las reuniones. Tras los primeros acercamientos, pues yo me dije, nos van a mandar pero muy lejos. Ellos no van…, mucho menos van a actuar en un territorio que no es el de ellos. Tal vez desde su territorio lo hagan, pero desde México sería difícil.
¿Qué fue lo que se planteó en esa primera reunión las embajadas, cuál era la idea de Francisco?La primera reunión en la embajada venezolana fue como muy cálida, extremadamente cálida, como si se conocieran de toda la vida, quizás por el aspecto cultural, pero quizás no sea el aspecto cultural netamente y haya sido porque se conocían de antes.
¿En ese primer encuentro Francisco trajo una propuesta específica?Su primera propuesta fue hacer actividades conjuntas. Al principio yo pensé que se trataba de actividades netamente culturales, pero no, eran actividades también de colaboración y cooperación. En las primeras grabaciones uno podría decir, es que parece que no son tan malos…
¿Qué te hizo cambiar de idea?Me pareció raro que aceptaran la propuesta de Francisco. Me pregunté si ellos no tienen su plantilla de inteligencia, no tienen su plantilla de hackeo. Y la respuesta, pues, jamás llegó. Fue hasta en cierto punto desesperante porque trataba yo de encontrarle alguna solución, algún resquicio, pero no veía absolutamente nada. ¿Por qué? Porque no había nada oculto.
¿Cuál era el plan?Había varias actividades: uno, ver la manera de desarticular los temas de inteligencia, y de alguna forma planear un atentado físico (contra Estados Unidos) tras desmantelar el sistema de seguridad. Para llegar ahí, pues necesitaban darse dos pasos: uno de ellos era hacer publicaciones que dañaran la imagen pública de Estados Unidos, y el otro seguir Francisco Guerrero Lutteroth con su reclutamiento de jóvenes. Otro de ellos era articular a grupos de la población civil, y a organizaciones que estaban en malestar con el gobierno.
¿Cuándo sospechas que se está haciendo algo ilegal?Pues, desde el comienzo, cuando ellos empiezan a recibir servidores. Me refiero a la unión de profesores, el profesor Francisco Guerrero Lutteroth. Es decir, no los recibían de manera oficial…Al principio se habla de injertos. Un injerto es meter información falsa dentro de un servidor. Es como si yo en tu archivero meto un expediente que no existía. Se hace el injerto y luego se hace la extracción para decir, miren lo que me encontré aquí, estaban planeando estas actividades contra estos pobres gobiernos que siempre se han comportado bien.
¿Cómo evolucionó esa idea?Pues evoluciona hasta llegar a ser propuestas concretas por parte de las embajadas. Por ejemplo, el ex embajador iraní Ghadiri, pues plantea que se necesita información de armas nucleares, militares y no militares, se habla sobre empresas a las cuales atacar bajo ciertos gravámenes. Se le plantea atacar ciertas empresas e instituciones a las que cualquier persona en su sano juicio diría no.
¿Ideas de Francisco?Las ideas venían de Francisco, pero con un trasfondo que después se veían que venían de la embajada de cuba en México.
¿Cómo sabes eso?Para empezar, sería muy difícil que alguien entrara a una embajada así, a diestra y siniestra y sin mayor recato y sin registro, sin ningún tipo de control. Eso es imposible. Además, ellos supuestamente se cuidan de los agentes del Mossad, de la CIA, ellos se cuidan de todos. Entonces resulta inverosímil que vayan a aceptar que una persona llegue a sus recintos y lo acepten así porque dice que se llama Francisco Guerrero Lutteroth, si es que no lo conocen o tienen alguna referencia de él. Y Francisco asistía a la embajada cubana a reuniones a las que no podía yo ir.
¿Qué más sucedió?En el caso de Venezuela, el mayor contacto fue con la Cónsul Livia Acosta. Ella también pidió el mismo material que se le estaba entregando a Irán, incluyendo información sobre plantas nucleares estadounidenses. Francisco se jactaba de que su grupo de hackers había realizado un ataque cibernético en el año 2007 al Pentágono, y que sacaron de línea a 1,500 computadoras. Después comenzó la idea de fabricar un virus para atacar más a fondo.
¿En qué año y quién planea la idea del virus?El virus, no tengo la certeza de quién lo planeó, lo que sí sé es lo que pasó con Francisco, y lo que pasó con Francisco es que él dijo: hay que crear un virus con estas características. Entonces yo dije: estás pero loco, eso no existe. Y Francisco agregó: pero tenemos que entrar hasta el fondo de la planta nuclear para que todos los sistemas de seguridad se desactiven. Pues yo dije: eso es una locura, no creo que se pueda hacer. Y entonces, para mi sorpresa, sucedieron dos acontecimientos: el primero fue que empezaron con el desarrollo del virus.
¿Qué pasó con Francisco?Él murió en el 2008, por una afección cardiaca. Pero el grupo de hackers siguió operando bajo nuevos líderes también empleados en la UNAM.
¿Y cómo se formó el grupo que te está ayudando a denunciar esto?Empecé con dos amigas y luego una de ellas invitó más amigos.
¿Estas personas que fueron entrando, son asalariadas, tú les pagas?Lo hacen ciento por ciento voluntariamente porque también están hartos de esta situación. Yo no tengo dinero para pagarles. Lo primero que comenzaron a hacer fue transcribir toda la información que se tenía, que ya era suficiente como para armar un caso en corte. Pero yo dije, es que si perdemos tiempo en eso, estos señores se nos van a ir y van a hacer de las suyas. Después, Noemí y Sara tuvieron contacto con las embajadas y por primera ocasión alguien que no era yo grababa dentro de las embajadas, y eso fue un reto, tanto personal como técnico.
¿Por qué creer tu historia?Creo que tantas y tantas horas de grabación, sería imposible truquearlas. Es prácticamente imposible. Además, no es una grabación, las que son fundamentales, son grabaciones que están en audio y video, entonces se pueden cotejar ambas y no es la misma fuente. Como no es la misma fuente, es técnicamente imposible que pudiera decirse que fueron modificadas. La situación aquí es muy, muy particular, y es que debemos detener las actividades que estos señores están haciendo dentro y fuera de la UNAM, porque finalmente nos están afectando a todos. Porque no tienes ni idea de lo que pueda suceder si una planta nuclear o un arsenal nuclear de los Estados Unidos es afectado.
¿Pero, tienes pruebas?Están las grabaciones. También uno de nuestro grupo está en un curso en Irán, acumulando más pruebas sobre las actividades de los iraníes.
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