José Carlos García Tolentino: 'Así me infiltré en Irán'

Univision.com | Dec 02, 2011 | 1:12 PM

Un joven ex espía mexicano cuenta detalles de una operación ejecutada en Teherán

José Carlos García Tolentino, ex estudiante de la Universidad Autónoma de México (UNAM), fingió una conversión a la religión musulmana como parte de su misión de infiltrarse en el mundo del adiestramiento ideológico en el Islam. A principios de 2011,  tras  ganarse la confianza del embajador de Irán en México, logró  matricularse en un curso de Islam de dos meses de duración en la Universidad Al Mustafá de la ciudad sagrada de Qom (Irán).
García Tolentino, entonces de 19 años, era miembro de un grupo de jóvenes, algunos de ellos ex estudiantes de la UNAM, que decidió denunciar una supuesta operación de hackeo, inteligencia y terrorismo cibernéticos contra los Estados Unidos.
Los periodistas de Univision Jorge Mota y Guillermo González del Campo realizaron la siguiente entrevista a García Tolentino en abril de 2011.
¿Me dices por favor tu nombre y tu profesión?José Carlos García Tolentino, he estado estudiando [en la UNAM], ahorita lamentablemente no (me) alcancé a inscribir por cuestiones de regreso del curso [en Irán]. Al momento sigo apoyando en cuestiones de transcripción y acompañando a mis amigos, lo que es Juan Carlos y el equipo.
¿Cómo  te involucras en el grupo?Fue mi mamá, que estaba trabajando de enfermera más de tres años atrás, cuidando al papá de Juan cuando estaba vivo. Mi mamá me hablaba de Juan, que él era una buena persona, que siempre se ocupaba de su papá y su familia, que pues, era un buen ejemplo para mí, sobretodo porque yo apenas estaba estudiando lo que era la preparatoria y quería seguir alentándome para estudiar una licenciatura.Después lo fui a contactar directamente a él, porque durante el tiempo que mi mamá estuvo trabajado con él, yo no lo había conocido. Cuando quise entrar a la UNAM pues el único conocido de la UNAM que teníamos, era él.
¿Cómo surge la idea de ir a Irán?A través de visitar al doctor (Mohammad Hassan) Ghadiri en la embajada (iraní). Es algo que Juan ya estaba planeando. Fue a través de bastante esfuerzo, primero para conseguir la cita, ganarse la confianza del doctor Ghadiri. Después él me hace la invitación, él se va del país porque se había terminado su misión y teníamos que seguir gestionando todo esto pero directamente con Irán, a través de Husseini, un ex consejero del embajador que también ya está en Irán, como Ghadiri.
¿Con qué finalidad el viaje a Irán?El doctor Ghadiri me habló de teología, me dijo de regresar a México (después del curso), de poner una mezquita, de ser yo un Sheij, de poder difundir el Islam aquí… Pero realmente no es tanto así como para que te paguen un curso de dos meses, te paguen el avión y todo eso. Es todavía más complicado. Él lo que hizo solamente es tratar de convencerme para que yo fuera a Irán, estudiara, me relacionara, me fuera aprendiendo todo lo que ellos tenían en mente. Su ideología, sobretodo, es el inculcarnos el odio a los sionistas, se retiraban mucho de lo que es teología.
¿Es Juan Carlos quien te infiltra en la embajada de Irán para que te ofrecieran ese curso y tú pudieras ir a Irán?Juan Carlos, no sé él qué pasos vaya teniendo, pero solamente me va abriendo las puertas para cada situación. Por ejemplo él no me platica abiertamente sobre sus planes, solamente me va explicando conforme se avanza: “sabes qué, va sucediendo esto, voy a hacer esto otro”. Todo se va haciendo conforme a la marcha. Sobre todo el objetivo era principalmente ganar la confianza del doctor Ghadiri.
¿Cómo un muchacho como tú, que está estudiando Derecho, quiere ir a Irán?No, realmente no era para ir a estudiar a Irán, sino que ya todo esto se tenía planeado con el objetivo de ir y grabar y regresar a México para mostrar lo que están haciendo ellos.
¿Ellos son los iraníes?Los iraníes, sí. Incluso los nombres reales los ocultan. Por ejemplo, en el formulario nunca mencionaron a Rabbani, un personaje muy importante en Argentina que lo busca la INTERPOL. Y las personas como por ejemplo el director del curso, también se cambió el nombre; cuestiones de seguridad y miedo de que los vayan a grabar.
¿Y ganaste la confianza del embajador Ghadiri?Él fue el que me relacionó con (los del curso) directamente. Me recomendó. (Después) seguía la gestión del formulario, el formulario también era una serie de preguntas de cuánto conoces del Islam, qué es lo que conoces, por qué quieres ir a esta universidad, te preguntan de tu vida, a quiénes conoces en Irán.Este formulario lo revisaba la universidad Al Mustafá. En los papeles aparece como que vas a ir a la universidad para estudiar teología, pero no, la que nos recibió fue la Fundación Cultural Oriente y no la universidad Al Mustafá. Fue, fue bastante tiempo lo que pasó para que nos dieran respuesta. Después de que dieron respuesta, dieron la autorización.
¿Cuándo fuiste a Irán?En noviembre aproximadamente nos dan la respuesta de que ya podemos viajar, me mandan el ticket confirmado. Conozco a Alí Qomi, que se presenta como el director del curso, tengo videoconferencias con él porque él tenía que conocerme a mí personalmente antes de que yo fuera. Tuvimos pláticas sobre quién era yo, qué es lo que yo sé, por qué quiero ir. También él fue el que autorizó, como director del curso de corto plazo, mi viaje, y ellos mandaron el ticket confirmado por KLM, ya totalmente pagado.
¿No tenías algún tipo de aprehensión por ir a Irán?Sí. Al presentarme en diciembre al aeropuerto (para viajar) me dijeron que yo tenía una restricción de vuelo para Irán, porque no podía pasar por espacio aéreo de Estados Unidos, y me volví yo a comunicar con el sheij Alí Qomi. Él se preocupó mucho sobre este tema y me dio la recomendación de que aquí, en México, consiguiera un boleto por una ruta que fuera posible llegar a Irán y que llegando yo allá, ellos me reembolsaban el boleto después, para que yo precisamente llegara y no se perdiera más tiempo en solucionar el conflicto con Estados Unidos, que tenía un homónimo con mi nombre (en la lista de prohibición de vuelos).
¿Entonces compras un boleto y te vas en otra línea aérea?Sí, se consiguió otro boleto, fuimos por Lufthansa, con escala en Frankfurt. Fue una semana de retraso del curso.
¿A dónde llegas en Irán?Pues mi misión era estar en los mayores lugares que me fueran permitidos, y entregar la información que ellos estaban esperando de México sobre el virus Stuxnet. Esta información yo se la hice primero llegar al director del curso, que se hace llamar Alí Qomi, él fue el que me la recibió. Principalmente es conseguir la cita con ellos porque llegan, te dan las clases y se retiran. Yo le dije: “sabe que traigo la información de México, ¿se la puedo entregar? Es cuestión de que usted me busque solamente para que yo en cualquier momento se la dé”.
¿Qué estudiaste en Irán?Teología, es el conocimiento de la Chía, gnosis, Revolución islámica, aprendizaje de Corán, recitación de Corán.
¿Había otros muchachos de habla hispana como tú?Sí, había argentinos, bolivianos, colombianos, venezolanos, de España y de Ecuador.
¿Sigues teniendo contacto con ellos?Todavía no, no he podido, no he vuelto a comunicarme con ellos, pero sí conservo algunos correos de compañeros del curso.
¿Esas fueron personas con las que tuviste mayor relación dentro del curso?Sí, con los que yo convivía más, porque eran cuartos de 12 personas, entonces eran con los que más convivía y con los que en el curso todavía ellos me alcanzaron a mandar correos.
¿Y estudiaban lo mismo que tú?Sí, pero ellos ya eran especializados en ciertas cosas, en abrir una nueva mezquita en un lugar. Ellos lo que llegaban era a entregar todo su proyecto para que la fundación los apoyara con dinero. Porque el proyecto incluía el lugar, las comidas, lo que es sueldos, el agua, la luz, todos los presupuestos, pero todo lo tenían que fundamentar con todo ya, ya legalizado, para que ellos empezaran a mandar dinero a través de las embajadas.
¿Cómo era un día normal allá? ¿Qué es lo que hacías?Un día normal es levantarte antes de las seis de la mañana para hacer la primera oración. Tenías la opción de volverte a dormir o esperar el desayuno que llegaba a las siete de la mañana. Te preparabas para la primera clase a las nueve de la mañana, que es aprendizaje de Corán, aprendías lo que es la lectura, las letras, la pronunciación. Después la siguiente clase era recitación de Corán, ya es sobre el texto, e ir pronunciando todo lo que son las palabras, cómo recitarlo, hay tres formas distintas de recitar el Corán, en qué opción te puedes detener y qué es lo que tienes que hacer, unir las dos últimas letras, hay unas clases sobre prosternación inmediata. La siguiente clase, era la clase con Rabbani, él nos daba Revolución Islámica, él divagaba mucho por cuestiones de que él estuvo en la guerra, divagaba mucho en “los Estados Unidos, los sionistas, el imperio, nos han atacado, siempre hemos sufrido un gran impacto por todo el mundo, nosotros hemos salido siempre adelante…”. La siguiente clase era con Abdul Karim, uno de los sheijs, que nos hablaba sobre cuestiones del Imán Alí. El siguiente era (Sujeil), los últimos dos sheijs son argentinos, nacieron en Argentina, pero se fueron a estudiar más de lleno lo que es Irán.
¿Todas estas clases eran en castellano?Eran en español. Los iraníes también hablan español, hablan muy bien español, porque ellos ya llevan tiempo trabajando en lo que es Argentina, la mezquita de Argentina lleva aproximadamente veinte años. Y cada periodo mandan a un sheij a que perfeccione su español y pueda concluir las cosas que el otro dejó pendientes, bajo la sombra de una mezquita y de que van a enseñar teología solamente.
¿Entonces el día transcurría estudiando?Sí, las clases empezaban de nueve de la mañana y terminaban a las diez, once de la noche y teníamos que volver a despertarnos al siguiente día pero sobretodo era muy difícil que nos durmiéramos a las once.
¿Tenías comunicación con Juan Carlos, le ibas pasando información de que es lo que estaba pasando?Sí, era en las noches en el momento en el que ellos nos permitían una hora o más tiempo, dependiendo de cómo nos hayamos comportado, dependiendo de qué tanta participación tengamos en las clases, nos daban Internet, y en ese tiempo yo me podía comunicar con ellos, explicarles lo que hacíamos. A veces teníamos visitas con Ayatolas, y todo eso yo se los iba explicando poco a poco cuando teníamos oportunidad de Internet. Porque también habían días en los que nos mandaban a televisoras a que nosotros también habláramos en frente de la televisión iraní, en los programas, en un programa nuevo que quieren abrir ellos del Islam.
¿En qué momento eres descubierto y por qué?Lo que pasó desde el primer día fue que yo les conté lo que me pasó en Alemania, de que me habían revisado y de que me habían detenido todo el tiempo que estuve en tránsito. El sheij  Alí Qomi es el más extremo, el más cuidadoso en ese aspecto. Lo que hizo en ese momento fue dudar y me lo dijo de frente, me preguntó si a mí no me habían dado cámaras o micrófonos en Alemania para que los fuera a grabar. Y desde ahí me empezó a decir espía, pero bajo burla y como que hablando nada más con los demás compañeros que él tenía más confianza. Desde el momento que llegué y les conté eso fue cuando él me empezó a decir que yo era un espía, incluso destinó a unos compañeros míos a cuidarme cada vez que yo prendiera la computadora y guardara las cosas para que ellos estuvieran checando constantemente lo que yo estaba haciendo.
Desde el primer día, él en la noche me revisó rápido lo que era mi ropa para saber si yo en los botones no traía cámaras o algún micrófono escondido, eso lo hizo desde el primer día. Pero no me encontró nada. Durante todo el curso él me estuvo molestando con que yo llevaba un GPS que yo lo prendía en cada reunión en la que estábamos para darles la ubicación a los sionistas específicamente de dónde eran los lugares más importantes que ellos nos llevaban, sobre todo por los personajes, porque nos llevaban con los diez, nos llevaban a conocer a los diez Ayatolas más importantes de todo Irán. Eso fue durante todo el curso, pero nunca me pudo comprobar nada porque yo era muy cuidadoso con mis cosas y sobretodo porque yo lo hacía en altas horas de la noche.
Cuando me encontraron todo y me quitaron lo que yo llevaba, la computadora y las cámaras, fue el 28 de febrero, ya se había terminado el curso, fue cuando yo había pasado ya los problemas con los vuelos de que no me permitían subir, y de que todos mis compañeros ya se habían ido. Desde 17 de febrero se terminó el curso formalmente, y mis compañeros salieron el último día de vuelo que tenían ellos que era el 19 de febrero, a mí cuando me encontraron todo fue porque ya prácticamente estaba yo solo en un cuarto de hotel muy chico y pues todo lo tenía yo en las maletas. Ellos fingían ser mis amigos, que tenían toda la confianza en mí, y fue precisamente eso lo que me llevó a estar descuidado en ese aspecto de tener las cosas escondidas en otro lugar, esconderlas en otro lugar y lejos de mis mochilas…
¿Y qué encontraron? Me encontraron cuatro botones, que son para grabar, me encontraron un reloj que sirve para también para grabar. El día primero de marzo ellos llegaron en la mañana a mi cuarto para revisarme lo que es computadoras, cámaras convencionales, los celulares que traía y los discos duros. Ellos ya no pidieron, sino ellos llegaron exclusivamente a decirme saca tu computadora, los discos duros, porque ellos ya sabían lo que yo llevaba pero nada más habían encontrado lo que es convencional. Después de todo el interrogatorio que me hicieron desde las 10 de la mañana hasta en la tarde, llegaron otra vez al hotel y empezaron a revisar desde las camas con la excusa de que alguien les había informado de que en Alemania me habían dado micrófonos y cámaras, me los habían escondido dentro de mi equipo y dentro de mis maletas.Yo tampoco las tenía expuestas, las tenía todavía ocultas, pero ellos fueron buscando poco a poco y me encontraron lo que son los cuatro botones, y el reloj de mesa para grabar, fue lo único que ellos me alcanzaron a encontrar.
¿Y qué te dijeron cuando te confiscaron todo esto?Se enojó mucho la persona, uno de los dos que iban conmigo se enojó mucho. Lo que hizo fue primero hacer una llamada por teléfono, estábamos en el primer piso, se salió del hotel, regresó y lo único que dijo es llevémonos todo lo que tenemos ahorita, y mañana venimos por ti a las diez de la mañana, tienes que tener tus maletas listas para ya irnos porque te vamos a llevar a otro lado. Una vez que ellos salieron ya en la noche yo me comuniqué con mis hermanos para hacerles saber todo lo que estaba ocurriendo, que ya me habían encontrado las cámaras, pero ellos no me habían encontrado las fotografías, los videos, el audio que yo tenía de ellos porque Juan Carlos me enseñó cómo guardarlos y cómo esconderlos dentro de los discos duros.
¿Cuántos días estuviste en la embajada española?Llegué en la mañana y salí en la tarde, solamente fueron horas las que yo estuve en la embajada de España. Me dijeron que bajo mi situación era muy difícil porque ellos lo que tenían que hacer era mandarme a un hotel en este caso y si ellos me mandaban a un hotel yo corría el riesgo de que los iraníes me buscaran y me encontraran y me sacaran del hotel.No me concedieron asilo, porque era cuestión de que ellos lo mandaran a España, que en España lo revisaran y lo otorgaran, ellos en ese momento no lo podían entregar inmediatamente, ellos todavía tenían que mandar lo que yo había escrito a España, que en España lo analizaran y autorizaran lo que es el asilo y desde ahí ellos empezaran a gestionar mi salida de Irán pero que era muy difícil también por el temor de que ya me estuvieran buscando ellos, los iraníes.
Me fui a la embajada de México. En la embajada de México estuve desde el dos de marzo y llegué aquí a México el 12 de marzo, el doce de marzo llegué yo aquí a México.
¿Entonces es México quien realmente te facilita o quien te consigue un billete de regreso?Sí, lo consiguió la Secretaría de Relaciones Exteriores, fue la que consiguió la ruta y pagó finalmente el vuelo, pero se lo estaban queriendo cobrar a mis papás aquí en México, las mismas personas que iban a avisarle supuestamente de cómo estaba yo. Y el embajador de México me había dicho no, no te preocupes que fíjate que ya está pagado y todo y que quiero que llegues a México y digas todo lo bueno que se te hizo aquí que se te dio un trato fuera de lo común, que ningún mexicano hubiera recibido por parte de ninguna embajada en otro país…
¿Cómo fue tu llegada a México?En cada aeropuerto menos en el de Turquía, en el de Sao Paulo, en el de Colombia y aquí en México me esperaban personas mandadas de la secretaría de relaciones exteriores.
¿Cuál fue el itinerario a la salida de Irán? De Teherán a Turquía, de Turquía a Sao Paulo, de Sao Paulo a Colombia y de Colombia a México, esa fue la ruta que encontró la Secretaría de Relaciones Exteriores para que yo pudiera llegar a México.
¿En el tiempo en Irán, qué aprendiste?Pues, todo lo quieren ocultar bajo la sombra de la mezquita, todo. Ellos llegan, se establecen, ponen a gente a trabajar, pero los Sheijs nunca se dedican precisamente a difundir lo que es teología, ellos mandan constantemente a Sheijs a cada mezquita en donde ya las tienen bien ubicadas, pero los Sheijs se encargan de otras cosas, de esa información ya no me alcancé yo a infiltrar directamente por cuestiones de tiempo y sobre todo por desconfianza que ellos también tenían en mí.
¿Qué es lo que más te llamó la atención o te asustó más, o te pareció más fuera de lugar?El amor a martirizarte para llegar al paraíso. Ellos te dicen que el ser mártir es un boleto al paraíso, es un regalo que tú haces con tu cuerpo si vas y te inmolas, te matas o haces algo en nombre de Dios con el fin de llegar al paraíso, todo eso se hace con el nombre de Dios. El poder inmolarte y matar a gente en el nombre de Dios y haciéndolo por el Islam, es algo muy bello para ellos.
¿Tú crees que a través de esas enseñanzas les estaban tratando de insinuar a ustedes que esa sería la mejor manera de alcanzar un tipo de elevación mística o grado de santidad?No es elevación mística, porque eso ya es aquí en la tierra, ellos lo que están buscando es el paraíso, ya después de la vida terrenal, ellos buscan el paraíso del Cielo, con Dios, a ellos ya no les importaría su cuerpo, ellos están dispuestos a explotarse en el lugar que ellos quieran en el nombre de Dios.Todo haciéndolo por Dios, ellos también mezclan mucho lo que es la política con la religión, ellos en cualquier lugar que se quieran establecer quieren meter la misma política de Irán, las mismas leyes, quieren derrocar la política interna de cada país y meter lo que es lo suyo, lo que es palabra de Dios, las leyes de Dios, porque no hay mejor ley que la de Dios.
¿Tuviste la oportunidad de conversar con otros estudiantes que estaban ahí de Latinoamérica?, ¿Qué opinión tenían ellos de éste tipo de enseñanzas?Pues, uno de los argentinos con el que yo pude platicar, uno que lleva un año ahí estudiando, me dijo que él antes tenía otra visión sobre la lapidación y de los latigazos que se les dan a las personas que eso era muy malo y todo eso, pero dice que ya estando ahí te das cuenta que es lo correcto, que es lo mejor, que si lapidas a una persona, si cuelgas a una persona y la matas, que salvas muchas más vidas, es cuestión de envolver a las personas que ya están ahí para que ellos vayan dejando su pensamiento occidental y vayan formándose como ellos con estas ideas de que lapidando a una persona, colgando a una persona en un lugar público, la gente va a cambiar de opinión y que todos se van a intimidar por aquel acto y que ya se va a dejar de hacer eso, también el dar la vida por la religión es muy importante para ellos.
¿Cómo ven ellos el cristianismo y otras religiones? ¿Conversaron de eso en las clases?Sí, ellos insultan todo, hablan muy mal de todo, pero si alguna otra religión se le ocurre hablar del Islam es cuando ellos entran y los matan, van y les ponen bombas, van y les hacen cosas, pero ellos sí pueden hablar de todo. Ellos pueden hablar mal de todas las religiones, inventan varias cosas para hacerlas verlas una ridiculez, ridiculizan todo lo que ellos tienen enfrente, lo ridiculizan y ya tienen expertos dedicados a cada cosa. Incluso uno de los sheijs, Alí Qomi, ya cuando me gané su confianza, me explicó que lo que ahorita ellos están haciendo es una guerra intelectual, lo que van a hacer es preparar a la gente intelectualmente para poder atacar intelectualmente a las masas. Eso es lo que se está haciendo directamente desde Qom, en Qom precisamente.
Uno de tus profesores es buscado por la INTERPOL, habla un poquito de eso.Sí, Rabbani, este sheij que estaba en Argentina, nos hablaron un poco de eso, pero la versión que ellos dieron es que Rabbani estaba en Argentina en esta mezquita que estaba cerca de un centro judío en donde pusieron bombas pero curiosamente ningún judío murió, explotaron las bombas una afuera y una adentro, pero que ninguna persona murió en esa explosión y que a él lo trataron de inculpar, pero que tuvo que salir del país por la situación que vio. Pero que él no tenía nada que ver con eso y lamentablemente por eso ya no podía volar a ningún otro país porque era buscado por la INTERPOL. Que en cualquier aeropuerto que él toque un pie, ya es directamente a la prisión y a juicio.
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