Ex alumnos y estudiantes hispanos impactados e indignados ante escándalo en Penn State

Univision.com | Nov 22, 2011 | 5:01 PM

El caso ha afectado a ex alumnos y estudiantes preocupados por su futuro profesional.

 
Mucho ha ocurrido más de dos semanas después de que estalló el escándalo de abuso sexual en la Universidad Penn State. Jerry Sandusky, un asistente del entrenador del equipo de fútbol americano sobre quien pesan cargos de  violentar sexualmente a ocho niños durante 15 años, está libre bajo fianza. El presidente de Penn State, Graham Spanier, salió de su cargo cuando quedó en evidencia el mal manejo de la situación. Joe Paterno, el emblemático entrenador del equipo, fue despedido después de casi medio siglo, y ahora (se) informó que tiene cáncer.
Muchos estudiantes de Penn State fueron satanizados luego de salir a protestar contra el despido de Paterno y las cámaras de televisión los mostraron embriagados volteando autos y vitoreando “Pa-ter-no”. El ex Director del FBI, Louis Freeh, fue designado para llevar a cabo una investigación independiente sobre las acciones que adoptó de la Universidad en torno al caso.
Las consecuencias han sido extensas y hasta han salpicado  incluso a otros hemisferios, lejanos al campus ubicado en el pueblito de State College. Hasta el actor Ashton Kutcher, quien tiene más de 8.2 millones de seguidores en twitter, tuvo que ceder el control de su cuenta a sus representantes después de que escribió varios mensajes apoyando a Paterno, “sin haber investigado previamente”, según comunicó después en la red social.  
Pero para los ex alumnos y estudiantes hispanos de la Universidad –muchos ajenos a la cultura del futbol americano y al silencio que reinó en los inicios del caso- la indignación persiste. Relatan cómo el escándalo manchó una universidad de la cual se sentían orgullosos de formar parte, y sobre todo cómo ha afectado a la comunidad de State College.
Camilo Benavides, de origen colombiano, se considera parte de los townies (distinción entre los estudiantes de Penn State y los que viven en el pueblo), ya que, a pesar de graduarse de la universidad en 2005, vivió desde los 10 hasta los 16 años en State College, mientras sus padres hacían sus estudios de doctorado.
“Para mí significó la inocencia perdida. Pensábamos que State College era como un pueblo perfecto”, dijo Benavides.
“En las universidades públicas no hay curas ni líderes. Los coaches llenan ese vacío. Sandusky y Paterno eran personas que estaban involucradas en el bienestar académico y cívico del pueblo. Siempre pensamos que todas las decisiones que ellos tomaban eran lo mejor para nosotros”, dijo a Debate Latino vía telefónica. “Ahora nos damos cuenta que son señores que tienen poder, que escondían cosas, y hacían cosas por mantener la imagen de que todo estaba normal”.
Benavides dice que –aunque no lo justifica- esa impresión de sentirse engañados “por las personas en las que tanto creían” fue parte de la rabia que se vio en el campus cuando los estudiantes salieron a protestar. 
El hecho de que los murmullos de abuso hayan circulado durante más de una década sin que la Universidad tomara cartas en el asunto es parte del duelo con el que viven miles de ex alumnos de Penn State.
“Desde el ‘98, había rumores”, dijo el colombiano cuyo hermano se graduó con el hijo del ayudante del entrenador acusado Jerry Sandusky. “Yo me acuerdo que mi hermano me dijo en 1999: ‘oye mis amigos de State College dicen que Sandusky está siendo investigado’ y yo le dije ‘eso no puede ser verdad’”.
Paterno es Dios
Así como para Benavides la solidaridad radica más con el pueblo que con la Universidad, otros han sufrido más por la caída de la figura de Paterno.
“Paterno es Dios, o por lo menos lo fue hasta hace una(s) semana(s)”, dijo Amir Elia, quien estudió desde 2002 hasta 2006 en Penn State. “No había ninguna mancha negra en la figura de él ni en la forma cómo hacia las cosas”.
Cuando estalló el escándalo, Elia, quien actualmente trabaja en Nueva York, fue al bar de ex alumnos de la Universidad para ventilar los hechos con sus compañeros.
“Todo el mundo tenía una cara de indignación. Fueron a ver y a apoyar, había un sentimiento como si se hubiese muerto alguien”, dijo Elia.
“Yo quedé muy decepcionado, porque fuera de mi familia, Paterno era la figura que admiraba más en el mundo. Estoy muy triste porque él (Paterno) había impuesto estándares morales muy altos en los últimos 60 años. Me decepcionó como la junta directiva lo despidió, me pareció cobarde que lo hayan despedido por teléfono”.
En un pueblo tan pequeño, un hombre tan poderoso como Paterno, quien era amigo del ex presidente George Bush, es omnipresente.
El histórico entrenador donó gran parte de la biblioteca, y el conjunto de edificios se llama “Bibliotecas Pattee y Paterno”. Una estatua de Paterno decora el sitio donde los estudiantes salen a conversar entre clases. El restaurant de la Universidad también lleva su nombre.
Para Elia, “Paterno y la universidad van de la mano”. Él explica que Penn State fue la brújula moral fuera de las llamadas Ivy Leagues, “porque todas las demás que se destacaban por la parte atlética tenían una mancha”.
La cultura del fútbol americano
El destacarse por el deporte, en particular por el fútbol americano, definía la cultura de Penn State y de State College, un pueblito muy pequeño, construido en el medio de Pensilvania, donde el estadio era el centro de atracción.
Aunque los estudiantes latinos tienen el referente del fútbol o el beisbol en sus países, para algunos la cultura del fútbol americano es ajena a su crianza.
“El jueguito con las toallas. Yo como colombiano no lo entendía”, dijo Benavides. “En el fútbol americano si no te duchabas con el resto del equipo, te consideraban una persona homosexual o que no estabas cómodo con tu sexualidad”.
Jimmy Garzón, un venezolano que se graduó en 2007, dijo que aunque esta cultura era muy fuerte en la Universidad, nunca se incorporó a ella.
“Nunca he sido un locker guy como son los atletas en Penn State. Yo juego futbol en mi país y al terminar cada quien se va a su casa”.
Garzón acotó que lo lamentable es que esa “cultura” de camaradería después de los juegos está siendo usada como pretexto para la defensa de Sandusky.
La nueva generación de Penn State
No es secreto que el caso Penn State ha afectado a la presidencia de la institución, a las finanzas del equipo de fútbol, pero sobre todo a la nueva generación de estudiantes cuya vida universitaria apenas comienza. Una generación que no crecerá bajo la protección de Paterno, sino en las sombras de su escándalo.
“Yo no tengo esa conexión con Joe Paterno. Tengo tres meses aquí”, dijo Rodrigo Gómez de 18 años. “La razón por la que vino mucha gente fue para verlo a él, por el fútbol”.
Gómez cuenta cómo se ha conversado mucho sobre lo ocurrido en las distintas aulas. Incluso, que el presidente de la Universidad entró recientemente en una de sus clases de sociología y empezó a hablar del tema.
“Realmente el presidente fue a tranquilizar a los alumnos”, dijo Gómez quien entró a Penn State en otoño de 2011. La gente está muy preocupada de lo que piense otra gente, especialmente sobre lo que piensan los job recruiters (reclutadores de empleados)”.
El tema de imagen para futuros trabajos es una de las consecuencias que más mortifica a los nuevos estudiantes, según se ha visto en foros de alumnos facebook y twitter, en especial después de la demostración pública tras el despido de Paterno.
“Estaba en frente cuando voltearon el carro de noticias”, dijo Gómez. “La gente está brava, decepcionada, no supo reaccionar bien. La gente tenía ganas de salir a la calle”.
Pero en este momento lo que pesa más es la temerosa respuesta de la Universidad durante los años donde se guardó silencio respecto a los abusos.
“La gente no entiende como una Universidad que te pide integridad moral y ha basado su reputación en eso puede haber sabido del caso y no hizo nada”, dijo Gómez, quien comenta que el pueblo ha cambiado por la cantidad de medios establecidos en los alrededores de la escuela.
El tiempo es lo único que sanará las heridas de Penn State. Sin embargo, no hay duda de que el descubrimiento de nuevos documentos alrededor del caso, y el proceso judicial por el que pasará Sandusky, y posiblemente Paterno, mantendrá a los estudiantes y al pueblito de State College bajo la sombra del escándalo durante el próximo año.
@marianaatencio es editora de Debate Latino, Univision.com.  
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