Ataques del 9/11 frenaron la reforma migratoria comprensiva

Univision.com* | Sep 09, 2011 | 12:28 PM

Atentados terroristas paralizó legalización de millones de indocumentados

Los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2011 sobre Nueva York, Washington DC y Pensilvania cambiaron el mundo y truncó el futuro de 12 millones de inmigrantes indocumentados que se hallaban a las puertas de la legalización.
Cinco días antes del atentado, cometido por 19 terroristas quienes secuestraron cuatro aviones comerciales y los estrellaron (dos sobre las torres del World Trade Center, uno sobre el Pentágono y el cuatro cayó en las afueras de Pensilvania), los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y de México, Vicente Fox, habían firmado un acuerdo para regularizar las permanencias de entre 2 y 3 millones de trabajadores sin papeles, la mayoría campesinos.
El proyecto les otorgaba primero una residencia temporal y luego la codiciada green card o tarjeta verde. Pero el plan se desplomó en cosa de minutos. Y junto con la caída de aquella reforma migratoria surgió un odioso clima antiinmigrante que se regó por todos los estados del país.
"Los ataques del 11 de septiembre de 2011 despertaron todas estas políticas que están afectando tanto a los millones de indocumentados en nuestro país", dijo a Univision.com la abogada Lilia Velásquez, de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU). "Dañaron los derechos y las esperanzas de millones de personas que vinieron en busca de refugio, de oportunidades".
"Pensábamos que nuestro país era impenetrable, pero éramos vulnerables. Los ataques convirtieron al mundo en un lugar menos seguro y los más afectados han sido los inmigrantes", agregó.
Batalla perdida
Los terroristas que cometieron el ataque del 9/11 eran extranjeros con permiso de estadía. Ello gatilló la desconfianza, el miedo, al punto que la inmigración indocumentada se convirtió en un asunto de seguridad nacional.
Después del 9/11 nada fue igual para los inmigrantes sin papeles. Pero, ¿qué estaba ocurriendo poco antes de los ataques? ¿Qué tipo de conversaciones se llevaban a cabo entre los gobiernos de Estados Unidos y México? ¿Qué ocurrió inmediatamente después del 9/11?
La siguiente es una cronología que de los hechos ocurridos antes y después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y que echaron por tierra la posibilidad de legalizar a millones de inmigrantes indocumentados.
Antes del ataque
9 de julio de 2000. El presidente electo de México, Vicente Fox, expresa su apoyo a una política de fronteras abiertas con Estados Unidos. Resaltó que esa es una "meta posible" si se trabaja en un plan de largo plazo.
11 de noviembre de 2000. Fox realiza una visita a Los Angeles, California. Dice que su gobierno comprende el deseo de millones de inmigrantes de convertirse en ciudadanos leales y productivos en un país que los ha acogido.
17 de febrero de 2001. El presidente George W. Bush declara no estar convencido de que una amnistía sea lo mejor y expresa su interés por "otros programas", como el de "trabajadores temporales".
5 de marzo de 2001. Bush lanza propuesta para reformar el Inmigration Naturalization Services (Servicio de Inmigración de Estados Unidos –INS.)
6 de marzo de 2001. El senador Christopher Dodd, (demócrata de Connecticut) dice a un grupo de legisladores mexicanos que es "difícil" la aprobación de una amnistía para favorecer a todos los indocumentados en Estados Unidos.
20 de marzo de 2001. Vicente Fox reitera que espera, en corto plazo, una nueva política inmigratoria con Estados Unidos que beneficie a los campesinos mexicanos. México pretende que la Casa Blanca respalde una iniciativa para otorgar una amnistía general a unos 3 millones de "paisanos".
27 de mayo de 2001. Vicente Fox negocia con George W. Bush la legalización de más de 3 millones de mexicanos que trabajan en Estados Unidos.
7 de agosto de 2001. Los líderes demócratas del Congreso, Richard Gephardt (Cámara de Representantes) y Tom Dashle (Senado) brindan su apoyo a los esfuerzos que se llevan a cabo para "reformar" la política inmigratoria con México, pero señalan que cualquier decisión al respecto debe "incluir a personas de otras naciones con iguales méritos".
27 de agosto de 2001. La Casa Blanca informa que la administración considera una nueva política de inmigración que ayudaría a los inmigrantes mexicanos indocumentados que se encuentran en este país.
4 de septiembre de 2001. Vicente Fox, en declaraciones al periódico The Washington Post, dice que una reforma completa de los asuntos migratorios entre Estados Unidos y su país llevará de cuatro a seis años.
5 de septiembre de 2001. La Casa Blanca informa sobre las conversaciones con México y agrega que quiere asegurar que la migración a Estados Unidos esté libre de peligros, sea legal, ordenada y digna.
6 de septiembre de 2001. Bush ofrece un programa de trabajadores temporales que permitiría a quienes participen obtener la residencia permanente.
7 de septiembre de 2001. Al término de su visita a Washington, Vicente Fox logra que George W. Bush reitere su compromiso de continuar negociando la regularización de al menos 3 millones de indocumentados mexicanos en Estados Unidos.
El ataque
11 de septiembre de 2001. Terroristas secuestran cuatro aviones comerciales en Estados Unidos. El gobierno declara el estado de máxima alerta y se inicia la búsqueda de ciudadanos extranjeros que hayan tenido participación directa o indirecta con estos ataques.
12 de septiembre de 2001. Versiones de prensa señalan que autoridades estadounidenses han detenido a varios extranjeros bajo sospecha de tener vínculos con grupos terroristas. El Departamento de Justicia dice que algunos de los terroristas que participaron en los ataques eran extranjeros que violaron la ley de inmigración.
13 de septiembre de 2001. El Departamento de Justicia informa que dos inmigrantes salvadoreños fueron arrestados con relación a los sucesos del 11 de septiembre. Los detenidos ayudaron a algunos de los terroristas vinculados con los ataques a obtener licencias de conducir con documentos falsificados.
17 de septiembre de 2001. George W. Bush asiste a un templo musulmán en Washington con el propósito de proteger la integridad de los inmigrantes árabes que viven en Estados Unidos. Se reportan varios incidentes en distintos puntos del país y la muerte de dos extranjeros de origen indio.
20 de septiembre de 2001. Bush asiste al Congreso para pedir el apoyo de ambas cámaras en la lucha contra el terrorismo.
25 de septiembre de 2001. El INS anuncia que revisa el programa waiver -vigente desde 1998- y que permite a ciudadanos de 26 países entrar al país sin visa.
30 de septiembre de 2001. Cunde el temor por el deterioro de los derechos civiles. El Secretario de Justicia, John Ashcroft, confirma que agencias federales, como el INS, pueden detener por tiempo indefinido a personas sin notificar las razones.
30 de septiembre de 2001. Grupos por la Amnistía, organización que representa a unas 440 organizaciones en todo el país, pide beneficios para los indocumentados. Exige que los inmigrantes no sean considerados como terroristas.
Después del ataque
2 al 10 de octubre de 2001. La Guardia Nacional de Estados Unidos recibe órdenes de presentarse en la frontera Sur. El propósito de la movilización es reducir el caos fronterizo que han producido las medidas de seguridad tras los ataques terroristas.
4 de octubre de 2001.  Fox confirma que México cerrará su frontera sur a los indocumentados.
8 de octubre de 2001.  El INS anuncia que fuerzas de seguridad combinadas están pidiendo a las personas que viajan por aire o tierra una identificación, pero aclara que no habrá deportaciones masivas de extranjeros indocumentados.
16 de octubre de 2001.  Washington anuncia que está revisando el programa de visas para estudiantes. Varios de los terroristas que participaron en los ataques habían ingresado al país con este tipo de visa.
29 de octubre de 2001.  Bush trata de aplacar el sentimiento antiinmigrante que vive el país. Durante una alocución, dice: "Les damos la bienvenida a los inmigrantes legales y les damos la bienvenida a la gente que viene a Norteamérica".  Y agrega: "A los que no les damos la bienvenida es a aquellos que vienen para perjudicar al pueblo norteamericano. Y, por lo tanto, vamos a ser muy diligentes con nuestras visas y le prestaremos mucha atención a la gente que viene a este país".
29 de octubre de 2001.  Bush anuncia una nueva política inmigratoria. El proyecto establece la creación de un  grupo de trabajo para rastrear terroristas extranjeros.
31 de octubre de 2001.  El Departamento de Justicia asegura que "impedirá" que entren al país "extranjeros que participan en actividades terroristas o las apoyan".
31 de octubre de 2001.  El Comisionado de Inmigración, James Zigler informa que esa agencia utilizará personal adicional y tecnología mejorada para permitir la rápida diseminación de información entre las agencias de ejecución de la ley para detener a individuos sospechosos. Ziglar también anunció que 314 mil extranjeros con orden de deportación serán buscados por el INS, la policía y el FBI.
31 de octubre de 2001.  El INS ordena el arresto de miles de indocumentados. Las autoridades se preparan para buscar a miles de hombres originarios de naciones donde existen células de la red Al Qaeda que no cumplieron órdenes de salir del país.
7 de noviembre de 2001.  La Casa Blanca anuncia que se ordenó una revisión al sistema de visas del Departamento de Estado.
6 de febrero de 2002. El Secretario de Justicia anuncia que la Corte de Apelaciones del INS será modificada. 56 mil casos serán vistos en un plazo récord de 90 días. Por otra parte, la Unión de Derechos Civiles de Estados Unidos, ACLU, condena la secretismo del gobierno en la lucha contra el terrorismo. Denuncia que esta actitud lesiona los derechos civiles de los inmigrantes.
27 de febrero de 2002. Miembros de organizaciones hispanas de California anuncian que comenzaron a documentar las redadas que la Patrulla Fronteriza lleva a cabo en ese estado, principalmente aquellos operativos que afectan al sistema de transporte público.
Futuro incierto
En los años que siguen el panorama para los 11 millones de indocumentados que permanecen en Estados Unidos se deterioró todavía más. Entre los años fiscales 2009 y 2010 casi un millón fueron deportados y según el gobierno más del 51% de ellos tenía antecedentes criminales serios.
Grupos que defienden los derechos de los inmigrantes aseguran que entre seis y siete de cada 10 expulsados por el gobierno de Barack Obama no tenían antecedentes criminales que representaran una amenaza a la seguridad nacional.
Mientras, en el Congreso, las probabilidades de que se apruebe una reforma migratoria cada día se reducen. Los republicanos insisten en que no apoyan la legalización de ningún indocumentado y los demócratas no tienen los votos suficientes para cumplir una promesa de campaña que Obama hizo en 2008, de empujar una reforma en el primer año de su mandato (y ya casi se cumplen tres).
El futuro inmediato no pinta bien. Para que se apruebe una reforma migratoria comprensiva primero debe haber un acuerdo bipartidista firme. Desde los ataques del 11 de septiembre de 2011, sobre el tema migratorio demócratas y republicanos han coincidido, por ejemplo, en leyes restrictivas como la construcción del muro, pero no en cuanto a una vía de legalización para conseguir la residencia legal permanente.
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