Lucha contra el narcotráfico, un reto para próximo presidente de Guatemala

EFE | Sep 08, 2011 | 4:36 PM

Un problema en crecimiento

GUATEMALA - Recuperar las áreas de Guatemala que controlan las mafias del narcotráfico es un reto que tendrá que afrontar el próximo gobierno, y los candidatos que se disputarán la Presidencia en las elecciones del domingo coinciden en que la solución pasa por el fortalecimiento del Ejército.
"Hay que recuperar las áreas territoriales que ocupa el narcotráfico", y eso "solo lo puede hacer el Ejército", porque es la única institución del Estado capaz de enfrentar a esos grupos criminales, aseguró a corresponsales extranjeros el general retirado Otto Pérez Molina, favorito para ganar los comicios.
El propio presidente de Guatemala, Álvaro Colom, que se ha visto obligado a decretar el "estado de sitio" en algunas regiones para recuperar su control de manos de las mafias de la droga, ha reconocido que el país se ve asediado por el narcotráfico.
Pérez Molina, abanderado del derechista Partido Patriota (PP), quien durante su carrera castrense fue jefe de la temida Dirección de Inteligencia Militar, considera que la Policía Nacional Civil (PNC) "es muy débil" y "no tiene capacidad técnica ni entrenamiento" para hacer frente a esos grupos criminales.
Para hacer frente a los poderosos carteles de la droga, Pérez Molina apuesta por crear "fuerzas de tarea" específicas que, además de comandos de choque armados y tecnificados al mismo nivel que los narcotraficantes, cuenten con agentes de inteligencia capaces de obtener información privilegiada para anticiparse a sus acciones.
'Su obligación'
El abogado populista Manuel Baldizón, candidato presidencial del partido Líder, quien según las encuestas ocupa el segundo lugar en la intención de voto de los guatemaltecos, propone integrar en el primer año de su Gobierno al Ejército y la PNC en una sola institución, denominada Guardia Civil, que se encargaría de la seguridad interna y la defensa de la soberanía del país.
Esa fuerza, ha dicho Baldizón en diversos foros, se deberá encargar de desarticular a los grupos del narcotráfico y del crimen organizado que operan en Guatemala, aunque no ha precisado detalles sobre la forma en que operaría.
Por su parte, el académico de derechas Eduardo Suger, candidato del partido Compromiso, Renovación y Orden (Creo), tercero en las encuestas, también tiene contemplado en un eventual gobierno suyo "poner al Ejército en la principal línea" de fuego para desterrar a los narcotraficantes.
Los Estados Unidos, dijo Suger a Efe "tienen la obligación" de entrenar y dotar de armas modernas al Ejército, porque los principales consumidores de las drogas están allí.
Según las autoridades guatemaltecas, desde 2007 operan en el país células cada vez más poderosos de los carteles del narcotráfico mexicano de Los Zetas, Sinaloa y del Golfo, que han logrado diezmar el poder de los grupos locales que antes eran sus socios y que ahora han pasado a ser "sus empleados".
Incontenible ola de violencia
Los tres carteles mexicanos, según explicó a los periodistas semanas atrás el ministro guatemalteco del Interior, Carlos Menocal, se han dividido el territorio nacional y diseñado "rutas exclusivas" a través de las cuales trafican la droga que llega al país desde Sudamérica, y que llevan a México.
"Antes el país era utilizado solo como puente para trasegar drogas, pero ahora también (los carteles mexicanos) lo usan como centro de operaciones y bodega", señaló Menocal.
Los carteles internacionales de la droga y sus violentos métodos de imposición han desatado en Guatemala una incontenible ola de violencia que, según analistas locales, en poco tiempo podría ser similar a la que padece México.
Aunque el presidente Colom asegura que su Gobierno ha tenido éxito en la captura de importantes socios locales de los carteles, y que en los tres años y medio de su administración le han sido incautados al narcotráfico 8.540 millones de dólares entre drogas, vehículos, armas y dinero en efectivo, la violencia generada por esos grupos no ha tenido límite.
El mandatario atribuye el 40 por ciento de los 16 asesinatos que como promedio ocurren cada día en el país al narcotráfico o a criminales vinculados con éstos.
Aunque no existen pruebas, sino señalamientos e insinuaciones sin fundamento, hay quienes aseguran que las millonarias campañas proselitistas de los candidatos con mayores posibilidades de triunfo, son patrocinadas en parte por los narcotraficantes.
Pérez Molina, Baldizón y Suger, al unísono, rechazan de tajo ese extremo, aseguran que sus campañas reciben fondos de origen lícito, pero se niegan a divulgar quiénes aportan las millonarias cifras.
En todo caso, cualquiera que salga elegido, tendrá frente a sí a partir del 14 de enero próximo al narcotráfico como el principal enemigo a vencer para reducir la violencia que afecta a los guatemaltecos.
©EFE
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